La Vía Láctea y más galaxias de colores. Experimentos para niños

Este experimento casero es asombroso para niños desde los 3 hasta los 12 años

Guiomar Toledano
Guiomar Toledano Maestra de Educación Infantil

Los experimentos para niños suelen ser sencillos, realizados con materiales que podemos tener por casa y con los que los menores pueden participar y llevar a cabo todo el proceso de elaboración con ayuda o supervisión de un adulto. ¡Y este experimento casero que te proponemos hoy no va a ser menos! Lo hemos llamado (redoble de tambores) ¡La Vía Láctea y las demás galaxias de colores!

Esta actividad puede ser realizada por niños de un amplio abanico de edades: tanto de Educación Infantil como de Primaria, es decir, desde los 3 hasta los 12 años. Este juego, con un componente atractivo y visual muy grande, les sorprenderán y despertará en ellos su curiosidad. ¡Les dejará boquiabiertos!

Paso a paso para hacer tu propia Vía Láctea

Materiales:

  • Plato hondo, tupper o bandeja
  • Leche
  • Colorante alimentario
  • Jabón líquido quitagrasa
  • Bastoncillos para los oídos

Materiales para este experimento casero para niños

Siguiendo estos sencillos cinco pasos podemos llevar a cabo nuestra actividad. ¡Vamos allá!

1. Vertemos la leche en el recipiente más grande y un poco de jabón líquido sobre otro más pequeño. Dependiendo del tipo de leche que utilicemos, el efecto será diferente. Incluso, lo podemos hacer con distintos tipos de leche y así comparar el resultado.

2. Añadimos gotas de colorante de diferentes colores por toda la superficie de leche sin que caigan unas encima de otras.

3. Mojamos el bastoncillo de los oídos en el jabón líquido.

4. Acercamos el bastoncillo a la leche por la zona central, esperamos a que caigan algunas gotas de jabón o lo acercamos a ella y ¡magia!

5. ¡Disfrutamos de la mezcla y movimiento de los colores! En todo momento podemos seguir añadiendo tanto jabón como queramos.

Experimentos para niños de La Vía Láctea y las galaxias de colores

¿Por qué se produce esta galaxia de colores?

Con este sencillo experimento conseguimos romper la tensión superficial. ¿Qué es la tensión superficial? Es una propiedad del agua que hace que las moléculas en la superficie se unan formando una 'piel' que ayuda a que ciertos objetos puedan flotar en ella.

La leche al contener grasa consigue que los colorantes no se disuelvan y queden concentrados.

El efecto se produce cuando el jabón entra en contacto con la leche, rompiendo así la tensión superficial y separando rápidamente los colores y disolviéndolos. El jabón por una parte es un repelente de grasas y por otro lado se disuelve en agua, puesto que los colorantes suelen contener grasas animales, los repele una y otra vez.

[Leer +: Otro experimento con la misma explicación científica]

Beneficios de este experimento para niños, según la edad

Experimentos con pintura para los niños

Los experimentos son un maravilloso recurso para que los niños y las niñas aprendan jugando, se sorprendan, descubran, sientan curiosidad, piensen, usen el razonamiento, sigan investigando, les sirvan de base para futuros conocimientos químicos... ¡Son súper!

Pero, además, este experimento tiene muchos beneficios para los niños. Dependiendo de su edad, los pequeños pueden beneficiarse de distintas ventajas:

- Para los niños de 3 a 6 años
Los niños de menor edad, de 3 a 6 años, gracias a este experimento estarán desarrollando la psicomotricidad fina a la hora de verter gotas de colorante alimentario de manera arbitraria, aprendiendo sobre las mezclas que se pueden formar con los colores y fomentando su imaginación en el momento de mover los colores dando lugar a dibujos y formas que les puede recordar a objetos o animales (como el juego de las nubes del cielo).

- Para los niños de 6 a 12 años
En cambio para niños y niñas de 6 a 12 años priman aspectos como lo estético, ya que colocan el bastoncillo con jabón en puntos muy concretos y estratégicos. Saben con antelación el efecto que se consigue y están buscando hacer una forma o dibujo concreto. Además despertará en ellos la curiosidad de saber y conocer cómo se produce y por qué se obtiene ese efecto, lo que los llevará a seguir investigando y mostrar interés por la ciencia, química, etc. que en el futuro tendrán presentes en sus vidas.

Os animo a que compartáis con vuestros hijos e hijas momentos divertidos en familia, con los que los peques aprendan y se sientan queridos, respetados y valorados por las personas que los rodean, así también estaréis fomentando su autoestima y recordarán siempre esas vivencias. ¡Aprendamos y juguemos en familia!