Se mató un tomate. Poesía latinoamericana para niños

Poesía de Elsa Isabel Bornemann para leer a los niños

Estefanía Esteban

Elsa Isabel Bornemann es una escritora de literatura infantil. Nació en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), y junto con numerosos libros,  también escribió una serie de divertidos poemas para los más pequeños. Entre ellos esta poesía: 'Se mató un tomate'. 

Disfruta con este poema con rima tan divertido con el que conseguirás entretener a tu hijo y acercarle de la mejor forma posible la literatura

Se mató un tomate, un poema de Elsa Isabel Bornemann para los niños

Se mató el tomate

¡Ay! ¡Qué disparate!

¡Se mató un Tomate!

¿Quieren que les cuente?

 

Se arrojó en la fuente

sobre la ensalada

recién preparada.

 

Su rojo vestido

todo descosido,

cayó haciendo arrugas

al mar de lechugas.

 

Su amigo Zapallo

corrió como un rayo

pidiendo de urgencia

por una asistencia.

 

Vino el doctor Ajo

y remedios trajo.

llamó a la carrera

a Sal, la enfermera.

 

Después de sacarlo

quisieron salvarlo

pero no hubo caso:

¡estaba en pedazos!

 

Preparó el entierro

la agencia «Los Puerros».

Y fue mucha gente...

¿Quieren que les cuente?

 

Llegó muy doliente

Papa, el presidente

del Club de Verduras,

para dar lectura

de un «Verso al Tomate»

(otro disparate)

mientras, de perfil,

el gran Perejil

hablaba bajito

con un Rabanito.

 

También el Laurel

(de luna de miel

con Doña Nabiza)

regresó de prisa

en su nuevo yate

por ver al Tomate.

 

Acaba la historia:

ocho Zanahorias

y un Alcaucil viejo

formaron cortejo

con diez Berenjenas

de verdes melenas, 

sobre una carroza

bordada con rosas.

 

Choclos musiqueros

con negros sombreros

tocaron violines

quenas y flautines,

y dos Ajíes sordos

y Espárragos gordos

con negras camisas,

cantaron la misa.

 

El diario Espinaca

la noticia saca:

«Hoy, ¡qué disparate!

¡se mató un Tomate!»

 

Al leer, la Cebolla

lloraba en su olla.

Una Remolacha

se puso borracha.

-¡Me importa un comino!

dijo Don Pepino...

y no habló la Acelga

(estaba de huelga).

(Elsa Isabel Bornemann)

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo 

Comprueba si tu hijo consiguió prestar atención a esta disparatada historia de verduras y hortalizas. De esta forma, incentivarás en tu hijo la atención y concentración: 

1. ¿Por qué estaban todas las verduras tan nerviosas? 

2. ¿Dónde se tiró el tomate?

3. ¿Qué otras verduras intentaron ayudar? 

4. ¿Quién era el doctor?

¿A quién parecía no importarle nada?