Niños con celos a los hermanastros

Cuando el niño siente celos a los hijos de la pareja de su padre o madre

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Hoy en día es un acontecimiento muy normal en nuestro país que veamos separaciones y divorcios entre las parejas. Este tipo de rupturas sentimentales son dolorosas, y si hay hijos de por medio la situación puede complicarse aún más y ser más desalentador.

Después de un tiempo desde la separación o el divorcio muchos adultos rehacen sus vidas con una nueva pareja y forman una nueva familia. Cuando esto ocurre con dos progenitores que además tienen hijos, unir estas 2 familias para formar una nueva será más complicado, pero tener paciencia, mostrar cariño y diálogo con los pequeños hará que la situación se vaya normalizando más fácilmente para evitar situaciones como, por ejemplo, niños con celos a los hermanastros.

Celos de niños a los hermanastros

Niños celosos a los hermanastros

Existe una gran diversidad de modelos familiares: autoritarios, delegantes, permisivos, sobreprotectores, democráticos, etc. Independientemente del modelo que profesaban, cuando dos personas adultas deciden vivir en pareja junto con los hijos de cada uno, esto supone romper con los modelos anteriores.

Es decir, los hábitos, las rutinas, las costumbres y normas que suponían una seguridad para los pequeños se ven trastocados con la separación o el divorcio y se reestructuran haciendo que aparezcan nuevas situaciones a las que adaptarse como por ejemplo, cambio de casa, cambio de colegio, y adaptarse a nuevas personas en el núcleo familiar. Son cambios difíciles de manejar para los adultos y más, si cabe, para los niños que son más sensibles a cualquier alteración en su vida cotidiana.

Los pequeños no comprenden bien la situación. Necesitan un tiempo para asimilar los cambios y durante este proceso el niño puede experimentar: 

- Un bajo rendimiento escolar.

- Aparecen sentimientos incontrolables como envidia, celos y enfados.

- Extremo pasotismo y desilusión por todo lo hace.

- Baja autoestima.

- Se muestra más agresivo, o por el contrario, se muestra del todo aislado.

- Vive en una pelea continua con los hermanos y hermanastros.

Cómo ayudar a los niños con celos a los hermanastros 

Los hijos de ambos componentes de la pareja no solo tendrán que enfrentarse a un nuevo padre o madre, sino también a los hermanastros. Es importante que se tenga en cuenta que los niños serán la parte más frágil de esta situación. Así, los progenitores deben establecer estrategias para que la nueva situación sea asimilada de la mejor manera posible por los pequeños.

La mejor de estas estrategias se fundamenta en la flexibilidad y la empatía. Por ello, y para evitar que se agudice la rivalidad y los celos entre ellos es importante:

- Respetar sus sentimientos y opiniones. No se debe imponer ni obligar a que los niños se quieran o conviertan en hermanos. Será mejor que se vayan relacionando poco a poco y que se tomen su tiempo para asimilar los cambios.

- Compartir espacios. Será positivo que progresivamente vayan compartiendo ciertos momentos juntos.

- Dar libertad y tiempo para asimilar los cambios. Si están experimentando celos o rabia dejar que lo manifiesten en vez de obligar a que traten de negarlos.

- Escuchar y atender sus pensamientos, emociones y necesidades. Es normal que los niños expresen quejas como por ejemplo ser peor tratados que el otro hijo. Cuando se convive con la nueva parece los niños suelen quejarse así ante momentos de desacuerdo.