Bebés que no llegan. Cuento muy tierno para padres de bebés arcoíris

Una historia muy bonita sobre la llegada del bebé arcoíris tras una pérdida

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Muchos cuentos están pensados para que los niños aprendan valores, otros tantos para que comprendan conceptos complicados de explicar... Pero también hay cuentos para padres. Estos suelen ser historias sencillas pero con un gran significado. En este caso, te proponemos un cuento que se titula 'Bebés que no llegan' y está escrito para los padres de bebés arcoíris, es decir, aquellos pequeñines que llegan tras alguna pérdida anterior y que devuelven la luz y la esperanza a la familia.

Un cuento para los padres de bebés arcoíris

Cuento dedicado a los padres de bebés arcoíris

Muchos años hacían que no nacía un bebé en el pueblo. Siempre la escuela había estado llena de niños y por las tardes, entre las calles, se escuchaba siempre la risa de los pequeños. Ahora, apenas diez alumnos estudiaban con el maestro y el silencio era el que reinaba en los parques.

Las mamás se quedaban embarazadas y sus tripitas iban creciendo a lo largo de los meses. Pero, misteriosamente, los bebés nunca llegaban a nacer. Mágicamente, a los nueves meses, todas las mujeres del pueblo se despertaban sin tripa, pero también sin bebé.

Todos estaban muy tristes. Los más mayores soñaban con nietos, el sacerdote rezaba todas las mañanas porque se obrara algún milagro, el maestro preparaba la maleta para mudarse a otro pueblo y las que deberían ser mamás no cesaban de llorar. ¿Qué estaba ocurriendo?

Cada día que pasaba el pueblo se iba volviendo más gris. Las flores perdían su color, las casas ya no brillaban bajo el sol. El agua del río dejó de ser azul y se volvió negra. Ya no se veía el fondo del arroyo con sus piedras. Pero lo más extraño, es que los habitantes de pueblo, sin que nadie les obligara, dejaron de vestir ropas de colores. El negro y el gris lo inundaba todo.

El señor Sol, que desde el cielo todo lo observaba, habló con la señora Luna, con doña Lluvia y con don Viento para devolverles el color. Al día siguiente pusieron en marcha su plan. Entre todos crearon un hermoso arcoíris que permaneció horas y horas sobre el pueblo. Todos los habitantes lo miraban asombrados por tanta belleza y sin ellos darse cuenta el color les conquistaba. Y al llegar la noche, cuando se metieron en sus camas, quienes deberían ser mamás soñaron con bellos bebés mientras escuchaban en sus corazones la siguiente frase: 'ahora es el momento de que el pueblo se llene de niños. Dentro de nueve meses llegarán vuestros bebés'.

Y así fue que cuando llegó la primavera, de las tripitas de las mamás, nacieron hermosos niños y niñas. El pueblo se inundó de pequeñas Violetas, Celestes y Helios. Y todos fueron conocidos como niños arcoíris, aquellos que habían devuelto el color a unas mamás que tanto habían perdido antes.

Consejos para enfrentarse a una pérdida

Una pérdida en el embarazo es una experiencia muy complicada a la que enfrentarse y, desgraciadamente, es más frecuente de lo que se podría pensar. En ocasiones, además de la dureza de los síntomas emocionales, hay que enfrentarse a algunos problemas físicos.

Ante la pérdida de tu bebé, no hay una manera correcta o incorrecta de sentirse. Algunas familias son capaces de recuperarse más rápido y otras que necesitan algo más de tiempo. Pero, por lo general, suele ayudar recordar estas indicaciones:

1. Habla de cómo te sientes
Muchas mujeres se sienten aliviadas cuando hablan de cómo se sienten tras lo sucedido con alguien de su entorno. Esta persona puede ser tu marido, tu madre, una amiga o quien tú quieras. Incluso, muchas veces es más sencillo hablar con alguien fuera de tu círculo de amigos como una matrona. Tú decides con quién quieres abrirte.

2. Si lo necesitas, pide ayuda
Existen una gran número de asociaciones que pueden ayudarte en estos momentos tan complicados. En estas puedes hablar con psicólogos e, incluso, por madres que han pasado antes que tú por esta pérdida. Pide ayuda si lo necesitas.

3. Es normal pasar por un duelo
Ante una pérdida en el embarazo o tras él es normal pasar por un duelo. Se trata de un proceso con distintas fases por las que probablemente pasarás hasta encontrarte mejor. Una vez más, pide ayuda si lo necesitas.