Cambios en el sistema circulatorio durante el embarazo

Los cambios que se producen en la sangre de la mujer embarazada

Todos los cambios que ocurren en el cuerpo de la mujer durante el embarazo están relacionados y orientados al bienestar y al crecimiento sano del bebé que lleva en su vientre. Durante los meses de gestación, su cuerpo se adapta para abrigar y alimentar a su bebé. La mujer experimenta cambios hormonales, cambios en las formas de su cuerpo, en su piel, apetito, respiración... como también en su sangre. ¿Qué cambios se producen en la sangre de la mujer durante la gestación?

Los cambios de la sangre en el embarazo

La sangre de la mujer en el embarazo

La sangre de la embarazada tiene una función esencial para la supervivencia del bebé, ya que es la vía por la que la madre transporta el alimento al pequeño. A través de la sangre el bebé también puede eliminar todos los desechos que produce durante el embarazo. La sangre cambia hasta que sea capaz de cubrir totalmente las necesidades del feto. Todo el proceso ocurre con una mediación de un órgano que se crea únicamente para ello: la placenta.

El flujo de la sangre en el embarazo

Por lo general, el flujo o volumen de sangre en el cuerpo de una persona es de unos 4 o 5 litros. En el caso de una mujer embarazada, ese flujo aumenta en un litro y medio, aproximadamente, haciéndolo mediante el aumento del plasma (el líquido de la sangre). En consecuencia de este cambio, y para que la mujer abrigue una mayor cantidad de sangre, sus vasos sanguíneos se dilatan. Es por ello que muchas mujeres presentan varices durante el embarazo.

Cómo circula la sangre en el embarazo

Considerando que durante el embarazo la presión que ejerce el útero a medida que crece sobre las venas y capilares que tiene a su alrededor, hace con que haya menos cantidad de flujo sanguíneo hacia el corazón. Eso es lo que puede provocar el hinchazón de piernas durante la gestación. La vena más importante que pasa por esta parte del cuerpo es la vena cava inferior, pues recoge todo el volumen de flujo que llega desde las extremidades inferiores y lo lleva hasta el corazón.

Esta vena pasa por el lado derecho del útero, de manera que ante los problemas de circulación y las molestias que derivan, se aconseja hacer ejercicios físicos, caminar y mantener las piernas en algo siempre que sea posible. También es recomendable evitar acostarse sobre la espalda y el lado derecho. Así, la mejor postura es tumbarse de lado sobre el lado izquierdo.

Frecuencia cardíaca de la embarazada

Durante el embarazo la frecuencia cardiaca de la madre se acelera entre 10 y 15 latidos por minuto, también durante el sueño, e incluso algo más en caso de que sean gemelos. Así el pulso de una mujer embarazada suele oscilar entre 60 y 90 latidos por minuto. Esto sucede porque el corazón late más deprisa al tener que bombear ese flujo sanguíneo adicional que se da para poder mantener al feto.

En cuanto a la tensión, suele ser más baja durante el primer trimestre y segundo trimestre del embarazo debido a la dilatación de los vasos sanguíneos, aunque al acercarse el término de la gestación vuelve a sus valores normales. Un dato a tener en cuenta es que la presión sistólica nunca debe ser superior a 140 Mm de mercurio en sangre, ni la sistólica inferior a 90.