6 juegos para bebés de 0 a 3 años

Actividades divertidas de estimulación para bebés en sus tres primeros años

Estefanía Esteban

El bebé, desde que nace, empieza a percibir todo lo que le rodea. Para él es un mundo nuevo, repleto de sensaciones y estímulos que desconocía. Y, a pesar de sus pequeñas limitaciones de vista y movimiento, puede interactuar con las personas que le rodean de muchas formas: mediante el llanto, la mirada, la sonrisa...

Te contamos cómo puedes estimular a tu bebé desde que nace hasta que cumple 3 años. Apunta estos 6 juegos para bebés de 0 a 3 años. 

Los mejores 6 juegos para bebés de 0 a 3 años con los que podrás estimular a tu hijo

Juegos para bebés de 0 a 3 años

El bebé se relaciona con todas las personas que le rodean desde que nace. Tiene su propia forma de comunicarse y por supuesto, percibe infinidad de estímulos. Para él es un mundo nuevo, y todo le llama la atención, desde el brillo de un rayo de sol hasta el sonido del viento. 

La forma de jugar con el recién nacido tiene que ver con el estímulo de sus sentidos. Notarás que se muestra muy interesado en escuchar y en ver todo lo que tiene alrededor. Después, la mejora de vista y de psicomotricidad, hará que interactúe mejor con todos y pueda participar de forma activa de algunos juegos. Descubre los mejores 6 juegos para bebés de 0 a 3 años con los que podrás estimular a tu bebé: 

1. El baño. Para el bebé recién nacido, el baño es un momento que puede ser relajante y muy estimulante. Los sonidos del chapoteo del agua, la sensación cálida en la piel, la textura del aceite o loción corporal mientras le das un masaje... Aprovecha este momento para cantar una canción, para mirarle a los ojos y acariciarle. Lejos de ser una rutina más, el baño puede ser un excelente juego para el bebé. Y según vaya creciendo, el juego podrá ser mucho más entretenido. En cuanto tu hijo comience a sentarse, podrá ser él quien chapotee, agarre algún juguete en el baño, o pruebe a jugar con el agua y la espuma. 

2. El espejo. Desde el momento en el que tu hijo comienza a fijar la mirada (a partir de los 3 meses aproximadamente), podrás mostrarle un espejo para que se descubra. Al principio tal vez no entienda muy bien quién es ese bebé que tiene delante, pero al comprobar que se mueve a la vez que él lo hace, empezará a conectar ideas y a darse cuenta de que es él mismo. Un ejercicio fabuloso para el cerebro y la coordinación de los movimientos.

3. Bailar. Bailar con el recién nacido es muy beneficioso para él. Potencias el sentido del ritmo y mejoras su estado de ánimo. Baila con tu bebé, y cuando ya comience a andar, anímale a que lo haga él. 

4. Enseñarle fotografías. Descarga esas fotografías que tienes guardadas en el móvil. A los bebés les encanta ver las fotos en un álbum, y recordar cómo eran cuando nacieron... y cómo fueron cambiando según pasaban los meses. También puedes hacer lo mismo con fotografías de animales, plantas y objetos... Puedes sentarte con tu hijo e ir mostrándole las fotos. Aprovecha para comentar todo lo que está viendo y ampliar de esta forma su vocabulario.

5. Juegos con cajas de cartón. Una excelente manualidad con material reciclado es el crear juguetes para tu hijo a partir de cajas de cartón que ya no necesites. Una simple caja puede ser un fabuloso coche para tu hijo. Potencia su imaginación con este divertido juego. 

6. El manteo. Si tu hijo ya puede andar y tiene más fuerza en los brazos, le encantará este juego. Con una manta, podéis jugar tú y tu hijo a mantear muñecos. Es un juego muy divertido y sirve para desarrollar la coordinación oculo-manual.

7. Guerra de papeles. ¿Puede haber algo más divertido que una batalla de pelotas de papel? Prueba a jugar con tu hijo. Con un periódico o una revista, usa las hojas para hacer pelotas pequeñas de papel. Usa unas sillas como trincheras. Cada uno tendrá un número de pelotas de papel, que serán las municiones. A la de tres, tu hijo y tú os comenzáis a lanzar las pelotas de papel. ¡Guerra en marcha! Además, este juego no solo divierte. Con él, estarás mejorando su seguimiento visual y el cálculo de distancia. Tu hijo también tendrá que coordinar el movimiento para dirigir su proyectil y dosificar de forma correcta la fuerza de los brazos.