La motivación de los niños es vital en el aula, pero ¿cómo se logra?

Los profesores y los padres tienen un papel muy importante para motivar a los alumnos

Jimena Ocampo Lozano

Un elemento vital para el aprendizaje es la motivación de los niños en el aula; el querer aprender. Durante la enseñanza básica, el papel del profesor es muy importante dentro del colegio, pero fuera de ella, el papel de los padres es también fundamental. ¿Qué pueden hacer maestros y progenitores para que los alumnos estén motivados?

La importancia de que los alumnos estén motivados

En el aula debe haber motivación de los niños

La motivación es un proceso que suele surgir de dentro, cuando la persona quiere aprender algo por una razón o motivo concreto. En los niños, que no suelen saber por qué hay que aprender ciertas cosas o que tienen que estudiar materias que no les gustan o les interesan, el papel del maestro o docente dentro del aula es crucial.

Igual que yo, seguro que vosotros también recordáis a algún profesor que hizo que te encantara su materia, aunque no fuera de tus "preferidas". Eso lo consiguió porque nos motivó, nos sitúo en el centro del proceso de aprendizaje e hizo que nos gustara aprender y descubrir nuevas cosas.

Pero para que el maestro o el docente motive a sus alumnos debe estar lo suficientemente motivado, tiene que confiar en sus alumnos, en sus capacidades y debe tener buenas expectativas sobre todos y cada uno de los alumnos que tiene en la clase.

Lograr la motivación de los niños en el aula

Hay algunos aspectos que no podemos perder de vista si nos dedicamos a la maravillosa labor de enseñar a otros.

1. Cada alumno es único
No hay dos alumnos iguales, por lo que no podemos utilizar un único método para todos. Dentro del aula hay diferentes estilos de aprendizaje, diferentes personalidades, emocionalidades distintas... Y debemos intentar dar a cada alumno lo que necesita, o por lo menos permitirle aprender a su manera. Hay que adaptarse al alumno. Y en esto se basa la educación o la atención a la diversidad como principio educativo.

2. Darle al alumno el lugar que merece
Situar al alumno en el centro del proceso de aprendizaje, y no convertirlos en meros receptores de contenidos.

3. Fomentar el aprendizaje práctico
Facilitar el aprender haciendo, o el aprendizaje por descubrimiento. Esto es, generar al alumno la curiosidad y la necesidad de aprender. Plantearle una cuestión para la que no tiene respuesta, y que sea el alumno el que la busque.

4. Enseña al niño a aprender
Promover el "aprender a aprender". Ayudar a los alumnos a descubrir cómo aprenden, que reflexionen sobre su propio proceso de aprendizaje, sobre sus estrategias, que descubran sus puntos fuertes, etc.

5. Creer en los alumnos
Creer y confiar en las capacidades y talentos de los alumnos.

6. Plantear actividades creativas
Es importante fomentar y desarrollar la creatividad de los alumnos.

7. ¡Y lo más importante!
No olvidar nunca que sin emoción no hay aprendizaje. 

En resumen se trata de romper con el modelo "tradicional" de enseñanza que sitúa al alumno en un segundo plano como mero receptor de contenidos que tiene que memorizar para exponer en un examen, y darle la misma importancia al que enseña y al que aprende.

El papel de los padres también es relevante

Papel de los profesores y padres para que los alumnos estén motivados

Como te adelantábamos al principio, no solo es importante el docente cuando hablamos de motivación de los alumnos. El papel de los padres en el hogar es también muy importante. Y es que, aunque los niños se pasen muchas horas en el colegio, también en casa necesitan que sigamos trabajando su motivación. 

Por eso, estos son algunos de los consejos que debes seguir para que tus hijos tengan siempre ganas de adquirir nuevos conocimientos.

- Los padres debemos mostrarnos interesados en su trabajo en el colegio. No está de más preguntarles cómo les ha ido el colegio, qué han aprendido, cómo se han sentido, qué les gusta más...

- Debemos fijarnos en el esfuerzo y no solo en los resultados. A veces estamos tan obsesionados por que saquen buenas notas que nos olvidamos del esfuerzo que han volcado para conseguir los resultados. 

- Somos su ejemplo, por lo que los padres debemos enseñarles que también tenemos interés por aprender cosas nuevas.

- Podemos plantear actividades en familia que inciten a aprender, a experimentar y a descubrir cosas nuevas...

Todo ello facilitará que nuestros hijos desarrollen sus "talentos" evitando que toda la atención se centre únicamente en lo puramente académico.