7 cambios en el comportamiento de los adolescentes que causan conflicto

La adolescencia es una etapa apasionante de nuestros hijos que los padres debemos disfrutar

Alejandro Rodrigo
Alejandro Rodrigo Orientador familiar

La adolescencia es, sobre todo, una etapa breve y apasionante. Suele suponer una fase de contrastes y en ocasiones de extremos, en las que como padres o profesionales nos enfrentamos a numerosos cambios de comportamiento en el desarrollo de nuestros hijos adolescentes. Si bien es cierto que el miedo o la ansiedad se puede apoderar de nosotros, la realidad es que con formación e información podemos afrontar o hacer frente a todos estos cambios de manera saludable y con la seguridad de convertirnos en un verdadero referente para nuestros hijos, también durante su adolescencia.

Al fin y al cabo, si ellos encuentran en nosotros la experiencia y la sabiduría en la que apoyarse para afrontar sus propios conflictos y superarlos con éxito, nos habremos convertido en un espejo en el que mirarse para toda la vida.

Cuando nuestros hijos llegan a la adolescencia

Nuestros hijos llegarán a la adolescencia

Cuando un niño grande empieza la etapa de la preadolescencia se enfrenta a uno de los grandes retos de su vida. El primero de los desafíos que vivió sin duda, fue el hecho mismo de nacer. El segundo, el proceso de siendo bebé separarse de mamá y empezar a ser un niño. Quizás, el tercero más importante (dejando a un lado el de iniciar el colegio o escuela) sea el de abandonar la fase de niño e iniciar la de adolescente.

Sin ningún lugar a dudas, este es un cambio que a esos niños, ahora ya primeros adolescentes, les genera mucho miedo. Pero no saben expresar el miedo o no quieren hacerlo, por el contrario dan salida a sus emociones a través de conductas que en ocasiones pueden ser desajustadas.

Piénsalo detenidamente, cuando se deja de ser un niño ya no se puede gozar la omnipotente protección de mamá y papá. Eso da mucho miedo, pero al mismo tiempo y en el polo opuesto, resulta que el adolescente siente un impulso casi animal por separarse de sus padres y autoafirmarse continuamente. Quiere empezar a ser y considerarse a sí mismo 'una persona adulta'.

En el transcurso de tan grandes experiencias, sabemos que el adolescente se enfrentará a innumerables retos que llevarán escondidos ciertos riesgos y en ocasiones ciertos peligros. Saber cuáles son y qué niveles de gravedad presentan será el primer paso para poder mantener un adecuado ejercicio de prevención.

Ser conscientes y mantener una mirada constructiva hacia las conductas y actitudes del adolescente, junto a convencerse de que un coherente ejercicio autocrítico y de asunción de responsabilidades será el secreto para saber qué hacer ante el torbellino de cambios en nuestros hijos.

Principales cambios en el comportamiento de los adolescentes

Los cambios en el comportamiento de los adolescentes

Desde mi experiencia, aquí están los 8 principales cambios de comportamiento o conflictos más comunes a los que vamos a tener que enfrentarnos con nuestros hijos adolescentes:

1. El hermetismo y falta de comunicación
Lo primero que hay que tener muy claro es que tu hijo adolescente no quiere dejar de platicar contigo. Simplemente está experimentando nuevas formas de comunicación, sobre todo a raíz de ese momento de 'autoafirmación'.

No quiere verse a sí mismo preguntándote las miles de dudas que tenía de niño. Ahora las quiere resolver él mismo, pero en la mayoría de las ocasiones no puede y se enoja. Claro, lo que verás es que está enfadado y no quiere hablar contigo. Pero no está enojado (aunque lo parezca) está enfadado consigo mismo. Necesita una figura adulta a su lado que le entienda, que no le recrimine su hermetismo. Prueba a ser tú quien le cuente mucho más de su propia adolescencia ahora y poco a poco verás cómo empieza a abrir las puertas de su corazón.

2. Rechazo o resistencia a las normas de casa
La realidad es que el adolescente no quiere que nadie 'le mande', quiere ser él su propio jefe, pero al mismo tiempo es consciente de que necesita normas. En mi libro 'Cómo prevenir conflictos con adolescentes' desarrollo la necesidad de entender y manejar adecuadamente las seis herramientas fundamentales: normas, límites, castigos, consecuencias, premios y recompensas.

Ser consciente de cuál utilizar en cada momento es clave para una convivencia feliz, pero lo es aún más, el ser capaz de descifrar cuál es el verdadero mensaje que nuestro hijo adolescente está lanzando cuando incumple las normas. ¿Qué es lo que nos quiere decir con esa conducta? Este es el primer paso para descubrir la raíz del problema.

3. Las malas formas en el hablar o responder
Si bien en los primeros puntos, he hecho referencia o me he basado en la comprensión y entendimiento del momento de crisis en el que se encuentra un adolescente, la realidad es que en este tercer aspecto no debe confundirse esta actitud empática con traspasar una línea de conducta muy clara: el límite de faltar al respeto, no solo a sus propios padres, sino a cualquier persona.

En este sentido, no hay lugar a la duda, nunca se debe tolerar una falta de respeto. Es nuestro deber enseñar y acompañar a nuestros hijos en la tarea de crecer y desarrollarse como persona. Las malas formas no son compatibles con un adulto equilibrado y sano emocionalmente, sin embargo no se trata de recriminar o castigar indiscriminadamente; se trata de indicar, señalar y no tolerar las faltas de respeto, incluso el mal vocabulario. La estrategia de la prevención aquí es fundamental.

4. El bajo rendimiento académico
Ligado directamente con el crecimiento físico y personal de cualquier persona en la adolescencia, viene seguido un incremento muy claro de la dificultad de los contenidos en la escuela. Un adolescente que no se sienta feliz en su familia y equilibrado en el plano emocional, no pude rendir adecuadamente en la escuela.

