Señales tempranas del autismo en niños

Primeras señales que muestra el niño autista

No pretendo definir el autismo de una manera técnica sino ofrecer pistas que, como padres, os alerten o os hagan sospechar que vuestro hijo puede tener autismo. 

En la práctica de mi trabajo escucho a padres hablar de impresiones, dudas o preocupaciones que muestran sobre sus hijos, incluso cuando estos son muy pequeños. Vemos con claridad que una madre o un padre tienen un "sexto sentido" que suele ser muy certero. 

Aquí te cuento cuáles pueden ser las señales tempranas del autismo en niños.

Las señales tempranas del autismo en niños

Señales del autismo en bebés

En el caso concreto del autismo, nos suelen contar que encuentran a su hijo ausente y un poco raro. Lo primero que suelen decir es que no es como los otros niños ni hace las mismas cosas que ellos. Hablan de que no tiene interés por otros niños ni por los adultos cercanos.

A la hora de jugar utiliza los juguetes de forma especial, puede hacer filas con coches sin hacerlos rodar, los tira o los chupa y no le llaman mucho la atención. 

Si llaman al niño por su nombre no les responde y no sigue las instrucciones que le dan. A veces nos dicen que parece "sordo" pero que, por otro lado, sí reacciona a otro tipo de ruidos que le gustan especialmente como canciones o dibujos animados. En cambio reacciona en exceso a ruidos de la casa como una batidora o de los platos al chocar entre sí al meterlos en el lavavajillas; es frecuente ver a estos niños tapándose los oídos con las manos con cara de angustia.

Otra cosa que los padres suelen contar es que su hijo no les mira y, que en muchas ocasiones, tiene la mirada perdida. Los padres ven a otros niños de la edad del suyo enseñándoles a sus padres un juguete o queriendo hacerles partícipes de todo lo que llama su atención y ocurre a su alrededor. Su hijo no hace este tipo de cosas, no muestra interés por las personas ni por los objetos. Cuando se dirige a ellos es para que le cojan algo que quiere y a lo que no puede acceder y los usa como instrumentos, no les mira a la cara sino que les coge de la mano y los acerca al objeto que quiere. Otra cosa que a los padres les suele preocupar es que su hijo no señala con el dedo como suelen hacer los niños pequeños.

Otra referencia constante es que su hijo no evoluciona en el lenguaje, e incluso, que había palabras que en un determinado momento decía y ahora las ha dejado de usar. Repite sonidos pero no con el propósito de comunicar.

Los padres nos cuentan con preocupación que su hijo presenta conductas extrañas como movimientos con las manos (una especie de aleteo) o giros o saltos con los pies y que puede pasarse mucho tiempo en esa actividad. Cuando quieren que salga de esa actividad el niño se enfada y puede tener rabietas muy intensas y duraderas. 

 Estas son algunas de las preocupaciones que muestran los padres ante las primeras señales del autismo.

Ante las señales tempranas del niño autista, solemos recomendarles son dos cosas muy importantes:

1- La primera es que se fíen de su propio criterio, ellos son los que mejor conocen a su hijo y sus impresiones suelen ser muy certeras.

2- La segunda es que activen lo más rápidamente que puedan el protocolo para conseguir un diagnóstico temprano y con ello, una intervención adecuada desde los primeros meses de vida de su hijo. 

Es importante que tengan una información detallada de lo que le sucede al niño, y que sean partícipes de la intervención que se llevará a cabo con él.  Es beneficioso para los padres que se pongan en contacto con asociaciones de padres de niños como el suyo, para que compartan información y sobre todo, experiencias del día a día.

Por último, consideramos imprescindible decir que el autismo no tiene cura, una persona no deja de tener autismo con el paso del tiempo pero que, con un tratamiento adecuado se consigue una mejoría muy significativa y una buena calidad de vida a nivel familiar.