Alipio y los relojes. Cuento de aprendizaje para niños

Cuento para enseñar a los niños a aceptar el paso del tiempo

El paso del tiempo es inevitable e inexorable, nadie todavía ha conseguido detenerlo, tampoco podemos escapar de él, por mucho que queramos. El tiempo avanza y nosotros con él. Esto es lo que enseña el cuento para niños Alipio y los relojes.

Es un cuento para enseñar a los niños que el tiempo pasa y debemos aceptar que ello conlleva hacernos mayores y envejecer. Se trata de un cuento de aprendizaje para niños. A través de él podemos explicar de una forma más sencilla una cuestión complicada como es el paso del tiempo.

Cuento de aprendizaje para niños: Alipio y los relojes

Cuento de aprendizaje para niños sobre el paso del tiempo 

Cada vez que sonaba el tic tac del reloj, el corazón de Alipio se detenía. 

¿Por qué tiene que pasar el tiempo? Se decía entre dientes y miraba hacia otro lado.

Una mañana, quitó todos los relojes de las habitaciones, los escondió dentro de una caja de cartón y los llevó al trastero en el sótano de la casa.

Así no los escucharé más, pensó y no envejeceré.

Pero cuando llegó el silencio de la noche escuchó:

Tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac…

El tiempo seguía pasando y los relojes se empeñaban en seguir marcando las horas.

Al día siguiente, muy irritado, cogió la caja de cartón del trastero y la enterró en el jardín de su casa. Así no pasará el tiempo por mi vida, pensó.

Pero al anochecer, cuando se disponía a dormir escuchó:

Tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac… 

El tiempo seguía pasando y los relojes se empeñaban en seguir marcando las horas.

Alipio, desesperado, se levantó y desenterró la caja de los relojes. Cuando amaneció se acercó al río y la hundió en la parte más honda.

Ahora sí, pensó, seré eternamente joven.

Pero en el silencio de la noche se volvió a escuchar:

Tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac… 

Se enfadó tanto que, sin esperar a que amaneciera, fue al río a sacar la caja de los relojes. Esta vez se fue hasta el mar y la llenó de piedras muy pesadas. Subió en una barca y remó alejándose de la costa cuanto pudo y, allí muy lejos de la orilla, tiró la caja a gran profundidad.

Volvió a casa agotado y se metió en la cama con una sonrisa pensando que ya no envejecería más pero, al llegar el silencio de la noche:

Tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac… 

Pasó una noche infernal tapado con las mantas hasta las orejas pero, Alipio, poco a poco fue tranquilizándose y por fin comprendió que el tiempo iba a pasar por su vida quisiera o no quisiera.

Al día siguiente, se levantó y se fue a comprar un reloj. Desde ese momento aceptó el paso del tiempo y la importancia de saber envejecer y, por fin, pudo llegar a ser feliz.

Juegos de comprensión lectora de este cuento infantil

Te proponemos tras la lectura de este cuento de aprendizaje para niños, realizar a tu hijo varias preguntas sobre el mismo. Es una estupenda manera de saber si el niño ha comprendido lo que ha leído y ayudarle a mejorar su comprensión lectora: 

- ¿Qué hizo Alipio con los relojes cuando comenzaron a sonar?

- ¿Por qué no escondía los relojes Alipio?

- ¿Qué aprendió al final del cuento el protagonista?