Causas de los cólicos del lactante

Los bebés con cólicos tienen buena salud

Tranquilizar a un bebé que padece dolor abdominal por los cólicos del bebé lactante y lo expresa con un llanto desesperado es un reto para la paciencia de cualquier padre.

El cólico del bebé lactante es todavía una incógnita para la ciencia médica porque no se ha hallado una causa específica que lo desencadene, por tanto, no existen medicinas, ni soluciones efectivas. Sin embargo, es recomendable tomar una serie de medidas preventivas tanto si tu bebé se alimenta de leche materna como si toma biberón.

¿Cómo aliviar los cólicos del lactante en el bebé?

recién nacido llora

1. Madres lactantes. Evita tomar estimulantes como la cafeína y el chocolate. En la medida de lo posible, prueba a eliminar de tu alimentación los productos lácteos y las nueces durante un tiempo, ya que pueden causar reacciones alérgicas en el bebé. Además, dicen que las madres que están amamantando deben evitar el brócoli, la lechuga, los frijoles y otras comidas que producen gas. No obstante, no hay mucha evidencia de que estos alimentos sean un factor desencadenante de los cólicos en los lactantes. Por otra parte, consulta con el pediatra y tu médico sobre la medicación que estás tomando, para identificar el compuesto químico de los fármacos y valorar si puede pasar a tu bebé a través de la leche materna.

2. Leche de fórmula. Si el bebé se alimenta con leche de fórmula, utiliza biberones adaptados con tetinas anticólicos, que ayudan a que el bebé trague menos aire durante la toma. Evita la alimentación en exceso o una ingesta demasiado rápida.

Bebés sanos, pero con cólicos

El intenso llanto del bebé, casi siempre a la misma hora, suele preocupar a los padres. Por la forma de llorar del bebé, parece que tiene dolores agudos que vienen y van, y enseguida tememos por su salud. En este caso, lo más recomendable es llevar al bebé al pediatra para que le realice una exploración y descarte una posible enfermedad. Pero si el motivo del llanto del bebé son los cólicos del lactante, puedes estar tranquila porque tu bebé está sano y no le pasada nada. Estas molestias son pasajeras y, por lo general, aparecen alrededor de la segunda semana de vida y remiten cuando el bebé cumple tres meses.