Sobreprotección con los niños. 3 preguntas que todo padre debe hacerse

Diferencias entre sobreprotección y proyección de los padres en nuestros hijos 

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Como padres, cometemos errores, pero también muchos aciertos. Mucho se escribe sobre la sobreprotección con los niños, algunos puntos de vista, incluso, son diferentes y a veces, no sabemos si identificarnos o no con este concepto. ¿Quieres saber si ejerces la sobreprotección con los niños o, por el contrario, estás proyectando sobre ellos? ¡Responde a las tres preguntas que a continuación te planteamos porque solo tú tienes la respuesta! 

3 preguntas para saber si ejerces sobreprotección con los niños

sobreprotección con los niños

Algunos padres creen que sus hijos son gandules o perezosos, que “no tienen sangre” para llevar a cabo ciertas actividades o tareas; y habrá ocasiones que sea así, pero habrá otras que se le esté juzgando por una proyección del padre o de la madre.

Solo tú, sabes cómo vino tu hijo al mundo, si fue deseado o no, si su gestación fue complicada o fácil, si el motivo de traer un hijo al mundo fue como tabla salvavidas para la relación o no, si fue un empeño de uno de los padres, o simplemente, la edad se echaba encima….

1. ¿Por qué decidiste ser padre? 
Hay tantos motivos para traer a un niño al mundo, que en cualquiera de ellos, puede ya determinar si habrá un niño sobreprotegido o no. Y aquí queda la primera prueba, si crees que tu hijo puede estar protegido, pregúntate cuál fue el verdadero motivo para su gestación.

2. ¿El miedo condiciona tu vida y la de tus hijos?
Y es que si el miedo te domina, probablemente, protegerás a tu hijo para evitar que le ocurra algo. Y desde esa posición, el miedo, querido padre o querida madre, ¿cómo podemos actuar? Pues evitándole que hagan cosas que creemos que no van a poder hacer o que si las hacen, pueden correr algún riesgo. Así que, aquí está la segunda prueba a la que debes responderte, ¿no lo dejas hacer ciertas cosas por miedo? ¿Por si le puede ocurrir algo? ¿Por si se equivoca?… Sé [email protected] y responde a la pregunta.

Con estas dos pruebas, ya tenemos evidencias, de si la sobreprotección, es por el niño o porque nos estamos sobreprotegiendo nosotros mismos de hechos o posibles situaciones que se salen de nuestro “control”. Pero queda una tercera pregunta que puede ser clave. 

3. ¿Eres una madre o padre controlador? 
Y aquí llega nuestra tercera prueba o pregunta que debes responderte a ti mismo: ¿Qué ocurre cuando algo se sale de tu control? ¿Cómo actúas? ¿Cómo te sientes? ¿En qué rodeas tus pensamientos? Igualmente, estas respuestas dirán mucho de ti y de la realidad del concepto de sobreprotección.

Con estas tres pruebas (preguntas a responder), empezarás a estar más [email protected] de si sobre proteges a tu hijo o lo que estás haciendo en él es una proyección de ti. 

No confundas sobreprotección con proyección de los padres

Para los que aún no sepáis qué es la proyección en nuestros hijos, podemos responderla en varias direcciones: querer ver en ellos lo que nosotros no fuimos capaces de hacer o ser de niño o adolescente; pero también, la proyección puede ser proyectar nuestro mundo emocional actual en nuestros hijos.

Así si yo estoy en una época de inseguridad en mi trabajo, probablemente actúe desde la inseguridad con mi hijo y no le deje hacer ciertas cosas; o si estoy enfadada con la vida, porque no consigo lo que quiero, igualmente, será mi hijo el primero que note mi enfado…

En el fondo, proyectamos nuestra realidad y nuestra manera de ver el mundo en nuestros hijos, y nuestra tarea como padres es liberarnos de todos esos patrones, para dejar que nuestros hijos crezcan en la libertad y permiso de ser quien quieran ser y no tanto en que sean lo que nosotros deseamos o desearíamos haber sido.

Y para terminar, solo recuerda que hay que dar lo mejor de nosotros y también permitirles a nuestros hijos hacer lo mismo.