Consejos para los primeros cuidados del bebé recién nacido

Ombligo, baño, uñas, ropa, cremas y mucho más sobre los primeros cuidados del bebé

Llegar a casa con el bebé recién nacido es una alegría pero también una fuente de dudas, preocupaciones e indecisiones. ¿Puedo bañar al bebé?, ¿cómo cortar unas uñas tan pequeñas?, ¿estoy limpiando bien el ombligo?

En Guiainfantil.com te ayudamos a vivir estos primeros días con tu bebé en casa sin tanta angustia, sobre todo si eres mamá o papá primerizo y aclaramos todas las dudas que pueden surgir sobre los primeros cuidados del recién nacido.

Los cuidados del bebé recién nacido 

Cuidados del bebé recién nacido

El bebé recién nacido requiere unos cuidados específicos que debemos conocer para poder atenderle adecuadamente. El cambio de pañal, las primeras cacas, cómo limpiar el ombligo, qué hacer con la costra láctea o si se debe aplicar crema en la piel del bebé son algunas de las dudas que solucionamos para que puedas vivir esta etapa con más tranquilidad.

Las primeras cacas del recién nacido

No te alarmes si sus primeras cacas tienen un color verde oscuro, incluso negro. Tu bebé está expulsando el meconio, una materia que se acumula en su intestino durante la gestación. Está compuesto de células muertas y secreciones del estómago y del hígado. Tras dos o tres días ese color irá haciéndose más claro. 

En cuanto al número de deposiciones, hay bebés que hacen una al día y otros hasta 8 pequeñas cacas. Es conveniente que apuntes en un cuadernito el número de pises y cacas que hace el bebé para controlar si está bien hidratado. Tu vorágine será tal que puede que olvides si hoy ha hecho pis o no.

Los cuidados del ombligo del bebé recién nacido

El cordón umbilical es el órgano que une al bebé con su mamá, será cortado nada más nacer y, a partir de este momento, sufrirá un proceso de autodestrucción. 

El cordón umbilical tarda en desprenderse entre 8 y 10 días, aunque en bebés nacidos por cesárea puede tardar algo más. Durante ese tiempo lo ideal es curar el ombligo con alcohol 70% y con clorhexidina, que es un líquido transparente, que actúa como desinfectante y que evita las infecciones. También es importante que no esté lo más al aire posible evitando que quede dentro del pañal del bebé.

El baño del bebé

En realidad los bebés no necesitan bañarse tan asiduamente como un adulto. No tienen contacto con la suciedad por lo que el baño es más bien un momento de relajación que de higiene.

Los bebés pueden bañarse desde el primer día que llegues a casa, es recomendable usar jabones específicos para bebés. Es importante controlar la temperatura del agua antes de introducirle.

Cremas para bebés recién nacidos

En realidad, si la piel del bebé está hidratada, no necesita de cremas o aceites. Podemos usarlos si queremos hacerle un masaje relajante al bebé, pero no porque su piel lo requiera.

Es normal que tras los primeros días el bebé parezca pelarse, ahí sí podemos recurrir a una crema hidratante o también en caso de que tenga rozaduras en la zona del pañal.

Limpiar ojos, nariz y orejas del bebé

Puede que en los ojos se le formen legañas, en ese caso, basta con un algodón empapado en suero fisiológico para retirarlas. En cuanto a la nariz, puede que esté congestionado o simplemente que se le haya formado algo de moco, para eliminarlo debes emplear de igual manera suero fisiológico.

En cuanto a las orejas, debemos retirar solo el cerumen que esté externo, nunca meter un bastoncillo por el oído. Basta con limpiarle con su toalla o una gasita por la parte externa del oído.

Cambiar el pañal al bebé recién nacido

Para evitar rozaduras, es conveniente cambiar el pañal del bebé cada cierto tiempo y vigilar que no esté escocido. Para limpiarle es preferible usar una esponja y jabón a las clásicas toallitas húmedas. 

La manera más correcta de limpiarle es hacerlo desde los genitales hacia el ano para evitar que las heces vayan hacia éstos. Antes de colocar el pañal limpio comprueba que está bien seco por todos los pliegues del culito para evitar que se acumule humedad y le salgan rozaduras.

La costra láctea del bebé recién nacido

Es un tipo de dermatitis seborréica, un trastorno de la piel que aparece en aquellas zonas donde hay un gran número de glándulas sebáceas. Debemos evitar quitar las costras con un cepillo, por muy suave que sea. Tampoco es recomendable usar las uñas para levantar la costra porque podríamos causar lesiones, que luego pueden infectarse. Si el bebé está muy molesto, o el efecto estético es importante, hemos de acudir a nuestro pediatra de confianza.