Si tu hijo adolescente comienza a presentar un descenso en los resultados académicos, te invito a que no te centres simplemente en el aspecto curricular, sino que pongas la mirada en cómo está tu hijo a nivel personal y familiar. Normalmente, cuando estas áreas se estabilizan, los resultados académicos vienen de la mano.

Estas conductas pueden causar conflictos con los padres

Las amistades y sus conductas en la adolescencia

5.La influencia de sus amistades
Hay adolescentes que se rodean de amigos que son un tesoro y junto a los que crecen personalmente. La adolescencia está dominada por las relaciones sociales y el concepto de la 'lealtad' es fundamental. Sin embargo, en ocasiones podemos ver cómo nuestro hijo 'se junta o se acerca' a amistades que consideramos nocivas o que suponen una influencia negativa.

Hay dos conceptos muy importantes a tener en cuenta para poder afrontar adecuadamente este importante aspecto, el primero es que 'prohibir amistades' no ayuda, sino que más bien produce el efecto contrario. El segundo aspecto es que las amistades son 'elecciones' de nuestro hijo. Es decir, de manera consciente nuestro hijo está eligiendo 'acercarse' a esas amistades. Entender y descifrar las carencias o necesidades que nuestro hijo nos está queriendo transmitir a través de sus amistades es la clave para poder ayudarle.

6. Inicio de la sexualidad
Como se indica en la guía 'Consejos de crianza positiva para el desarrollo saludable del niño' (del Centro Nacional de Estados Unidos para el Control y la Prevención de Enfermedades) en la adolescencia, nuestros hijos se interesan más por las relaciones románticas y la sexualidad.

Este es uno de los temas más complejos de abordar, porque si recuerda el primer punto 'Hermetismo y falta de comunicación' el adolescente casi no quiere hablar con sus padres cuando está en una dinámica negativa. Por lo tanto, hablar o conversar sobre las relaciones íntimas mucho menos. Sin embargo, es justamente lo que nos está pidiendo y lo que necesita.

Aquí en este punto hay tres aspectos a tener muy en cuenta y que le aseguro que es la base de un buen desarrollo de la sexualidad. El primero es analizar qué tipo de ejemplo hemos sido nosotros los padres en este apartado. ¿La hemos ocultado? ¿La hemos negado? ¿Hemos hecho más bien lo contrario y hemos 'hipersexualizado' el ambiente familiar?

El segundo aspecto tiene que ver con que nuestro hijo o hija necesita que hablemos y le informemos por mucha vergüenza que nos dé a todos en casa, pero necesitan la información de nosotros en primer lugar. El tercer y último aspecto, es que como padres debemos protegerles y si detectamos conductas de riesgo debemos actuar. Es nuestra responsabilidad.

7. La presencia de pantallas
En todos mis escritos, en mis conferencias, en mis consultas siempre me posiciono de la misma manera. Las nuevas tecnologías son un maravilloso progreso de nuestra sociedad mundial, somos muchos más eficientes y productivos gracias a ellas. Hemos descubierto nuevos métodos de entretenimiento y de estar conectados con nuestros seres queridos. Sin embargo, creo en ellos para los adultos.

Mi experiencia me dice que las llamadas pantallas, es decir, teléfono móvil, tableta, televisión, videojuegos antes de la etapa adulta son altamente perjudiciales. Soy consciente de que mi posición es posiblemente extrema, pero es mi premisa básica, luego siempre voy adaptando mi discurso en función de cada caso en concreto.

Creo firmemente que el punto de partida debe ser limitar lo máximo posible las pantallas desde la infancia hasta la adultez. A partir de aquí, debemos realizar un buen análisis del uso que nosotros como padres estamos haciendo (cuánto tiempo usamos nosotros el móvil, si estamos todo el rato en las redes sociales...) porque no debe olvidarse que somos el espejo en el que se miran nuestros hijos.

8. El consumo de sustancias tóxicas
De nuevo, aquí no hay debate posible. Siempre oriento de la misma manera, tolerancia cero con consumo de drogas, es decir, sustancias tóxicas. No hay ni un solo beneficio en que un adolescente las consuma. Es perjudicial para la salud, por lo tanto, en este aspecto no hay debate; todo lo que sea permitir o acceder a que un adolescente consuma cualquier tipo de sustancia tóxica es una negligencia por nuestra parte, tanto de los padres como de la sociedad en general.

Teniendo esto claro, debo subrayar que cada caso es un mundo en sí mismo, por lo que hay que analizar cada caso en concreto. Sin embargo, si algo debiera tener claro el padre o madre de un preadolescente es que debe posicionarse de manera muy firme ante el más mínimo indicio de consumo. Sí, el tabaco también es una sustancia tóxica, tiene cero beneficios para cualquier persona.

Si tienes un hijo adolescente, nunca olvides que...

Las conductas de riesgo en la adolescencia

Quisiera concluir con varias ideas estratégicas muy claras relacionadas con el periodo en el que nuestros hijos son adolescentes:

- La adolescencia de su hijo es una etapa apasionante, disfrútala.

- Los padres somos el espejo en el que se miran nuestros hijos.

- Ellos aprenden de lo que nosotros hacemos, no de lo que decimos.

- Prevenir es la mejor herramienta para afrontar los cambios de nuestros hijos.

- Lee mucho, escucha mucho, reflexiona mucho, analiza todo la información de todos los maravillosos profesionales que nos dedicamos al mundo de la adolescencia y extrae tus propias conclusiones.

Pero ante todo, ESCUCHA Y MIRA A LOS OJOS DE TU HIJO ADOLESCENTE.

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