Un vídeo muestra el secuestro de un niño a plena luz del día

Por qué nunca debemos dejar solo a nuestro hijo en lugares concurridos

Estefanía Esteban

Chuan Chuan, de apenas 6 años de edad, vivió una de las peores pesadillas que puede vivir un niño: un secuestro. Sin embargo, su caso afortunadamente tiene un final feliz, y sirve para advertir, una vez más, a todos los padres, sobre el peligro que acecha a un niño solo. Los secuestradores no esperan a estar solos, ni a que se vaya la luz. Los secuestros se producen en lugares concurridos y a plena luz del día. Y si no, observa estas imágenes, las de un vídeo que muestra el secuestro de un niño a plena luz del día. 

Las estremecedores imágenes de un vídeo que muestra el secuestro de un niño a plena luz del día

Las imágenes fueron recogidas por las cámaras de seguridad de una zona de juegos recreativos, y sirvieron para ayudar a la policía a la hora de buscar al secuestrador

El pequeño, víctima de este secuestro, se llama Chuan Chuan y tiene solo 6 años. Acudió con su padre, un vendedor ambulante de fruta, a una zona comercial de la pequeña aldea de Baofeng, en Kunming (China). El niño se quedó jugando en una zona de máquinas recreativas mientras su padre trabajaba. Chuan Chuan jugaba tranquilo a videojuegos. Eran las 13 horas, y había muchas personas alrededor del pequeño, tanto niños como adultos. 

Un vídeo muestra el secuestro de un niño a plena luz del día

En las imágenes se observa cómo un hombre se sienta cerca y comienza a observar al niño. De vez en cuando se acerca a hablar con él para ganar algo de confianza. Al cabo de un rato, el niño se va quedando cada vez más solo, y en un momento, el hombre que estaba observándolo, aprovecha y se lleva al pequeño, sin que éste pueda oponer resistencia ni ninguno de los que está alrededor parezca percatarse de la ausencia del niño. 

Pero en este caso, la fortuna se quedó de parte del pequeño, y, lo que en un principio podía haber terminado en tragedia, tuvo un final feliz. Tres días después, la policía consiguió dar con el captor de Chuan Chuan, en Baoschan, a unos 400 kilómetros de distancia del lugar donde fue secuestrado. El niño estaba bien, y comentó a la policía que le había dejado jugar durante todos esos días. El padre no mantenía ningún tipo de relación con el secuestrador. 

Cómo proteger a los niños de posibles secuestradores

Ante un secuestrador, el arma más eficaz sin duda es la vigilancia. Si un niño se encuentra solo durante un largo periodo de tiempo en una zona muy concurrida, se convierte en un blanco fácil para los captores. Aunque hemos visto secuestros hasta con los padres del niño delante, la mayoría de veces, los secuestradores escogen niños que están solos y que por su edad, no van a oponer demasiada resistencia.

Para evitar esto, además de vigilar a nuestro hijo, debemos enseñarle ciertas normas básicas que pueden protegerle más de un posible captor: 

1. Nunca hablar con desconocidos. Sí, es la norma más básica y la que antes olvidan los niños. Es difícil resistirse a contestar a una persona amable que solo pregunta cómo estás o a qué estás jugando... Pero debemos intentar que interioricen muy bien esta desconfianza hacia los desconocidos.

2. Nunca irse con nadie sin tu consentimiento. Tu hijo debe entender que nunca debe irse con nadie, aunque le diga que te conoce. Nunca con nadie sin previo aviso tuyo. 

3. Establece una palabra secreta para personas autorizadas a recogerle. Imagina que un día necesitas que otra persona cuide a tu hijo. Puedes establecer una palabra secreta entre tu hijo y tú, que será la palabra que el niño debe pedir a la persona que dice que va a recogerle. De esta forma, se asegurará de que es una persona autorizada por sus padres. 

4. No subas fotografías a las redes sociales con datos personales. Una inocente foto de tu hijo a la salida del colegio puede ser una maravillosa información para un secuestrador. Ten cuidado, evita compartir de forma online fotografías de tu hijo que revelen datos como el lugar donde vive, el colegio al que va... 

5. No contestar por teléfono ni abrir si está solo. Una de las normas básicas que olvidamos recordar a nuestro hijo es que nunca debe hablar por teléfono con desconocidos ni h¡abrir la puerta si llaman cuando no hay nadie más en casa. 

6. Gritar en caso de captura. Si a pesar de todo tu hijo es víctima de un secuestro, debe saber que lo único que puede hacer en ese momento es gritar para alertar a las personas que estén cerca.