Cómo evitar la pérdida de calor en el bebé recién nacido

Consejos sobre los cuidados para el recién nacido

Nada más nacer los bebés experimentan una pérdida de calor considerable, y esto se agudiza en el caso de los bebés prematuros. En esos momentos el mantenimiento de su calor corporal es básico para su supervivencia.

Dentro del vientre materno el niño adquiere una delgada película de grasa alrededor de algunos de los órganos más vitales como el tórax, o los riñones. Ese tejido adiposo denominado “grasa parda” son las reservas que usa para intentar conservar el calor corporal; sin embargo, se agotan rápidamente con el estrés del frío y no se vuelve a reponer nunca más. ¿Cómo podemos evitar la pérdida de calor en el bebé recién nacido?

¿Qué hay que hacer para evitar la pérdida de calor en el bebé recién nacido?

Pérdida de calor en el recién nacido, cómo evitarla

La pérdida de calor es más acusada cuanto más pequeño es el niño, especialmente en los prematuros, los cuales todavía no han conseguido almacenar suficiente grasa a la hora del nacimiento.

Un factor importante que ocasiona la pérdida del calor corporal, es la fina piel que les recubre, junto con la imposibilidad, durante los primeros días tras el nacimiento, de regular adecuadamente el calor del cuerpo, ya que su sistema metabólico es muy inmaduro.

Por estos motivos se hace imprescindible, durante sus primeros días de vida que, en el hospital y, después nosotros en casa, tengamos mucho cuidado con su calor corporal, de ahí la típica manía de las madres que arropan a sus recién nacidos aunque haga calor en el exterior.

1- Mantener un ambiente entre los 24 y 27 grados en casa.

2- Fomentar el contacto piel con piel con los padres.

3- Arroparle durante los meses de más frío, y en los meses calurosos, ponerle una sabanita por encima, para evitar la pérdida de su calor corporal.

4- Ponerle un gorro en la cabeza, lugar por donde más calor se pierde.

5- Poner el agua del baño a la misma temperatura que el cuerpo, es decir unos 36 grados y secarle rápidamente con una toalla.

6- Evitar ponerle cerca de las corrientes de aire, los aparatos de aire acondicionado, las puertas, las ventanas, y los calefactores radiantes.

7- No poner al niño en superficies frías como el peso metálico o el cambiador, sin un cobertor debajo.

8- Vestir rápidamente al niño tras el baño o los cambios de pañal.

9- Cuidado con no abrigarles demasiado, sobre todo en los meses de calor, ya que puede provocar hipertermia, que es un exceso de calor corporal, que también tiene consecuencias.