Risoterapia en casa y con los niños

Cómo organizar una sesión de risoterapia casera con los niños

Jugar con nuestros hijos nos descubre aspectos que jamás hubiésemos imaginado, tanto a ellos como a nosotros. Reirnos juntos, y acercarnos a su mundo nos ayuda a entenderles mucho mejor. Al fin y al cabo, reírnos juntos también es una forma de comunicarnos. Practicar la risoterapia en familia es sencillo y tiene múltiples beneficios.

Cómo organizar nuestra sesión de risoterapia casera

Risoterapia en familia

Cuando nos reímos o hacemos una sesión de risoterapia experimentamos una fuerte subida de endorfinas que nos relajan la musculatura, nos desinhibe superando la timidez y haciendo que saltemos  la barrera del ridículo que nuestra mente nos impone, pero que el corazón rebasa. Las endorfinas son unas sustancias (péptidos opioídes endógenos) que fabrica nuestro cuerpo de forma natural y que nos produce sensación de bienestar. Por este motivo, las endorfinas también son llamadas las “hormonas de la felicidad”, y tienen un sin fin de beneficios tan importantes como el de fortalecer el sistema inmune o volvernos más optimistas. La produción de endorfinas no es contínua, por eso hay que estimularla, así que os invitamos a hacer una sesión de risoterapia.

Hoy, debido a nuestro ritmo de vida, nos olvidamos del juego en familia. Es habitual que los niños se entretengan con los canales infantiles de televisión, con Internet, la Wii, la Xbox... juegos electrónicos que nada tienen que ver con los tradicionales. Estos algunos de los motivos por los que nos falta la comunicación familiar sin distracciones, momentos de ocio para reirnos a mandíbula batiente. Así, podemos organizar una sesión de risoterapia en familia:

1. Si es viable invitamos a los abuelos, tíos, primos... a nuestra familia mas cercana, ¡cuántos más participantes más divertido!
Podemos comenzar realizando manualidades con una simpática invitación creada por nosotros mismos: por ejemplo, en una pequeña cartulina recortamos de una revista animalitos y sobre la cabeza de éstos colocamos una foto nuestra de carnet, y escribimos : “Algo anda mal en esta casa y no sabemos que es ¿notas algo raro? Te invitamos a descubrirlo ". Y adjuntamos el día y la hora... y enviamos notificación, via e-mail, correo, fax....

2. Preparamos nuestro salón, ya que cuanto más depejado esté de objetos mucho mejor. Los juegos, en ocasiones, requieren espacio, y así evitamos pequeños accidentes caseros como rotura de objetos , tropezones y caídas.

3. Recomendamos ropa cómoda, ligera, con la que poder tirarse al suelo libremente, sin miedo a estropearla y, sobre todo, que no nos oprima.

La sesión de risoterapia para toda la familia

Risoterapia en casa con los niños

Como ya nos conocemos, no hacen falta presentaciones formales, pero sí, nos podemos inventar un personaje y cambiar la personalidad. Una vez hecha la presentación viene la ronda de juegos. Éste es uno de los muchos que podemos hacer:

Nos colocamos en círculo, y el que inicia el juego le pasa al de su derecha la mueca más estrafalaria que se le ocurra, y éste al de al lado, así sucesivamente hasta llegar al primero. Uno por uno vamos realizando la ronda de gestos ridículos y os puedo asegurar que las carcajadas están aseguradas, y como ya se sabe, la risa es contagiosa, y nos produce una borrachera de felicidad.

Beneficios de la risoterapia

Al acabar la sesión de risoterapia casera, nos embargará una enorme sensación de paz, de cariño y de relax, con el sabor del contacto humano en la piel. Los adultos volvemos a ser niños, y estos, se muestran tal como son, sin tapujos ni verguenzas, disfrutando al mismo tiempo de unos adultos que ahora están a su mismo nivel, compenetrándose con ellos.  

Este contacto directo y placentero revuelve sentimientos dentro de nuestro ser que creíamos perdidos, y todo esto tan sólo con dedicar una tarde de domingo y probar a ver qué pasa. Los resultados son asombrosos. 

Lógicamente es más fácil con la guía de un terapeuta, que sigue las pautas adecuadas y la dinámica del juego, evitando pausas y lapsus como "¿qué hacemos ahora? No se me ocurre nada” y se apaga la llama de la diversión. Por eso, es bueno acudir a una de estas sesiones de risoterapia y aprenderse la dinámica para tratar de reproducirla en nuestro hogar, a modo de deberes o recordatorio. El terapeuta nos indicará como realizarla y después le contaremos la experiencia. 

Lupe Barbosa, doula

Lupe Barbosa
Doula. Puericultura y Enfermería GInecológica
Fisioterapia Obstetrica y Ginecológia
Técnico Especialista en Gimansia Hipopresiva y Quiromasaje
Directora del Centro de Apoyo Materno Infantil ALMA MATER DOULA