El vídeo que muestra el nivel de estrés de los profesores en las aulas

Estrategias que los maestros superan el estrés y la ansiedad en las clases

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

Muchas veces los padres envidiamos a los profesores por las condiciones laborales que estos tienen: su jornada termina alrededor de las 16.00 0 17.00 horas de la tarde (supuestamente), tienen tres meses de vacaciones de verano más días sueltos a lo largo del curso, un buen salario...

Un trabajo casi perfecto, ¿o no? Te contamos la historia de una docente británica para mostrarte el nivel de estrés de los profesores en las aulas. Después de ver el vídeo y escuchar este testimonio, quizás cambies tu opinión sobre los profesores. 

Las terribles consecuencias del nivel de estrés de los profesores en las aulas

"Quise estrellar mi coche contra un árbol para no volver a las aulas". Así comienza el testimonio de esta profesora británica que no ha querido revelar su identidad, pero sí ha querido dejar constancia de cómo es el día a día de muchos maestros  en la actualidad. "Hay que concienciar a la sociedad sobre el nivel de estrés de los profesores en las aulas", dice. 

Para esta mujer que vive en el condado de Hampshire, ser profesor es un conjunto de muchos trabajos: trabajador social, actor, diplomático, conciliador, procesador de datos... ¡Todo en uno! 

A sus espaldas, más de 20 años enseñando y, en este tiempo, muchos frentes que apagar. "Corregir exámenes, cumplir objetivos, preparar las clases...", cuenta. Unas funciones que le empezaron a provocar noches de insomnio durante varias décadas, siempre pensando qué pasaría al día siguiente...

Las reuniones del claustro de profesores, las clases que había que dar, las quejas de los padres... Así transcurría el día de esta profesora. "Mi cabeza no podía parar de pensar ni un momento y yo sentía que siempre iba retrasada con todo", confiesa.

Toda esta presión hizo mella en esta mujer. Su confianza en sí misma cayó en picado hasta tal punto que era incapaz de hablar en público y, lo que es peor, de estar con más gente, de relacionarse. "¡Tenía ataques de pánico y problemas para respirar! Tuve una fuerte crisis mental que me llevó a estar seis meses de baja". 

Desde que todo esto estalló, esta profesora británica ha estado tomando antidepresivos y todavía aún hoy no ha salido de esta situación. "Hubo un día que solo quise empotrar el coche contra una pared. Me sentía hundida. No sabía qué hacer. No podía contárselo a nadie, no podía compartirlo con nadie. Estaba avergonzada".  

Muchos profesores se encuentran en la misma situación que esta mujer británica. Según la organización benéfica de la Asociación de Apoyo Educativo (Londres), más de dos tercios de los maestros del Reino Unido dicen que su trabajo ha afectado negativamente su salud mental. 

Y no es algo que ocurra solo en el país del té, también se da en centros escolares del resto del mundo. Cada vez los profesores tienen más carga de trabajo. Muchos de ellos trabajan 12 horas al día, y eso tiene un  coste altísimo y un gran impacto en su salud física y mental. 

Muchos profesores defienden que existe una concepción muy equivocada de lo que es su trabajo y, por eso, testimonios como este hace que los padres, alumnos y toda la sociedad en general tenga que reflexionar al respecto.

Depresión, ansiedad o insomnio son algunas de las enfermedades más comunes entre los profesores, consecuencia del nivel de estrés que tienen que soportar en las aulas. Es labor de todos cuidar a los profesores, porque ellos son parte de la educación de nuestros hijos. 

Estrategias para superar el estrés y la ansiedad en las aulas 

nivel de estrés de las aulas de los profesores

La escasez de recursos materiales y humanos, la poca motivación de los alumnos o la mínima colaboración de los padres son algunas de las razones que hace que muchos profesores sufran de estrés y ansiedad. ¿Qué medidas tomar para reducir esta sensación? 

- Mejorar la comunicación entre padres y profesores
La educación del niño depende de los padres, pero los profesores juegan un papel muy importante, y es que no hay que olvidar que nuestros hijos pasan muchas horas en los centros escolares. Mantener una buena relación y una buena sintonía entre ambas partes repercutirá en beneficio de todos. 

- Fomentar la relación entre los profesores
Muchas veces el frenético ritmo del día a día lleva a muchos maestros a no poder casi intercambiar opiniones o puntos de vista con sus compañeros. Hablar con otros colegas de profesión puede ayudar a encontrar una solución más rápida y sencilla a un problema. 

- Introducir nuevas metodologías
Repetir, repetir y repetir. La rutina se puede convertir en uno de los grandes enemigos de los profesores. Para ello, nada como intentar introducir en el aula nuevas y novedosas metodologías que motiven tanto a los alumnos como al maestro. ¿Conoces la técnica del bolígrafo verde?

- Favorecer la formación continua
La profesión de docente no se acaba cuando uno termina la carrera y tiene la plaza. Es necesario e importante que la persona se siga formando para estar actualizado en todo momento y, quizás, descubrir nuevas formas de enseñar una materia.