15 actividades para trabajar las emociones con los niños según su edad
Ideas y juegos para educar las emociones de tus hijos y ayudarles a nombrarlas, gestionarlas y controlarlas
- 15 actividades para educar las emociones de los niños, por edades
- Cómo despertar las emociones en bebés de 0 a 2 años
- Cómo trabajar las emociones en niños de 3 a 5 años, mediante el juego
- Actividades de regulación emocional para niños de 6 a 9 años
De todos es bien sabido la importancia que tiene la educación emocional dentro de la vida de nuestros hijos e hijas. Gracias a ella son capaces de gestionar sus emociones, saber cómo se sienten en cada momento ya que saben diferenciar una emoción de otra, empatizar con otra persona porque comprenden perfectamente cómo se siente, etc. Para ayudarte a trabajar las emociones con los niños, a continuación te proponemos algunas ideas y juegos clasificados según la edad de los pequeños.
15 actividades para educar las emociones de los niños, por edades

Los niños y niñas no nacen con la educación emocional adquirida, sino que es deber de los adultos educarlos emocionalmente al igual que los educamos en otros aspectos de la vida. La educación emocional no es ni más fácil ni más difícil que cualquier otra educación, debe llevarse a cabo desde la infancia nunca debe terminar. Incluso en la etapa adulta se sigue aprendiendo a gestionar emociones.
En la etapa de Educación Infantil, es decir, de los 0 a los 6 años, está muy extendida la importancia de educar en las emociones, ya que favorece al desarrollo, crecimiento y evolución de los niños y niñas. De pequeños, estos necesitan ayuda para todo, también para comprender por qué algunas veces están tristes y otras contentos, por ejemplo.
La educación emocional es ayudar a los niños a identificar lo que sienten, poner nombre a sus emociones y desarrollar habilidades para expresarlas y regularlas. No es evitar que lloren, se enfaden o tengan miedo, sino enseñarles que todas las emociones son válidas y que algunas conductas deben limitarse. Los adultos ayudan a los niños a calmarse mientras puedan aprender estrategias más autónomas.
La figura del adulto siempre está presente durante este proceso para mostrar apoyo en todo momento al menor, desde el ámbito educativo y familiar. Lo idóneo, como en cualquier proceso que implica a ambas partes, es que ambas partes lo trabajen de manera similar, siguiendo las mismas pautas y directrices para que el aprendizaje por parte del niño o niña sea completo y satisfactorio.
Cómo despertar las emociones en bebés de 0 a 2 años

¿Cómo debemos trabajar las emociones con los niños de 0 a 2, e incluso 3 años? A estas edades predomina el juego como vehículo de cualquier tipo de aprendizaje y a través de él vamos a desarrollar las capacidades de identificación, diferenciación y reconocimiento de las emociones. En los bebés de 0 a 2 años, el objetivo principal es familiarizarlos con las expresiones emocionales.
Son pequeños que todavía necesitan ayuda para calmarse y no podemos esperar que identifiquen o regulen sus emociones como lo haría un niño mayor. Dentro del rango 0-3 años, el desarrollo lingüístico no está desarrollado en toda su plenitud, pero los niños y niñas son conscientes y entienden todo lo que queremos expresarles. La comprensión del lenguaje se desarrolla progresivamente.
Os muestro algunas sencillas recomendaciones que podéis poner en práctica con ellos:
- Mientras los vestimos, por ejemplo, podemos hablarles de cómo nos sentimos y porque: 'Hoy estoy feliz porque ha salido el sol'. Podemos hacerlo en cualquier momento del día y cuantas veces queramos ¿Para qué sirve? Para familiarizar al bebé con palabras como alegría, tristeza, sorpresa o enfado.
- Cantarles canciones que hablen de las diferentes emociones interpretándola con gestos realizados con nuestra cara, seguro que comienzan a imitarnos y será muy divertido. ¿Para qué sirve? Para reconocer expresiones de alegría, tristeza o sorpresa.
- Narrarles algún cuento o libro relacionado con las emociones. Un buen libro conocido por todos es 'El monstruo de los colores', el cual explica de una manera muy representativa y visual cada una de las emociones. Este libro también es apto para trabajarlo en el rango 3 a 6 años y sus frutos serán mayores ¿Para qué sirve? Para comenzar a identificar emociones; los cuentos más elaborados pueden reservarse para edades posteriores.
- Y como actividad más elaborada se pueden realizar unas caras con cartulina, goma eva, etc, pegadas a un palo, pajita, varilla, en definitiva, algo que las sostenga y mostrarlas al niño o niña diciendo el nombre de cada una. En función del desarrollo motriz y cognitivo de cada menor, ellos podrán seguir nuestras indicaciones: 'Coge la cara triste'. ¿Para qué sirve? Para reconocer visualmente las expresiones de alegría, enfado o tristeza.
- El juego de las caras y la sorpresa permite que el bebé observe cómo cambian nuestras expresiones faciales. Podemos sentarnos frente a él, sonreír, abrir mucho los ojos para mostrar sorpresa y esperar su reacción. ¿Para qué sirve? Para trabajar la sorpresa, la alegría y la atención a las expresiones de los demás.
Cómo trabajar las emociones en niños de 3 a 5 años, mediante el juego

