6 situaciones que alteran negativamente la salud mental de los niños

Los padres debemos garantizar el bienestar físico y emocional de nuestros hijos

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Actualmente vivimos en una sociedad en la que no se tolera la 'fragilidad' de los niños. Es decir, no se deja espacio a las crisis que los pequeños puedan sufrir dentro de cada etapa evolutiva por las que van pasando en su desarrollo. Así, no podrán experimentar situaciones clave para adquirir habilidades que le ayudarán a afrontar determinadas situaciones, no aprenderán a autorregularse o a tolerar la frustración. En definitiva, no podrán desarrollar su propia identidad.

Sin embargo, como padres, debemos garantizar tanto el bienestar físico como emocional de nuestros hijos. Por eso, en Guiainfantil.com hemos recogido algunas de las situaciones que pueden alterar de manera negativa la salud mental de los niños.

Evita las situaciones que alteren la salud mental de los niños

Conoce la situaciones que alteran la salud mental de los niños

Si los niños están expuestos de manera continua a situaciones de inseguridad, de aislamiento social y a otras circunstancias que les provocan baja autoestima, es muy probable que desarrollen dificultades de salud más severas como trastornos o patologías graves. 

De ahí, que los padres debamos estar atento a detectar todas las situaciones que les podrían afectar negativamente. Estas son algunas de ellas.

1. El estrés

Dentro de las diferentes causas que podemos encontrar, es el estrés uno de los factores que más amenaza la salud mental de los niños. Ese estrés puede estar producido por actitudes erróneas de los padres frente a:

- Las necesidades físicas (el hecho de pasar frío, la excesiva o deficiente ingesta de alimentos, la falta de higiene, etc.)

- Las necesidades emocionales (no tener límites claros, no tener rutinas y horarios establecidos, ser padres muy permisivos, no sentirse querido, hablar a los niños descalificando, etc.) Estas últimas son actitudes que merman la autoestima y la seguridad de los pequeños.

2. Situación económica desfavorable de la familia

El hecho de que la familia pase por un momento económico complicado puede causar también estrés en los niños de la casa. Y es que las consecuencias de esta circunstancia (el malestar en los padres, la falta de algunas necesidades básicas, el ambiente degradante..) pueden influir de manera negativa en su salud mental.

3. El abuso infantil

Que el niño sea víctima de abusos físicos o psicológicos por parte de cuidadores o familiares también pone en riesgo serio el bienestar mental del pequeño. Debemos ayudar a los niños a que sientan la confianza para contar a otros adultos qué les ha ocurrido para, de esta manera, guiarles en la superación de la experiencia traumática.

4. El acoso escolar o bullying

El bullying está en el punto de mira, ya que las consecuencias ponen en riesgo la integridad física pero también emocional de las víctimas. A menudo, los niños que sufren acoso escolar manifiestan baja autoestima, fracaso escolar, síntomas de depresión, etc.

5. Las catástrofes

Haber vivido una catástrofe como un terremoto, un atentado, la muerte de un familiar repentina, etc. también altera negativamente la salud mental de los niños, que se sienten inseguros.

6. La separación traumática de los padres

El divorcio o la separación de los padres resulta un cambio de vida doloroso y traumático para algunos niños. Cuando no se consigue conducir la separación por una vía saludable, la salud mental de los niños podría verse comprometida. Entre otras cosas, se debe evitar siempre hablar mal de la otra parte de la pareja o hacer que el niño se sienta culpable por la separación.

Ayudar a los niños ante estas situaciones

Hay investigaciones que demuestran que existe una estructura cerebral clave que está involucrada en la regulación de las emociones. Según los estudios han concluido, los niños expuestos a adversidades en edades tempranas experimentan cambios en la protuberancia frontal inferior del cerebro. Esto hace que sean más vulnerables a una mala toma de decisiones y que sean más proclives a tener problemas de comportamiento.

Es importante, por tanto, que desde el entorno de los niños (la familia, el colegio, etc.) se ayude a que aprendan habilidades para ser más emocionalmente 'fuerte'.

Por tanto, es fundamental que los 'cuidadores' desarrollen estrategias para tener la capacidad de crear un ambiente seguro y motivador para los niños. Aprender a manejar emociones y saber enseñarlas a los niños permitirá el éxito en el desarrollo de los niños.