Ocho mitos sobre la alimentación en el embarazo

Falsas creencias sobre la dieta de la embarazada

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

En un intento de buscar lo mejor para su futuro hijo, las madres se encuentran en la tesitura de tener que diferenciar la verdad del mito en lo que a la alimentación durante el embarazo se refiere.

Y es que hay muchas falsas creencias relacionadas con la dieta que ha de seguir la embarazada. En Guiainfantil.com rompemos esos mitos.

8 falsas creencias sobre la alimentación en el embarazo

Mitos de la alimentación en el embarazo 

1- Hay que comer por dos. Cierto es que durante el embarazo la madre alimenta al feto, y son los nutrientes que la madre proporciona a través de su dieta los que hacen que el feto crezca y se desarrolle con normalidad. Sin embargo, las necesidades nutricionales no son tan elevadas como para necesitar comer el doble de ninguno de los nutrientes esenciales, ni siquiera en términos de calorías. Las necesidades de calcio y hierro, por ejemplo, se ven aumentadas para sustentar el crecimiento y formación de huesos, y el aumento del volumen sanguíneo, respectivamente. Las calóricas, solo se ven aumentadas mínimamente y solo en el tercer trimestre.

2- Una dieta vegetariana es imposible durante el embarazo. Si bien es complicado dado el requerimiento extra de hierro y la facilidad de obtenerlo de las carnes rojas, es posible llevar una dieta vegetariana y aportar todo el hierro necesario de fuentes vegetales, aunque se requiera un trabajo extra a la hora de elaborar los menús.

3- El café está prohibido. La cafeína es un estimulante, y, a pesar de que tradicionalmente se ha recomendado evitarla por completo, las investigaciones más recientes establecen como límite seguro, 2 tazas de café al día. Siendo rigurosos, la cafeína es perjudicial para la salud, por lo que esta afirmación no es en su totalidad un mito. En contraposición, la ausencia de cafeína en un organismo que está acostumbrado a recibirla de manera habitual, se asemeja a un síndrome de abstinencia, siendo esto más estresante para ambos, feto y embarazada, que el propio consumo de cafeína.

4- Los antojos son caprichos. Parece demostrado que los antojos son la manera del organismo de conseguir nutrientes que en ese momento le faltan, siempre dentro de una sensatez, ya que no deben utilizarse como excusa para comer en exceso o de manera poco sana.

5- El consumo de frutos secos durante el embarazo aumenta las probabilidades de alergia en el bebé. Los estudios que se han realizado al respecto han concluido que no existe relación entre ambos hechos, por lo que no hay necesidad de evitarlos.

6- El pescado debe evitarse. Esto no es del todo cierto, ya que solo debe evitarse el consumo de pescado crudo y del pescado con alto contenido en mercurio, como el pez espada. Se recomienda consumir pescado al menos un par de veces a la semana, ya que sus ácidos grasos son muy útiles para el desarrollo del cerebro del bebé.

7- Debe comerse solo comida orgánica. Aunque la agricultura y ganaderías orgánicas son una manera de reducir la exposición tanto a bacterias resistentes a antibióticos como a productos químicos, su consumo no es imprescindible.

8- Deben consumirse alimentos enriquecidos. Una dieta equilibrada asegura un aporte óptimo de nutrientes esenciales, por lo que los alimentos enriquecidos o fortificados no tienen por qué ser necesarios.