Alegres y extrovertidos son los niños de energía amarilla

Test de los colores para saber lo bueno y lo malo de tu hijo

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Y tú ¿de qué color ves el mundo? Todos tenemos días negros, nos ponemos verdes de envidia o nos sonrojamos de vergüenza. Y es que, las personas somos en sí mismas una auténtica paleta de colores. Y aunque mezclamos todas las tonalidades siempre hay una que nos define. ¿Quieres saber cuál será ese color que marcará a tu pequeño? Si tu hijo es alegre y extrovertido, ¡su color y energía es la amarilla! 

El test de los colores para conocer la personalidad de tu hijo

test de los colores

Según la teoría de Carl Jung, un importante psicólogo con muchos seguidores y padre del método Insights, cuatro son los colores (rojo, verde, amarillo y azul) que marcan nuestro carácter.

Dependiendo de cuál de ellos predomine en nosotros, este determinará la energía que nos guiará en el camino de la vida. ¿Quieres conocer qué color manda sobre tu hijo y cómo construye su personalidad? Mira el quesito de arriba, lee cada uno de los adjetivos. ¿En cuál has encontrado más similitudes con tu peque? ¡Ese será entonces el que el acompañará en su vida! 

En Guíainfantil.com hoy nos acercamos a la energía amarilla. Si el azul nos habla del mar, el verde de la naturaleza y el rojo del fuego; el amarillo lo asociamos al Sol. Su luz, su brillo, su calor y su energía vital es lo que descubrimos en los pequeños de energía amarilla.

6 rasgos de los niños de energía amarilla 

niños de energía amarilla

A continuación te descubrimos seis rasgos de los niños ‘amarillos’, pero ya te adelantamos que la alegría es una de sus cualidades por excelencia: 


- Son niños sociales y comunicativos
Estos pequeños con energía amarilla tienen el don de la expresividad. Todo lo que pasa por sus cabecitas acabarán contándolo. Y es que, son muy extrovertidos y alegres, lo que les convierte muchas veces en el centro de atención, cosa que les encanta. Son simpáticos por naturaleza y siempre están cargados de energía positiva. El buen humor es una constante en su talante.


- Son niños participativos
Siempre pasan a la acción. Les gusta implicarse en aquello que hacen, al igual que comprometerse con las personas que les rodean. Son fieles a sus ideas pero, sobre todo, a las personas que quieren. Apasionados de la aventura, estos retoños no saben decir que no y siempre son los primeros en apuntarse al plan que sea. No les gusta la soledad y siempre buscan grupos grandes con los que rodearse donde, si bien no acaban convirtiéndose en los líderes, sí asumen una importante labor de mediadores en conflictos, generando además el entusiasmo.

- Son niños imprevisibles
La rutina les aburre y no son muy constantes. Si en tu hijo predomina la energía amarilla, acabarás aprendiendo a vivir sin horarios. No les gusta que un día se parezca a otro. ¡Viva la anarquía! Si cuando un pequeño llega a casa todo nuestro mundo cambia, con estos pequeñines ‘amarillos’ no reconocerás tu nueva vida. Te garantiza que cada día será diferente y sorprendente. Y es que estos pequeños son imprevisibles, informales e impuntuales.


- Son niños intelectuales
Pensar es lo suyo. Siempre habrá una nueva idea rondando por su cabecita. Viven constantemente creando, partiendo desde cero cualquier aventura y dejándose llevar para averiguar donde acaban. Claro, así lo de tener que esperar no es que lo lleven mal, es que les desespera. Tanto pensar, hace que los hijos ‘amarillos’ rechacen el trabajo manual y mecánico. Y es que prefieren la planificación a la ejecución. Pero ojo, a pesar de su creatividad mantienen el sentido de la lógica.


- Son niños que controlan sus emociones
Pese a ser extrovertidos, sus sentimientos y emociones son de propiedad privada. No le temen a un escenario ni a un micrófono, siempre no sea para hablar de ellos mismos. Y es que, los niños de energía amarilla cuidan con celo su intimidad.


- Son niños críticos y exigentes
‘Aquí y ahora’ es su lema. Todo lo quieren para ya y no tienen pelos en la lengua para decir y exigir lo que creen que les corresponde. No les agrada que les controlen ni les den órdenes. Son inconformistas y siempre alzan su voz para hacértelo saber. A estos pequeñines hay que enseñarles a no mirar tanto la paja en el ojo ajeno y sí ver más sus propios errores.


El tema de los colores y los estados emotivos que nos transmiten dispone de gran literatura detrás y de estudios que avalan estos datos. De hecho, a nuestros hijos les enseñamos a mostrar sus sentimientos a través del popular cuento El Monstruo de Colores, de Anna Llenas, para que aprendan a identificar la rabia, la tristeza, la calma, la alegría… ¿Has descubierto que tu pequeño es de energía amarilla y cuántas cosas buenas tiene?

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