El oso, la mona y el cerdo. Fábula de Iriarte para niños

Fábula sobre la sinceridad para educar a los niños en valores

Estefanía Esteban

Las fábulas son relatos muy cortos, a menudo presentados en forma de rima o versos, con alguna moraleja final que hará reflexionar a los niños sobre determinados valores. 

En este caso, te proponemos leer con tu hijo la fábula 'El oso, la mona y el cerdo', una fábula del famoso escritor español Tomás de Iriarte. Descubre esta fantástica versión que hemos preparado para ti de la fábula de Iriarte y reflexiona con tu hijo sobre el valor de la sinceridad. Explica a tu hijo que a veces debemos escuchar las críticas de aquellos que de verdad tienen conocimientos sobre lo que opinan y hacer oídos sordos a los 'aduladores' que en realidad no son sinceros. 

El oso, la mona y el cerdo, una fábula de Iriarte para los niños sobre la sinceridad

El oso. la mona y el cerdo

Un oso, dedicado a la danza, ensayaba un número con los pies.  No la tenía muy bien aprendida, y debía apurarse, porque tenía un espectáculo y estaba dispuesto a ganar dinero en la actuación.

De pronto se acercó a verle una mona. Le estuvo observando un buen rato. El oso, aprovechó y le preguntó: 

- Dime, mona, ¿qué tal?

- Muy mal, contestó ella sin dudar. 

El oso al principio se enfadó. ¡Que osada la mona! ¿No ha dicho que lo hago mal?

- ¿Por qué dices eso?- le dijo el oso a la mona- ¿Acaso no es mi baile talentoso? 

En esto que llegó un cerdo. Llevaba allí un rato, observando, y gritó entre aplausos: 

- ¡Bravo, bravo! ¡Qué delicia, qué deleite! ¡Qué gran baile! Bailarín tan virtuoso no se encuentra así como así.

El oso, al oír aquello, comenzó a reír. Y con humildad le dijo: 

- Cuando me desaprobaba la mona, llegué a dudar. Pero cerdo, si tú me alabas, muy mal debo bailar. 

Y era cierto, pues ya sabes: si el sabio no aprueba, malo. Si el necio aplaude... ¡peor!

(Basado en la fábula de Iriarte: 'El oso,la mona y el cerdo')

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Esta fábula de Tomás Iriarte estaba escrita en castellano antiguo y era compleja para los niños, pero con esta versión se hace más sencilla de entender. Aún así, te proponemos hacer estas preguntas a tu hijo para reflexionar con él sobre la moraleja: 

1. ¿Qué estaba haciendo el oso cuando llegó la mona?

2. ¿Qué le dijo la mona cuando el oso le preguntó si bailaba bien?

3. ¿Qué le dijo el cerdo al ver bailar al oso?

4. ¿Cuál de los dos animales decía la verdad? ¿Sabes por qué?

Dato: Recuerda que de los dos animales que opinan sobre el baile del oso, el mono es más agil y habilidoso y el cerdo tiene unos andares algo más torpes. La mona tenía más conocimientos sobre la materia para opinar.