Acoso escolar: ¿es conveniente cambiar de colegio al niño?

¿Es un buen remedio cambiar al niño de colegio si sufre bullying?

El bulliyng o acoso escolar es una pesadilla para los niños y padres que lo sufren y en la mayoría de los casos los padres no saben muy bien cómo actuar. Es una situación que genera mucho estrés, angustia, ansiedad, sentimientos de culpa...

La intervención en un caso de acoso escolar es delicada e implica tanto al niño acosado y su familia como al centro escolar como a al acosador y sus padres. Pero, ¿es recomendable cambiar de colegio al niño ante un caso de bullying?

¿Debemos cambiar al niño de colegio ante un caso de acoso escolar?

Cambiar de colegio al niño ante un caso de acoso escolar

Aunque existen protocolos de detección e intervención en el acoso escolar, la realidad es que es un tema muy complicado. En muchas ocasiones se tachan los episodios de acoso como "cosas de niños", o situaciones que "siempre han existido en los colegios" o se culpa a la víctima "por no saber defenderse". 

Antes que cambiar de colegio al niño, debemos tener en cuenta estos consejos:

- Debería ser el centro educativo al que acude el que tomara ciertas medidas para evitar los casos de acoso escolar, convertirse en un espacio en el que a violencia estuviera fuera del centro y de las aulas, que no se justificaran bajo ningún concepto estas situaciones, que trabajara con los acosadores y sus familias y educara en el respeto a todos, en la resolución adecuada de los conflictos y en la violencia cero.

- Pero en muchas ocasiones, y ante la impotencia que sufren en estos casos, los padres se plantean cambiar al niño de colegio, para que esa situación se termine y que el niño pueda empezar de cero, pero no siempre es la mejor solución, y de hecho, debería ser la última opción que se tomara. El cambio de colegio debería ser la solución en casos muy graves y puntuales y siempre que el resto de medidas no resulten efectivas, (o no se tomen).

- Cambiar de colegio al niño y pensar que con eso acabará todo, si no se toman otras medidas, no nos garantizan que el acoso termine. El niño puede sentir ese cambio como un castigo, pensar que la culpa es suya, que el problema está en él y además corremos el riesgo  transmitirle el mensaje que los problemas se solucionan "huyendo de ellos". Es decir, "culpabilizamos" a la víctima, agravando el problema.

- Cuando un niño sufre acoso escolar, hay problemas de autoestima, de confianza en uno mismo, dificultades de relación, etc...que no desaparecen con un cambio de colegio, están ahí, como una mochila que el niño lleva a su espalda y condiciona la adaptación a un nuevo centro. Por mucho que los adultos lo veamos como una nueva oportunidad de hacer amigos y empezar de cero, el niño va condicionado y con miedo de que pueda ocurrirle de nuevo. 

Consejos para ayudar al niño si sufre bullying 

En los casos de acoso escolar es fundamental proteger a la víctima y realizar un trabajo personal con el niño, (además de otras medidas) Enseñarle habilidades y darle herramientas personales y emocionales para hacer frente a estas situaciones, y sobre todo a sus consecuencias,  evitando caer en la atribución de la causa del acoso a las características personales del niño, (es inmaduro, no se defiende, es tímido, etc...). 

El problema con el acoso escolar es que cuando los padres o adultos nos damos cuenta de la situación, el niño lleva sufriéndolo ya mucho tiempo. Los niños no suelen contarlo de inmediato, por miedo, porque se sienten culpables, por que han aprendido a que "las cosas son así" y no pueden cambiarlas. Por lo que en el caso que sospechemos que nuestro hijo sufre acoso escolar debemos actuar y tomar una serie de medidas para evitar que esto se siga produciendo, como son informar al centro, por escrito para que quede constancia del hecho,  y exigir que se tomen medidas, (protocolos contra el acoso escolar, sanciones, etc)

Y en casos extremos en que el problema persiste y el centro no toma medidas efectivas, pueden llegar a ser necesarias medidas como dejar de llevar al niño a clase, cambiar de colegio , y/o denunciar formalmente al centro.