El efecto para el niño de ser el pequeño de la clase

El mes de nacimiento de los niños importa en el aula

Jimena Ocampo Lozano

Dentro del mismo aula nos encontramos a niños que han nacido en diferentes meses, y la diferencia de nacer en enero y nacer en diciembre, puede ser notoria en los primeros años de escolaridad. El tema de la diferencia de edad es muy debatido y estudiado. Si se deben matricular por año de nacimiento, o no o si esta diferencia influye en el aprendizaje.

En Guiainfantil.com abordamos el efecto que tiene para el niño el ser el pequeño de la clase.

Cómo afecta al niño ser el pequeño de la clase

El impacto para el niño de ser el pequeño de la clase

La psicología del desarrollo, del aprendizaje o evolutiva nos dice que cada niño lleva un ritmo diferente de desarrollo y aprendizaje, y marca una serie de hitos evolutivos y unas edades aproximadas de adquisición. Es cierto que el desarrollo no es igual en todos los niños, que cada uno lleva su ritmo, pero también es cierto que en niños con un normal desarrollo, una diferencia de 10 meses de edad, marca niveles madurativos y de aprendizaje diferentes.

Es decir, que el mes de nacimiento de los niños, importa. Esto no quiere decir que el pequeño de la clase vaya siempre por detrás de los mayores, pero es algo que hay que tener en cuenta. 

En los más pequeños, por ejemplo, una diferencia de edad de 5 meses pueden marcar la diferencia entre gatear y andar, o entre hablar y no hablar. En los primeros años de vida, los cambios evolutivos son muy rápidos, y en cuestión de meses los niños evolucionan y maduran a una velocidad de vértigo.

Las diferencias entre el pequeño de la clase y los demás pueden verse en la adquisición de habilidades como la lectoescritura, las matemáticas, el desarrollo psicomotor, el lenguaje, la capacidad atencional, la regulación del propio comportamiento o la comprensión y aceptación de normas.

Cada aprendizaje se sustenta en una serie de habilidades y capacidades cognitivas y psicomotoras que no todos los niños alcanzan al mismo tiempo, por lo que la importancia de la enseñanza personalizada se hace muy evidente. 

A los 5 años un niño puede estar preparado para aprender la suma, pero un niño de 4 aún no, y ambos niños pueden convivir en el mismo aula. Lo normal será que al de 4 le cueste más aprenderla, necesite más tiempo, o simplemente aprenderlo más tarde, cuando esté preparado. O atarse los cordones o abotonarse el baby, que requieren ciertos niveles de motricidad fina y autonomía, que un niño que ha nacido 10 u 11 meses antes que otro puede lograr pero el más pequeño aún no.

Cómo organizar el aprendizaje para el pequeño de la clase

¿Cuál puede ser el problema? Por un lado, los objetivos curriculares no suelen tener en cuenta el año de nacimiento de los niños, y al finalizar el curso los niños deben haber adquirido una serie de conocimientos y alcanzado ciertos objetivos. Está en manos del maestro dar a cada niño lo que necesita, pero la realidad de las aulas es que esto es complicado. Tenemos a niños con diferencias de edad, madurativas, de desarrollo, sociales o culturales, y con 25 niños por aula y un maestro, la labor de individualizar y flexibilizar,  y a la vez cumplir con el programa, es difícil. 

El debate está abierto entre los que defienden que estas diferencias no son significativas y no influyen en los niños y los que defienden que sí, y que habría que escolarizar por edad y no por año de nacimiento. (¿¿sería mejor escolarizar al niño que nace en diciembre de 2015 con los nacidos en enero de 2016??).

Si bien es cierto que esta diferencia de edad no tiene por qué significar siempre y obligatoriamente un desfase en los niños, ni suponer un problema, si es importante tenerlo en cuenta a la hora de iniciarse en determinados aprendizajes en edades tempranas

Por qué el pequeño de la clase puede ser diagnosticado como falso TDAH

Ciertas dificultades de aprendizaje, de atención, falsos TDAH, retrasos en el aprendizaje, pueden estar causados, entre otras cosas, por estas diferencias madurativas entre los niños. Por lo tanto, el mes de nacimiento es importante, pero no condicionante, y ante cualquier sospecha de dificultades, acudir a expertos que nos orienten y asesoren sobre el origen de las dificultades. 

Algunas investigaciones  sobre el tema: en el británico Institute for Fiscal Studies, calculan que los niños tardíos tienen el 72% de posibilidades de que le consideren un alumno con necesidades educativas especiales.

Un estudio canadiense, investigó sobre el diagnóstico de TDAH en niños, y encontraron que los niños nacidos en diciembre tenían un 41% más de probabilidad de estar tratados para el TDAH que los nacidos en enero. Lo mismo sucedía para niñas, con un 77% más de probabilidad de ser tratadas si nacían en diciembre.