El inicio del gateo del bebé paso a paso

Cómo comienzan los bebés a gatear y cómo ayudarles

Marta Veguillas OcañaPedagoga

El desarrollo del bebé ocurre de forma secuencial, esto quiere decir que una habilidad ayuda a que surja otra. Es progresivo, siempre se van acumulando funciones primero simples para dar paso a las que son más complejas.

Todas las partes del sistema nervioso actúan en forma coordinada para facilitar el desarrollo, y cada área interactúa con las otras para que ocurra una evolución ordenada de las habilidades.

Cómo es el desarrollo motor del bebé

El gateo del bebé

La dirección que sigue el desarrollo es lineal, de arriba abajo según la ley de desarrollo céfalo-caudal, es decir desde la cabeza hasta los pies. Y también desde el centro del cuerpo hacia fuera, según la ley de desarrollo próximo distal. De este modo la capacidad para gatear sucederá aproximadamente hacia el final del primer año, en torno a los 9 meses, teniendo en cuenta que cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo, y que el gateo no aparece en todos los niños, y es más, en todos los bebés no es igual.

Para describir el desarrollo del movimiento, éste, se divide en: motor grueso y motor fino. El área motora gruesa es la que tiene que ver con el control postural, locomoción y coordinación corporal, mientras que, la motora fina se relaciona más con la coordinación óculo manual, grafomotricidad etc.

Teniendo en cuenta las leyes del desarrollo, el primer hito evolutivo, en lo que se refiere a la motricidad del niño, debe ser control cervical, es decir, sostener la cabeza, alrededor de los 3-4 meses. Después sentarse sin apoyo, más tarde equilibrarse en sus cuatro extremidades al gatear y por último, alrededor del año de edad, pararse y caminar

Cómo comienzan los bebés a gatear

Así, una vez que el niño puede mantener la cabeza erecta y sostenerse sobre sus brazos, el niño debe aprender a darse vueltas, los movimientos de gateo y el caminar requieren de movimientos parciales de rotación del cuerpo, que sean independientes entre los hombros y la cadera y al mismo tiempo que estén sincronizados. Existen factores biomecánicos y psicológicos que intervienen en el desarrollo del gateo, el balanceo, la coordinación, la dimensión corporal y la fuerza desarrollada en los miembros.

A continuación se detallan algunas pautas para propiciar el gateo, una vez que el niño se ha  sentado sin apoyo, y está listo para ponerse en dicha posición: 

Lo primero, con lo que los bebés empiezan a desplazarse, son con las manos, colocándose por atrás del niño se puede dirigir sus piernas para que haga el movimiento sincrónico con las manos e inicie el reptado. Lo más importante es que el niño quiera desplazarse y utilice cualquier parte de su cuerpo para hacerlo.

Cuando el bebé está sentado, hay que ayudarlo a que apoye las manos hacia adelante, en ese momento doblarle las rodillas y dirigir sus pies hacia atrás, con un ligero empujoncito al balancearse, de esta manera quedará apoyado en posición de gateo. 

Una vez en posición de gateo, el bebé irá aprendiendo poco a poco a pasar de la posición de sentado a la de gateo y descubrirá que puede balancearse de adelante hacia atrás cuando está en dicha posición.

Posteriormente verá que si hace presión contra el suelo con sus rodillas dará un pequeño impulso, el justo para comenzar a gatear. Y finalmente aprenderá a pasar de sentado a posición de gateo comenzando, entonces, a perfeccionar su técnica hasta que gatee perfectamente hacia los 12 meses.

En definitiva gracias al gateo se desarrolla la visión, el tacto, el habla, la manualidad, la orientación y la propia percepción, además de otras funciones como el movimiento, o el equilibrio que también son muy importantes.