Bebé arcoíris, la ilusión después de una pérdida de embarazo

Miedos y dudas de la mujer embarazada ante el bebé arcoíris

Sara Cañamero de León

El bebé arcoíris es el bebé sano que llega después de una pérdida. Se llaman así porque de manera metafórica traen la luz después de una tormenta. Esta situación es más común de lo que puede parecer y es una experiencia difícil de vivir.

Qué significa un bebé arcoíris para una mujer 

bebé arcoíris

El embarazo siempre suele ser sinónimo de alegría, pero en ocasiones toda la felicidad se puede ver truncada y terminar en una pérdida, ya sea en momentos tempranos en el embarazo o perinatal (últimas semanas de gestación o recién nacido).

Cualquier pérdida de un ser querido es dura, y requiere un duelo. Evidentemente la afectación de la mujer que la sufre no es igual dependiendo del momento en el que pase: en las primeras semanas de gestación, cuando aún muchas no notan ningún cambio; o hacia la mitad-final, momento en el que la mujer ya siente perfectamente a su pequeño dentro de ella, le conoce, habla con él... (incluso puede morir a las pocas horas del nacimiento).

Estas mujeres valientes deben enfrentarse a un parto- a las contracciones de parto, al dolor, a un expulsivo - que desgraciadamente no terminará con un final feliz. Tampoco supone la misma vivencia para una madre que ha sufrido una perdida, que para otra que es algo repetitivo.

El nuevo embarazo tras una pérdida viene a traer una nueva ilusión, puede llegar a sanar heridas, pero jamás lo remplazará. Cada embarazo supone un proceso único, inimitable y el vacío que puede dejar en una familia nadie podrá llenarlo; sin embargo, un nuevo bebé sano puede suponer traer esperanza y equilibrio.

Desde la psicología perinatal recomiendan que, tras una muerte perinatal, la mujer y la familia esperen unos meses – que van a depender de la persona y de los recursos que tengan para hacer frente a esta dura situación- hasta intentar un nuevo embarazo, ya que se necesita un tiempo para el proceso de duelo.

Si este tiempo transcurre normalmente, la mujer se podrá enfrentar con mucha más seguridad a un nuevo embarazo. Durante este periodo sería conveniente que la mujer pueda estar apoyada por la pareja, familia, profesionales y grupos de apoyo de duelo perinatal.

Miedos y temores en el embarazo ante el bebé arcoíris

El nuevo embarazo puede no ser fácil: solemos estar llenas de temores y dudas, ya que una madre que ha perdido un hijo nunca será la misma. Y sabemos de primera mano, que aunque improbable, cualquier cosa puede volver a pasar. Las mujeres suelen moverse entre el temor atroz de que vuelva a repetirse un fatal desenlace y la ilusión de que acabe con final feliz.

Puede que no te sientas comprendida por tu entorno, suele ser un sentimiento bastante común en muchas mujeres que han sufrido una perdida perinatal. Sin embargo existen asociaciones en las que hacen encuentros donde compartir vivencias, sentimientos con otras mujeres como tú, que tras una pérdida están afrontando una nueva gestación con esperanza y miedo en partes iguales. Buscan a su bebé arcoíris.

Se vive cada ecografía y cada semana que pasa sin ningún altercado como un logro, una batalla ganada. Es normal sentir una tremenda ansiedad ante cada ecografía, sin saber si vamos a encontrar bien a nuestro bebé o si vamos a escuchar su latido.

Hay mujeres a las que les cuesta entablar un vínculo normal con el nuevo bebé. Temen ilusionarse demasiado con su bebé arcoirís y no le hablan y no le tocan con el pensamiento de no encariñarse por si vuelve a acabar mal; pero también se vive con una contradicción importante, con la culpa de no haberle querido desde el principio.

No “somos verdaderamente primerizos”, ya que ha habido una gestación anterior, pero no hemos tenido la oportunidad de estrenarnos como padres en los cuidados de nuestro bebé.

Pero el tiempo pasa y atrás quedan los miedos, los temores, la incertidumbre, las lágrimas, la desesperación y ahora solo hay que mirar hacia el frente y dejar que este bebé arcoíris ilumine el camino hacia tu felicidad plena.