6 ideas de bromas de los niños para el Día de Santos Inocentes

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Cada 28 de diciembre se celebra la fiesta de los Santos Inocentes. ¿Sabes por qué se llama así? En realidad recuerda un suceso trágico: lleva este nombre porque según la tradición católica, Herodes ordenó la matanza de todos los niños menores de 2 años en Judea para acabar con la vida del Niño Jesús

Hoy en día, este día es una fecha que se dedica a las bromas y a la diversión. Es un día para reírse y disfrutar, para hacer pequeñas trastadas, chuflas entre amigos y familiares o burlas sin gran trascendencia. Puede parecer, debido a la naturaleza del día, que es un día para los niños, sin embargo, los adultos, disfrutan tanto o más que los pequeños. Incluso, los telediarios o periódicos durante este día llevan alguna increíble e irreal noticia para participar de la fiesta.

6 bromas infantiles para los Santos Inocentes

Bromas para el Día de los Santos Inocentes

Cuando era pequeña, mi abuelo solía ponerse siempre una pajarita en las fiestas navideñas. Un 28 de diciembre, mi hermano y yo decidimos esconder la pajarita del abuelo, que comenzó a buscarla desesperadamente. Poco a poco, su desconcierto se convirtió en enfado y éste fue aumentando progresivamente. Mi hermano y yo, al verle tan enojado, no nos atrevíamos a confesar. Mi madre, finalmente nos vio la cara desencajada y nos obligó a contarlo todo. Esto nos enseñó que antes de hacer una broma, había que medir el aguante de la víctima.

Si ya tienes claro a quién pueden gastar bromas tus hijos, aquí tienes algunas ideas divertidas e inocentes para que hagan los niños:

- Cambiar el azúcar por sal: las caras del afectado al tomar zumo de naranja con sal o café con sal pueden ser un poema.

- El billete que se mueve: ata un cordel a un billete y déjalo en el medio del pasillo. Toma el otro extremo del cordel y escóndete. Cuando pase alguien e intente coger el billete tira del cordel rápidamente. Su desconcierto será muy gracioso.

- La moneda: pega una moneda en el suelo. Cuando pase alguien, intentará cogerla, sin éxito. ¡No te pierdas la cara que pone!

- El monigote: es la broma clásica por autonomasia. Se trata de hacer un muñeco de papel y pegarlo en la espalda de nuestra víctima que puede pasar el día entero sin saber que es un 'inocente'.

- Flatulencias: en las tiendas de bromas podemos encontrar el típico cojín que colocaremos en la silla de nuestra víctima. Al sentarse, un sonoro gas le dejará en evidencia.

- La mosca en la sopa: compra una arañita o una mosca de pega y ponla en el plato de uno de los comensales. Cuando vaya a tomar su comida y la vea... ¡ahhhhh!, se le pondrán los pelos de punta.