Cómo explicar a amigos y familiares que tu hijo tiene autismo

Tras el diagnóstico de TEA infantil, los padres se enfrentan a una nueva circunstancia familiar

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Cada vez son más los niños diagnosticados con algún Trastorno del Espectro Autista. Según estudios recientes, el 1,6% de la población infantil está afectada. Este aumento se debe a varios factores. Los principales son la ampliación del criterio de diagnóstico (ahora se incluyen hasta los casos más leves) y la inestabilidad del diagnóstico (los niños que muestran signos de alarma de TEA antes de los 3 años, posteriormente, cuando crecen no reúnen los criterios básicos de diagnóstico).

Pero, a pesar de que cada vez sea más frecuente, sigue habiendo mucho desconocimiento al respecto. Y es por ello que muchos padres de niños con autismo tienen que explicar a amigos y familiares qué es el TEA y qué implica.

Qué ocurre cuando diagnostican TEA al niño

Padres que deben explicar a familiares y amigos que su hijo tiene autismo

¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que se hacen muchos padres cuando su hijo recibe un primer diagnóstico o se sospecha de autismo. Las emociones negativas afloran: rabia, impotencia, ansiedad, tristeza e, incluso, culpabilidad. Todos estos sentimientos predisponen hacia un estado mental que será perjudicial para afrontar esta situación con entereza.

No es fácil para unos padres ilusionados y con 'grandes expectativas' hacia sus pequeños recibir la noticia de que este presenta un claro cuadro de TEA. Se abre ante ellos 'otro' camino que recorrer y para el que no estaban preparados.

Por suerte, existen distintas fundaciones con programas de ayuda para niños que padecen autismo y sus familias como por ejemplo: apoyo en la escuela, acompañamiento especializado, grupos para padres, actividades de ocio especializado, etc.

Sin embargo, si nos salimos del entorno familiar y de las asociaciones de ayuda nos encontramos con un gran desconocimiento sobre el Trastorno del Espectro Autista y esto pone a las familias en una difícil situación haciendo que se sientan juzgadas y provocando sentimientos de vergüenza, culpa y miedo.

Consejos para explicar que tu hijo tiene autismo

Comprender el autismo infantil

Nadie está preparado para dar o recibir este tipo de noticias. Muchas veces explicar todas las situaciones que se generan debido al Trastorno de Espectro Autista que padece el niño es muy complejo. Es posible que el entorno se resista a aceptarlo o no entiendan por qué ocurre.

Por eso, es importante seguir una serie de pautas para asumir de manera positiva la nueva situación y poder transmitir la información de forma eficaz a familiares y amigos. Estas son:

1. Explicar qué es el autismo
Muchas personas del entorno del niño no entienden qué es el autismo, por eso es importante dar la información necesaria sobre este trastorno en relación con el niño.

2. Fomentar la comunicación
Será bueno que los padres den pie a amigos y familiares para que puedan preguntar sobre todo lo que no sepan y quieran aprender para poder ayudar. De esta forma, se pueden eliminar algunos de los mitos falsos sobre el autismo más extendidos.

3. Hacerlo con naturalidad
Se debe trasmitir la noticia con la mayor naturalidad. Si la información se transmite desde el alarmismo solo llegará un mensaje catastrófico. Por lo tanto, para trasmitir los cambios producidos dentro de la familia a partir del diagnóstico sobre autismo será mejor hacerlo desde la calma y la paciencia. De forma serena y lo más abierta posible.

Comprender qué es el autismo

Y, para que los padres se conviertan en los transmisores y puedan visibilizar este trastorno, deben saber qué es exactamente. Para ello, a continuación propongo información al respecto.

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno neurobiológico del desarrollo cuya sintomatología fundamental para poder ser diagnosticado se sustenta en criterios básicos como: deficiencias en la comunicación, escasas habilidades en la interacción social y comportamientos repetitivos o restrictivos, estereotipados muy difíciles de cambiar.

El autismo comienza a manifestarse durante los tres primeros años de vida, de hecho, es alrededor del año y medio cuando van apareciendo algunos rasgos como la falta de profundidad en la mirada o el uso de la llamada risa social. Podemos encontrar otras señales de alarma a medida que crece el niño como:

- Ausencia o retraso de lenguaje

- Que le niño no señale para pedir cosas

- Prefiere jugar solo, ya que tiene poco interés por sus iguales

- Se enfada con los cambios de rutina imprevistos

- Camina de puntillas

- Rechaza determinados sonidos

- No sabe jugar de manera simbólica

- No responde a muestras de afecto como besos o abrazos

- No presta atención a las personas y solo se acercan a ellas cuando necesitan algo

De este modo, es importante que se identifiquen los síntomas precozmente. El cerebro del niño en la primera infancia tiene mucha plasticidad por lo que tiene gran capacidad de adaptación. Por eso es importante que se reconozca temprano la sintomatología para que a través de una adecuada estimulación pueda mejorar el diagnóstico.