Veamos qué ocurre en los pequeños del siguiente rango de edad, entre 3 y 5 años. En esta etapa, los menores ya tienen totalmente interiorizadas varias emociones y pueden transmitirnos cómo se sienten. Por ello, estas son algunas de las ideas que podemos llevar a cabo para seguir el trabajo emocional con ellos.
- Es fundamental que mostremos interés sobre su estado de ánimo, con preguntas del tipo: '¿Qué tal lo has pasado hoy en la escuela?'. Podemos convertir esta conversación en un juego con tarjetas de caras alegres, tristes, enfadadas o asustadas. ¿Para qué sirve? Para expresar tristeza, alegría, celos o preocupaciones relacionadas con el colegio.
- Es importante que los ayudemos a gestionar todas las emociones. Por ello, debemos incidir en que sepan cómo superar tanto las emociones negativas (la tristeza, el llanto, la frustración...) como las positivas (alegría, euforia, sorpresa...). ¿Para qué sirve? El objetivo no es eliminar estas emociones, sino ofrecer recursos para afrontarlas.
- Para trabajar la educación emocional de una manera más lúdica podemos realizar un dominó pero de emociones. Para ello, en lugar de puntos agrupados por número, pondremos caras con distintas emociones en cada una de las fichas del dominó. También podéis, por ejemplo, hacer un comecocos de emociones. ¿Para qué sirve? Para identificar y diferenciar distintas emociones.
- También podemos dibujar un semáforo con tres colores. El rojo significa detenerse cuando sentimos un enfado intenso; el amarillo para respirar despacio y pensar qué necesitamos; el verde el momento de buscar una solución o expresar lo que sentimos. ¿Para qué sirve? Para trabajar la rabia, la impulsividad, la frustración y los berrinches.
- También podemos hacer uso del teatro de las emociones. Con muñecos pueden representar historias como en la que un personaje está triste porque perdió su juguete. Después preguntamos al niño: '¿Cómo crees que se siente?' y buscar distintos finales. ¿Para qué sirve? Para comprender la tristeza, los celos, los miedos y la empatía.
Si dentro de estas edades que hemos contemplado (de 0 a 6 años) se hace un buen trabajo de educación emocional, durante los siguientes años el proceso será más sencillo.
Actividades de regulación emocional para niños de 6 a 9 años

En esta etapa se producen muchos cambios dentro de los niños (sociales, corporales, académicos, etc.) y nosotros como adultos debemos proporcionarles todas las herramientas y apoyo para que emocionalmente sepan gestionar de la mejor manera posible todos estos cambios. Entre los 6 y los 9 años, los niños suelen ampliar su capacidad para explicar lo que sienten.
También saben comprender diferentes puntos de vista y buscar soluciones aunque todavía necesitan orientación para gestionar emociones intensas. Aquí, algunas recomendaciones:
- A esta edad ya tienen conocimiento de su yo, y una actividad muy interesante es en que piensen cómo se ven a sí mismos, tanto física como interiormente, de esta manera podemos conversar con ellos acerca de las emociones que sienten. Pide que dibujen un autorretrato y escriban alrededor palabras que describan sus cualidades, habilidades y emociones. ¿Para qué sirve? Para trabajar la autoestima, la inseguridad, la vergüenza y la confianza en sí mismos.
- Son unas edades cruciales en las que es fundamental mantener su autoestima y confianza en sí mismo, reforzando las emociones negativas que aparecen en esta época, como son los celos, la envidia, la ansiedad, entre otras. Pueden usar un pequeño diario emocional en el que el niño escriba o dibuje una situación que le haya alegrado, preocupado o enfadado. ¿Para qué sirve? Para reconocer celos, tristeza, ansiedad, frustración y todas las emociones relacionadas.
- Se puede dibujar un termómetro del 1 al 5, donde el 1 representa tranquilidad y el 5 una emoción muy intensa. Pide al niño que indique cómo se siente ante diferentes situaciones como tener que repetir una tarea difícil. Después piensen qué estrategias le ayudarían cuando su enfado o frustración aumente. ¿Para qué sirve? Para identificar la intensidad de la rabia, la frustración, el nerviosismo o la ansiedad.
- Prepara una caja con tarjetas que contengan distintas maneras de afrontar situaciones difíciles. El niño elige una tarjeta y explica por qué cree que esa estrategia podría ayudarle. ¿Para qué sirve? Para trabajar la frustración, el miedo, la tristeza y los conflictos con compañeros. Enseña que no siempre podemos cambiar lo que ocurre, sino que debemos buscar maneras de responder y pedir apoyo.
- Inventen juntos una historia sobre un niño que se enfada porque ha perdido un juego, siente celos de un compañero o tiene siente pena de participar en clase. Después, pide a tu hijo que imagine diferentes maneras de resolver la situación. ¿Para qué sirve? Para desarrollar la empatía, afrontar los celos y manejar la frustración, para comprender que una misma situación puede tener varias soluciones.
Estas actividades pueden practicarse en casa y en el colegio. Los maestros pueden adaptarlas a tutorías o sesiones de educación emocional, mientras que los papás pueden incorporarlas a los juegos cotidianos. Lo importante es comprender que la regulación emocional es un aprendizaje que necesita práctica, paciencia y adultos disponibles para acompañar a los niños.
Puedes leer más artículos similares a 15 actividades para trabajar las emociones con los niños según su edad, en la categoría de Juegos en Guiainfantil.com.
Publicado:
Actualizado: