¿Cómo afectan a los niños las emociones negativas de sus padres?

Baja autoestima, falta de empatía o ausencia de valores en los niños son algunas de las consecuencias

Revisado por Fabiola Hernández Pérez, Periodista y editora
En este artículo
  1. ¿Qué pasa en tu hijo si no eres capaz de controlar tus emociones?
  2. Secuelas negativas de la falta de control de los padres sobre los hijos
  3. 4 formas en que los padres pueden gestionar sus emociones negativas
  4. Otras maneras en que los padres pueden controlar sus emociones

¿Qué emociones negativas de los padres impactan en la educación de sus hijos? Entre las más frecuentes se encuentran el estrés, la ansiedad, la depresión, el enfado, la rabia, la frustración o la irritación constante. Todas estas emociones, cuando se mantienen a lo largo del tiempo, pueden influir en la forma en la que los padres se comunican, educan y se relacionan con sus hijos. Aquí, ¿cómo afectan a los niños las emociones negativas de sus padres?

¿Qué pasa en tu hijo si no eres capaz de controlar tus emociones?

Emociones negativas de los padres

Todos queremos tener esa hija o hijo que sea emocionalmente inteligente, con valores, seguro de sí mismo... ¿verdad? Y puede que ahora mismo te preguntes: '¿Cómo hacerlo?' La respuesta es fácil: Siendo nosotros esa persona que queremos ver en ellos y, sobre todo, controlando nuestras emociones negativas para que no los afecten, pero para muchos padres lo complicado es justo eso.

Controlar las emociones 'negativas' y dar lo mejor de ellos con cariño y amor incondicional, no es tarea fácil. Por eso, me gustaría compartir las formas para detectar y dominar estas emociones, y daros herramientas para educar con el ejemplo a vuestros hijos. Y todo con un claro objetivo: que los hijos aprenden de manera natural a ser personas inteligentes emocionalmente.

Y es que, según dice el informe Educación emocional en la familia, realizado por Olga Mollón Bou para la Universitat Jaume I, 'los padres deben tener una buena educación emocional. Si un padre sabe identificar bien sus propias emociones, entonces facilitará a su hijo que este sepa qué le pasa y podrá ayudar a sus hijos a ser emocionalmente inteligentes'.

En función del control de tus emociones, tus hijos crecerán felices, con una autoestima fuerte y valores bien establecidos. Para guiarlos es imprescindible analizar tu forma de actuar. Decirte la verdad y hablarte con el corazón es necesario para cambiar los comportamientos que te generan insatisfacción y que no te permiten educar a tus pequeños con el equilibrio y amor que merecen.

Secuelas negativas de la falta de control de los padres sobre los hijos

Pérdida de control emocional de los padres

Imaginemos por un momento un cultivo de fruta. ¿Qué ocurre cuando hay cambios meteorológicos drásticos? Dependiendo de la turbulencia del tiempo, el cultivo puede resentirse hasta el punto de cambiar el tamaño, sabor, olor o el color, afectando por supuesto al resultado final de la fruta. Las emociones negativas de los padres son como los efectos meteorológicos en los cultivos.

Si los padres están viviendo situaciones de estrés, depresión o cualquier otra circunstancia, con facilidad pueden perder la paciencia con su hijo, no guiarle, imponer, educar con gritos, poner castigos desproporcionados o caer en el error de maltratar física o emocionalmente al menor, además de decir palabras hirientes e ignorar las necesidades emocionales del niño.

Estos actos dejan en los niños secuelas que les impiden experimentar la vida con felicidad y armonía. Finalmente, son ellos los que asumen las consecuencias de un adulto que quiere un niño equilibrado, desde un ejemplo desequilibrado. ¿Qué sienten los hijos cuando sus padres no controlan sus emociones negativas? Por lo regular miedo, inseguridad, tristeza o culpa.

De hecho, llegan a pensar que son responsables del enfado de sus padres y pueden sentirse confundidos, desprotegidos o desarrollar dificultades para expresar sus propias emociones. Controlar las emociones no es tarea fácil: todos nos equivocamos y es aceptable errar en algún momento. Lo importante es valorar la gravedad de la reacción ante el descontrol.

4 formas en que los padres pueden gestionar sus emociones negativas

Formas de gestionar las emociones negativas

Existen diferentes formas para gestionar mejor las emociones negativas y una de ellas es realizar un ejercicio de introspección que te ayudará a conocerte mejor. Escuchando tu cuerpo puedes adelantarte a los impulsos derivados de las emociones y, controlar las reacciones y palabras que en momentos de desequilibrio emocional pueden dañar la autoestima de tus pequeños.

En ese sentido, ¿cómo pueden los padres manejar sus emociones negativas por el bienestar de los hijos? además de las técnicas que te explicaremos a continuación, es fundamental practicar la paciencia, pedir ayuda cuando sea necesario y recordar que educar siempre desde la calma es mucho más efectivo que reaccionar desde el impulso. Aquí, nuestros consejos:

1. Escucha las señales que te da el cuerpo

Cuando lo haces, es más fácil controlar los actos y palabras que le preceden. Pregúntate: '¿En qué parte del cuerpo sientes la molestia y cómo es?'. Por ejemplo: Si sientes ira, lo más probable es que aumente la temperatura del cuerpo, del ritmo cardiaco y hasta puede que sientas presión en el pecho (dependerá de la persona). Ser consciente de este hecho te ayudará a controlar rápidamente situaciones futuras de desequilibrio emocional.

2. Identifica y pon nombre a la emoción que quieres gestionar

Es algo que parece obvio, sin embargo, es fácil confundir una emoción con otra. Hazte las siguientes preguntas: '¿Qué sientes?', '¿Por qué lo sientes?' y '¿Qué lo ha generado?'. Te ayudará a conocerte mejor y a encontrar soluciones con mayor facilidad. Esto ayudará a que los niños hagan lo mismo.

Otras maneras en que los padres pueden controlar sus emociones

Manejo de emociones negativas en los padres

El manejo de las emociones ayuda a evitar sentimientos tóxicos derivados de estos comportamientos, como puede ser la culpabilidad; por eso, la importancia de tomar conciencia y dominar las emociones negativas. Esta es la mejor forma de dar ejemplo y educar niños inteligentes emocionalmente. ¿Quién no quiere esto para sus hijos? Todos los padres lo buscan, pero requiere un gran esfuerzo.

3. Piensa en formas que te ayuden a controlar las emociones

Puedes utilizar la que más te guste. Lo importante es saber qué vas a hacer cuando la emoción negativa quiera apoderarse de tus actos y de tus palabras. Por ejemplo: En el momento en el que empieces a notar la sensación corporal desagradable, piensa en lo que vine después si no paras a tiempo. Otra opción puede ser tomar un vaso de agua o realizar algún ejercicio de respiración que te den margen para buscar alternativas más empáticas con tus pequeños.

4. Tener una actitud positiva siempre ayuda

Elige una frase que te motive y exprésala aunque no la sientas. Poco a poco la instaurarás en tu forma de pensar, generando en tu subconsciente formas más empáticas de actuar y de hablar. Para conseguirlo, puedes ayudarte de técnicas que pueden ayudarte a gestionar las emociones negativas, como es la lectura de libros de autoayuda, la meditación, la práctica de yoga en casa o la asistencia a sesiones de especialistas en gestión de emociones.

Igual que el agricultor recoge una cosecha valiosa después de un gran esfuerzo, tú también, gracias a tu empeño y dedicación, puedes disfrutar de la vida en compañía de hijos emocionalmente equilibrados.

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