Aprende a crear una tabla de rutinas personalizada para los niños

Cuadro para crear una tabla de horarios para los niños

Cuando uno tiene hijos el horario cambia por completo, se acaban las improvisaciones y comienzan las rutinas. Esto no es porque sí, sino que responde a unas razones más que destacables; y es que los niños necesitan las rutinas para sentirse seguros y establecer unas normas. Además, te darás cuenta de que con los niños siempre falta tiempo para hacer las cosas más básicas como bañarse o hacer la cena.

Una tabla de rutinas te hará tener una distribución inteligente del tiempo y no dejarte nada fuera.

Te enseñamos cómo crear una tabla de rutina para los niños según su edad.

Aprende a hacer una tabla de rutinas para los niños

Aprende a crear una tabla de rutinas personalidad para los niños

Coge una cartulina grande para hacer la tabla, y cuando la completes, debes pegarla en un sitio visible para que toda la familia pueda consultarla.

Evidentemente cada familia tiene unas rutinas diferentes, por eso cada familia debe crearla según la edad del niño y sus rutinas más habituales, aunque siempre hay criterios comunes que debemos seguir, como es el horario de las comidas.

Debemos tener en cuenta que las comidas no se deben retrasar ni adelantar en la medida de lo posible, ya que retrasar la comida significa que el niño tendrá un descenso brusco del nivel de glucosa en sangre, y estará malhumorado, con rabietas o muy irritable; sin embargo, si adelantas la hora de la comida, tendrá poco hambre y al poco tiempo te estará pidiendo golosinas o picoteo.

Por la mañana, levanta a los niños con tiempo suficiente para que puedan desayunar con tranquilidad, y vestirse solos; si les dejas poco tiempo siempre ocurrirá algún imprevisto que os retrase, aunque tampoco debes darles demasiado tiempo, ya que los niños se relajarán y perderán el tiempo jugando.

Recomiendo que la hora de la comida y la cena se hagan pronto, ya que el horario del cuerpo, por naturaleza, suele adelantarse al que nosotros imponemos en el reloj; así la hora de la comida debería ser sobre las 13 o 13:30 horas, mientras que la cena debería ser sobre las 19:30 u 20 horas.

La hora de irse a dormir dependerá de la edad del niño, por ejemplo para los niños más pequeños debería ser sobre las 20:30, para los niños en edad escolar sobre las 21 horas, y para los mayores sobre las 22 horas.

Por en la tabla el mayor número de detalles posibles: el tiempo de siesta, el tiempo del baño, el tiempo de juego, los deberes, pero no te olvides de variar las actividades del día a día si no quieres que tu hijo se aburra de hacer siempre lo mismo.

Es recomendable de que, en el caso de que tengas varios hijos, dediques un tiempo individual a cada uno (y lo pongas en la tabla) mientras el resto está ocupado en alguna que otra actividad. Ese tiempo personal lo puedes dedicar a hablar con él sobre su día, a contarle un cuento o a bañarle…

Esta tabla es un referente, pero evidentemente no impone, sino que orienta. Debemos intentar seguirla lo más fielmente posible que se pueda, pero puede flexibilizarse en momentos concretos en los que es más difícil seguir esa rutina como son los cumpleaños, las salidas o venidas de visitas, o las fiestas.

Seguir estas rutinas harán que el niño coja menos rabietas porque quiera hacer algo en un momento que no toca, le previene de lo que va hacer durante el día, con lo que se siente más seguro, y estabiliza sus horarios. Será más fácil que coma cuando sea su hora y que duerma cuando llegue el momento.

Sin duda, una tabla de rutinas personalizada es la mejor ayuda para evitar las confrontaciones con tu hijo y llevar una vida más ordenada.