Errores que cometemos los padres para conseguir el cariño de los niños

Dejar de hacer las cosas por los demás es el secreto para ser buenos padres

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

¿Quién no ha sentido miedo alguna vez en la vida? Los miedos van cambiando y evolucionando a lo largo de nuestra vida; así pasamos de tener miedo a los payasos cuando somos niños a sentir miedo a no ser buena madre o buen padre cuando nos enteramos de que embarazados. ¿Te suena, verdad? 

Y ese miedo hace que, en ocasiones, los padres cometamos errores para conseguir el cariño de los niños, porque en la carrera de la paternidad y la maternidad quien más y quién menos quiere conseguir matrícula de honor. 

31 errores los padres para conseguir el cariño de los niños  

errores que cometemos los padres para conseguir el cariño de los niños

Los padres buscamos y demandamos el cariño de nuestros hijos de una manera muy especial, a veces, incluso, de tal forma que dejamos de hacer las cosas para complacer al resto, sin tener en cuenta que nosotros también necesitamos cariño y amor. 

En la lista siguiente, encontrarás conductas y comportamientos que, como padres, somos capaces de realizar con tal de sentir la aceptación o el reconocimiento de los nuestros, porque fundamentalmente, no te engañes, buscamos sentirnos queridos por nuestros hijos. Acciones y errores que lo único que pueden hacer es perjudicarte a ti, pero lo más importante, a la educación de los niños.

1. Deja de comprarle su cariño con regalos caros.

2. Deja de prepararle su comida favorita para que así te preste atención.

3. Deja de realizar las labores domésticas con el fin de que puedan decir, “que buena madre o padre soy”.

4. Deja de ser [email protected] o deja de complacer para recibir afecto, a cambio.

5. Deja de facilitarlo todo para evitar conflictos.

6. Deja de ser educada y reprimir los sentimientos por no herir a los demás.

7. Deja de aceparlo todo para no discutir.

8. Deja de coordinar y organizar para así tener la sensación de “controlar”.

9. Deja de ayudarles para hacerte imprescindible para ellos.

10. Deja de hacer cosas que ellos quieren, y tú no. Así no te respetas.

11. Deja de mostrarles admiración por el hecho de que piensen que eres, especial.

12. Deja de ser dulce como una niña con el único objetivo de que te protejan.

13. Deja de solucionar problemas, para que crean que eres la súper mamá o el súper papá.

14. Deja de ser el protagonista, de llevar la voz cantante y que así ellos se sienten seguros.

15. Deja de buscar atención a través de la falta de una buena alimentación.

16. Deja de cuidarlos para así sentirte útil.

17. Deja de cocinarles, lavarles la ropa o de cuidarle; todo claro si lo que buscas es que te consideren buena madre.

18. Deja de tomar decisiones por los demás. ¿Por qué lo haces? ¿Para sentirte imprescindible?

19. Deja de conformarte sin las emociones que te llenan, ¡expresa lo que necesitas!

20. Deja de darles la razón para evitar expresar lo que ellos no quieren oír.

21. Deja de llevarte bien con todas las mamás del cole, para que así tus hijos sean invitados a todos los cumpleaños.

22. Deja de presumir de tus hijos, sus hazañas y buenos comportamientos para que piensen que eres la madre o padre perfecto.

23. Deja de hacer sus tareas con la excusa de¡ evitarles cansancio y esfuerzo.

24. Deja de resolverle sus problemas, porque puede que solo lo hagas para sentirte orgullosa de la madre o padre que eres.

25. Deja de hacerles todos los caprichos. 

26. Deja de proteger innecesariamente, creyendo que así eres mejor.

27. Deja de facilitarles la vida para que tu vida tenga sentido.

28. Deja de vivir la vida de tu [email protected] ¡Él tiene la suya, y tú, la tuya!

29. Deja de no amarles por miedo a mostrar tus emociones.

30. Deja de querer con miedo.

31. Deja de amar a medias. 

Ojalá no tengas muchas cosas para dejar de hacer, porque eso será que estás realizando un rol de padre o madre desde el amor, primero por ti y después por tus hijos. Pero si este artículo te sirve para tomar conciencia de cosas que haces, para sentirte querida o querido y no por el simple hecho de hacerlas desde el corazón, habrá merecido la pena escribirlo.

Ahora, solo te toca pasar a la acción para equilibrar estas pautas y dejar de hacer las cosas por los demás. Recuerda que somos el modelo a seguir por nuestros hijos, y si tú no te respetas, ellos no aprenderán a respetar, si no te das el cariño que pides, ellos tampoco aprenderán a quererse.