6 útiles consejos para enseñar a los niños a no procrastinar

Cómo enseñar a los niños a no posponer, aplazar o evadirse de sus tareas

Jorge Marín Labbe
Jorge Marín Labbe Formador Educacional

Existe una tira cómica de Mafalda que es genial. Trata que está este personaje en la pieza de su mejor amigo, Felipe, y ve con alegría que él está pegando un afiche muy motivador que dice el siguiente lema: 'No dejes para mañana aquello que puedes hacer hoy'. Orgulloso, parado en la cama, grita a toda voz: '¡Mañana mismo empiezo!'. Si quieres evitar que tu hijo tenga este mal hábito de posponer, aplazar o evadirse de sus tareas, enseña a los niños a no procrastinar con estos consejos que a continuación he preparado para ti.

El mal hábito de algunos niños de procrastinar

El mal hábito de algunos niños de procrastinar 

Hoy en día, en mis días como docente, puedo ver mucho ese tipo de conductas. Quiero recordar a un grupo que debía entregar una tesis para poder aprobar el año. Fue literalmente un parto expresarles la necesidad de realizar avances, porque podrían experimentar un stress innecesario. Está de más decir que a estos jóvenes el plazo final les llegó y tuvieron que entregar un informe final que casi les hace repetir su año académico.

Y peor aún, esa actitud también me tocó mucho vivirla como profesional. Hubo un fin de semestre que fue terrible, porque dejé para último día algunos trámites muy insignificantes; pero que al momento de cerrar el proceso, todo ese trabajo acumulado me significó ocupar horas extras y quedarme en mi puesto de trabajo hasta altas horas de la noche.

Este fenómeno es conocido como procrastinación es una actitud que tiende a aplazar los asuntos pendientes. Algunos llegan a expresar que es la actitud más dañina para la educación, porque impide el deseo de formarse y dejarse llevar por las emociones.

La universidad de Constanza, Alemania, ha definido que las personas desean aplazar sus tareas porque creen ciegamente que al día siguiente podrán realizar sus tareas sin ningún problema. Recordando algunos testimonios de alumnos, ellos me comentan un sinfín de causas: algunas van relacionadas a la emocionalidad del momento, otros a un proceso de angustia porque no saben cómo iniciar, otros que se quedan pegados en pequeños asuntos y no en lo que en verdad es importante y –para finalizar- un papá me explicó que procrastinaba porque le costaba determinar el objetivo principal y cómo alcanzar dicha meta.

Cómo trabajar la procrastinación en los niños 

trabajar la procrastinación

Hoy me gustaría exponer algunos prácticos que nos pudiesen servir para ir trabajando poco a poco esta situación tanto en los niños como en los mayores.

1. Define tiempos de trabajos diariamente, es decir, cinco minutos para preparar mi ropa para mañana, quince minutos para definir las tareas de hoy, etc.

2.  Evita distracciones, como dejar de lado el celular para no quedarse pegado por alguna notificación, ocupar música para poder focalizar, evitar que el televisor o la radio estén emitiendo un programa, etc.

3. Divide el trabajo en tareas concretas y sencillas, es decir, hoy me toca realizar esta tarea y mañana será otra. Aquello es súper importante, porque nos permite –además- realizar una planificación más acorde a los tiempos reales.

4. Las rutinas ayudan, es decir, tener una serie de acciones que se repiten todos los días y que permiten tener ordenadas las actividades de cada mañana.

5. Establece una recompensa, lo que genera además motivación al logro. Por lo mismo, incendia el corazón y empuja a querer seguir realizando tareas porque quieres premiarte cuando corresponde.

6. Revisa regularmente los objetivos, porque toda empresa requiere una evaluación de sus mismos objetivos.

Para finalizar, me gustaría ejemplificar con un testimonio. Este joven tenía serios problemas de autoestima y –además- una hiperactividad muy profunda. La forma de trabajo que realizamos fue la siguiente: en primer lugar, darle algunas tareas pequeñas que le permitieran aumentar su grado de confianza. Después de dos semanas de buenos resultados, generamos ya alguna serie de rutinas breves, pero que fueran escogidas por él mismo.

Cuando esto fue alcanzando, y él ya tenía un dominio que le permitía creer en sí mismo, fuimos dificultando un poco más y pasamos a diseñar un horario de tareas para cada día. Estas tenían que ser acordes a los rasgos de personalidad de la persona. No pueden ser ajenas a su ser, porque si los desafiamos a algo que no le es propio de sí, la sensación de fracaso va a ser peor.

Si deseamos trabajar contra este fenómeno que es la procrastinación, antes de poner en práctica cualquier tips debo conocerme y, con ello, poder construir mis propios objetivos.

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