6 frases que cambiarán la vida de los niños

Los padres debemos vigilar el lenguaje que utilizamos para dirigirnos a nuestros hijos

Jimena Ocampo Lozano

El lenguaje que usamos con los niños tiene un enorme poder y gran influencia sobre ellos. Las frases que empleamos, el tono que usamos, etc. pueden ser determinantes y pueden cambiarles la vida o, al menos, la manera en la que se enfrentan a ella. Influyen en lo que los niños piensan de sí mismos, pero también en su conducta y su comportamiento. Por eso, es fundamental cuidar lo que decimos a los niños si lo que queremos es motivarles, que desarrollen una autoestima y un autoconcepto positivo.

Cómo influye nuestro lenguaje en los niños

Di más a menudo estas frases que cambiarán la vida a los niños

Pongamos un ejemplo y, de paso, pensemos en cómo nos sentiríamos nosotros, adultos, si nos hablaran así. Tenemos un niño un poco despistado que suele perder cosas o se las olvida. Un día llega a casa, le pedimos la agenda y se le ha olvidado (otra vez) en el colegio... Nosotros como padres, cansados de que esto se repita con asiduidad, le reprochamos, un tanto enfadados: '¡Eres un desastre! ¡Siempre igual!'.

Puede parecer justificado porque se le olvida siempre, y por más que le digamos que la meta en la mochila se le olvida en el colegio... Y claro, estamos cansados de siempre lo mismo... Sin embargo, debemos tener en cuenta que cuando le decimos que es un desastre, el mensaje de fondo es: 'Yo, que soy tu padre/madre, creo que eres un desastre y no eres capaz de acordarte de la agenda, no confío en ti para esto'.

Los niños construyen su autoestima en parte sobre las creencias de los adultos sobre ellos, es decir, sobre lo que pensamos de ellos, y si lo que reciben es que pensamos que 'son un desastre' van a creer que efectivamente lo son.

Si queremos que traiga la agenda tal vez deberíamos cambiar el mensaje: 'bueno, ¿pues qué solución se te ocurre?', 'mañana tenemos que tratar de acordarnos, seguro que lo consigues', '¿cómo lo puedes hacer?' '¿qué se te ocurre para no olvidarte?'. El día que traiga la agenda deberemos reforzar que la haya traído con palabras positivas, que demuestren que confiamos en él.

Estas son las frases que los niños necesitan

Consejos para que cambies tu lenguaje con tus hijos

Por eso las frases que empleemos con ellos son importantísimas. Te proponemos algunas que cambiarán la forma en la que tus hijos se enfrentan a su día a día, sabiendo que sus padres les apoyan y confían en ellos.

1. Entiendo que te sientas así
Muchas veces los niños nos cuentan un problema o algo que les preocupa, y lo juzgamos desde nuestra perspectiva de adulto, y les decimos '¡anda, que es una tontería!', '¡no te pongas así por eso!'. Aunque nuestra intención es la de quitar hierro al asunto y que no se preocupen por eso, ellos lo reciben como que no les escuchamos y no nos interesa lo que les pasa. Así seguramente, poco a poco dejen de contarnos cosas. Lo que les preocupa importa, y hay que escucharles, y ponerlo en valor, no juzgarlo bajo nuestro punto de vista adulto.

2. Estoy muy orgulloso de ti
'Sabía que podrías hacerlo', 'confío en ti', 'sé que puedes', 'eres capaz'... Todas ellas son frases muy necesarias. Deberíamos decirlas con más frecuencia, aunque muchas veces se nos olvidan... Todas ellas transmiten al niño que estamos pendientes de él, de sus logros y que confiamos en él. Si a nuestro hijo le da miedo algo (la oscuridad, estar solo, un tobogán...), será importante hacerle ver primero, que entendemos que le de miedo y se sienta mal, y segundo, si se enfrenta a ese miedo o lo intenta decirle 'estoy orgulloso de ti'.

3. ¡No pasa nada! ¿Lo volvemos a intentar?
Debemos tener claro que de los errores se aprende y que nadie nace sabiendo todo, por lo que ante el  'fracaso' de un niño, será muy importante que le demos una frase de apoyo. De esta forma conseguiremos dejarle claro que lo importante es intentarlo y que fallar no significa ser un fracaso, sino que será la clave para el aprendizaje.

Muchas veces escucho a padres decir de sus hijos, 'si es que no vale para esto... Es muy torpe... No es como Fulanito...'. Y yo me pregunto: '¿si tu jefe dijera eso de ti en el trabajo? ¿o un amigo? Lo mismo nos sentiríamos incómodos, ¿no?'. No son frases que faciliten el sentirse valorado y querido. Yo como adulto puedo pasar de mi jefe y de su opinión, pero ¿mi hijo puede pasar de lo que pienso de él?

4. Eres muy importante para mí
Frases como 'Eres muy importante para mí', 'eres muy especial', 'Te quiero', son frases que tampoco deben faltar en nuestro día a día con los pequeños. El amor hay que demostrarlo, pero nunca está de más decirlo, y más a los niños, para los que tal vez no quede tan claro que todo lo que hacemos es por ellos y por su bienestar (llevarles al colegio, a sus partidos, al médico, hacerles la comida, etc.).

5. Me lo he pasado genial contigo
'Me encanta cuando jugamos juntos' 'Qué bien nos lo pasamos cuando estamos juntos'... Hacer ver a los niños que valoramos el tiempo (mucho o poco) que pasamos con ellos es muy importante.

6. Gracias por ayudarme, sin ti no habría sido tan fácil'
Si nos echa una mano en casa o en la compra, es muy bueno que se lo agradezcamos y valoremos lo importante de su ayuda. Al niño se le llenará el pecho de felicidad y a nosotros también solo de verlo.

No se trata solo de decirles cosas bonitas y adorarles por cada cosa que hagan. Se trata de hacerles ver que confiamos en ellos, que les valoramos; se trata de corregir de otra manera, evitando palabras dañinas que no ayudan a mejorar a los niños; se trata de cambiar nuestro lenguaje a uno que no afecte a su autoestima y al concepto que tienen de ellos mismos.