A través de una investigación, terapeutas físicos comprobaron que existe un notable aumento en el retraso motor de los niños que pasan demasiado tiempo, durmiendo o despiertos, en
posición boca arriba. Los bebés que están continuamente en esta posición, pueden desarrollar rigidez o desequilibrio muscular en el cuello, lo que solemos llamar tortícolis. Ellos necesitan cambiar de posiciones. Es importante que estén también un tiempo suficiente boca abajo para que sea activada y estimulada su
capacidad motora.
Al estar boca abajo, el bebé se esforzará por levantar la cabeza y el tronco. Estará activando los codos y fortaleciendo los músculos del cuello y de la espalda para mirar su alrededor. Esta posición también le facilitará la realización de otros movimientos como el darse la vuelta, sentarse, gatear y
dar sus primeros pasitos. También es aconsejable que cuando se coge el bebé en brazos, lo mejor es agarrarlo por la tripita, en posición boca abajo, para que él intente levantar el torso y mover su cabeza.
El estudio, publicado por la Asociación Americana de Terapia Física (APTA), y realizado por 400 especialistas entre pediatras y terapeutas ocupacionales, también explica que los bebés recién nacidos que duermen siempre acostados de espaldas, pueden sufrir alteraciones en la forma de la cabeza (presión y achatamiento) e incluso cierto retraso del
desarrollo. Por otro lado, el dormir boca arriba se previne la
muerte súbita. Por esta razón, ellos aconsejan que los bebés deban pasar más tiempo boca abajo mientras estén despiertos para desarrollarse adecuadamente.
La APTA ofrece un
folleto informativo (
Tummy Time Tools) a los padres con ideas y actividades para garantizar que los bebés pasen un tiempo suficiente boca abajo.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com