Educar en sexualidad. Guía para padres

¿Cómo hablar de sexualidad con los hijos? Entrevista a la psicóloga Mónica Poblador

Mónica Poblador FernándezPsicóloga

Hablar a los niños de sexualidad o hacer educación sexual con ellos no es fácil para muchos padres. Mónica Poblador, psicóloga y especialista en Educación Sexual, reconoce que la naturalidad es la clave para hablar con los hijos de sexualidad. Obviar este tema por parte de los padres sólo puede invitar a los hijos a buscar esta información en otra parte, sin los valores que nosotros deseamos transmitir.

Educación sexual para padres

¿Cuáles son las edades infantiles del descubrimiento de la sexualidad?
Poco a poco, el bebé va desarrollando nuevas capacidades lingüísticas y motoras, con las que progresivamente irá participando e incorporándose a su entorno. Precisamente, es a partir de entonces, cuando se considera que el bebé 'desaparece' y surge el niño o la niña. Hablamos de la etapa que va de los 18 - 24 meses hasta los 6 años.
Es también a partir de este momento cuando cobrará importancia cómo se resuelva la curiosidad o sus preguntas, la actitud que se tenga ante sus tocamientos o los modelos de pareja, hombres y mujeres, que les ofrecemos para que se identifiquen.

Cómo educar al niño en la sexualidad

¿Qué ocurre con la sexualidad de los niños de los 6 años en adelante?
A partir de los 6 años hasta los 12, si preguntamos a los padres y madres sobre la curiosidad y la actividad sexual de sus hijos e hijas, muchos dirán que es poca.  Sin embargo, ocurre todo lo contrario, es probable que algunos juegos continúen, y que tanto la curiosidad, como la importancia que tiene lo que se ve y se oye, haya aumentado. Lo que no se ve, no significa que no existe. Será esta una etapa muy adecuada para trabajar desde lo importante, sin prisas y sin urgencias. 

¿Cómo debemos responder los padres en cuanto al descubrimiento de los niños de la sexualidad?
Si nos planteamos responder, es porque queremos que nos sigan preguntando. Valoraremos sus preguntas como una muestra de confianza, y nos propondremos como objetivo que acudan a nosotros cuando tengan alguna curiosidad. Si no somos nosotros sus referentes, corremos el riesgo de que sean otras las fuentes de información y aprendizaje, cuyos mensajes no persigan los mismos objetivos que nosotros nos planteamos, la formación de personas libres, felices y responsables. 

¿Qué debemos tener en cuenta?
- Responder con la misma naturalidad con la que ellos preguntan. Si nos asustamos, les regañamos o esquivamos el tema, el mensaje con el que el niño se queda, es que “esto debe ser mucho más preocupante o llamativo de lo que yo pensaba"”. 
- Ser claros y directos, no andarse por las ramas. Ajustar la explicación a la edad y nivel del niño o la niña. 
- Tener abierto el canal de comunicación, mostrar disponibilidad para el diálogo
- Ser honestos, nunca mentir. Si no sabemos la respuesta, admitirlo y estar dispuestos a buscarla juntos, valorando la pregunta. Muchos de 'los grandes líos' de la sexualidad y de las relaciones eróticas vienen de “como hay que saberlo todo”, pues no se puede preguntar. ¡Bienvenidos los modelos imperfectos!

Mónica Poblador, psicóloga

¿Qué debemos hacer los padres con los niños que NO preguntan?
Cuando no preguntan, no significa que no tengan curiosidad, todos los niños y niñas la tienen. Normalmente, las preguntas empiezan de los 4 a los 6 años. Debemos hablar de lo que a nosotros nos parece importante, haya o no preguntas. Podemos aprovechar situaciones cotidianas: una vecina embarazada, dos novios besándose, una imagen en la televisión… y hablar de afectos, amor, deseos, comunicación y derecho a decir no, cuando hablamos de relaciones sexuales. 

¿Es beneficioso para los niños que los padres nos mostremos desnudos ante ellos?
Al hablar de la desnudez, es inevitable hablar de la palabra naturalidad, ¿y qué es 'ser naturales'? Pero no debemos olvidarmos de algo muy importante, y es que hay padres y madres que sienten pudor, que tienen vergüenza y que no se sienten a gusto estando desnudos delante de sus hijos o hijas. Ser naturales significa: mostrarte como eres. Que mejor forma de cubrir el principal objetivo de la educación sexual: aceptarse y sentirte a gusto como eres, en tu propia piel. Se trata de que cada padre, cada madre, establezca sus propios límites, desde la certeza de que 'la visión' ni perjudica, ni beneficia. 

¿Cuál debe ser a postura de los padres frente al pudor de los niños?
Es normal que con la pubertad, niños y niñas manifiesten cierto pudor, es algo que debemos respetar. A ningún padre o madre, se le ocurriría ir a quitarles la toalla para exponerles al desnudo bruscamente. Podemos tratar de ofrecer a los niños modelos de aceptación del propio cuerpo, con sus virtudes y defectos. Hablar con ellos desde la comprensión y la tranquilidad, como modelos de referencia que somos: 'a tu edad también me pasaba, yo creo que el cuerpo desnudo es algo bonito, se están produciendo cambios en tu cuerpo y puedes sentirte extraño, cada uno tiene su ritmo, lo que te va a ir pasando es….'.
Otra forma de pudor es cuando protestan ante las preguntas que les hacemos sobre la sexualidad: 'jo, mamá,  o papá, no hables de eso' . Pues de nuevo, respetar, respetar los silencios, que se suelen producir en la preadolescencia, con la llegada del pudor. No insistir, no presionar, no imponer. Para hablar, primero hay que aprender a escuchar, y cuando uno sabe que no le van a insistir, que van a respetar su silencio, probablemente empiece a escuchar de verdad. Y volverán a preguntarnos. 

Marisol Nuevo.

Fuente consultada: el texto está tomado de "Construyendo Sexualidades" (CEAPA, 2008) y otras publicaciones de Carlos de la Cruz. Director Máster Oficial en Sexología UCJC.