Decisiones que deben tomar los padres en una pelea entre hermanos

Si vas a hacer de mediador en una pelea entre tus hijos, ten en cuenta estos consejos

Patricia Fernández Pérez
Patricia Fernández Pérez Redactora en Guiainfantil.com

Yo tengo dos hijas mellizas, es decir de la misma edad, y desde que se levantan hasta que se acuestan encuentran un motivo para discutir: que si ese es mi peluche, que si te has puesto en mi lado de la mesa, que le has puesto a ella más leche que a mi, que me molestas porque estás cantando…

Así, la mayoría del tiempo me veo haciendo de intermediaria, poniendo castigos, parando a modo de portero de futbol lanzamientos de peluches, lapiceros y prendas de vestir varias.

En fin, que al final del día me encuentro con los nervios al aire de tanto hacer de juez, ¡qué desaprovechadas nos tienen los gobiernos a las madres!... porque no hay mejor negociadora que una madre o padre con niños entre 6 y 12 años.

Pero hay ocasiones en las que ya no puedo más y no tengo fuerza para intervenir “¡Ala, solucionarlo vosotras que yo no puedo más! y entonces es cuando suelto esas frases de madre que todas hemos escuchado mil veces y juramos que jamás repetiríamos a nuestros hijos: “¡hasta la coronilla me tenéis!, ¡Me voy al Machupichu y aquí os quedáis! ¡Ni consolas ni consolos!...

¿En qué ocasiones deben intervenir los padres en una pelea entre hermanos? Te dejamos algunas pautas a seguir para intervenir en las peleas sin morir en el intento.

Qué pautas debemos seguir los padres en una pelea entre hermanos

Decisiones que deben tomar los padres en una pelea entre hermanos

Si hablamos con los psicólogos, la cosa está muy iguala. Algunos estudios han revelado que los hijos se llevan mejor cuando los padres intervienen en las peleas, pero sin embargo solucionar siempre las peleas entre los hermanos les hace dependientes de nosotros y que no sepan desarrollar las herramientas necesarias para poder solucionar sus conflictos por sí mismos.

Por otro lado, está el hecho de que muchos niños, sobretodo los más inmaduros, provocan peleas con sus hermanos para llamar la atención de sus padres y que actúen contra el hermano mayor; además, al no estar presentes en el desarrollo de la pelea, corremos el riesgo de ser totalmente injustos en nuestra decisión o castigo, lo que provocaría un mayor rencor y distancia entre los niños.

Así que ¿cuándo debemos intervenir? Pues evidentemente antes de que la sangre llegue al río.

Te dejamos una serie de pautas a seguir ante una pelea entre hermanos.

1- Pactar unas normas familiares que siempre se deben cumplir: no pegarse, ni arrojarse cosas, no gritarse, ni insultarse, saber perdonar…

2- Hay que intentar evitar el conflicto y dialogar con los niños antes para que lleguen a un acuerdo. Debemos fomentar en la educación diaria la empatía con los demás, el diálogo como mejor método de arreglar los problemas, el afecto, y nunca solucionar mediante la violencia.

3- Podemos darles varias alternativas para poder solucionar el problema y que ellos sean quienes elijan la mejor opción. Invitarles a que ellos mismos decidan cómo solucionarlo: “¿Qué te gustaría que tu hermano hiciera para solucionarlo?, ¿Y a ti?, ¿Cómo crees que podemos arreglarlo?

4- Si vemos que la pelea es una simple discusión es mejor dejarles que usen sus herramientas para ponerse de acuerdo, y solo en caso de que la discusión se complique intervendremos, exponiendo los sentimientos de cada uno y a través del diálogo.

5- Si pegamos o castigamos sin ver lo sucedido corremos el riesgo de ser injustos, lo que agravará el problema entre los hermanos, así que a veces no hay que solucionar el conflicto, sino solo escuchar las diferentes partes, hacerles reflexionar por separado, y hacer que ellos mismos lo resuelvan hablando.

6- Es importante que los niños se calmen a la hora de hablar si no queremos que terminen tirándose de los pelos. Así que quizás deberías separarlos en habitaciones distintas hasta que se calmen y puedan hablar tranquilamente.

7- No debemos ser sus detectives, ni espiar detrás de las cortinas a ver qué hacen, deben sentirse libres para actuar según sus criterios y valores.

8- Si te ves forzado a castigar, y no has visto la pelea, que sea los dos por igual. No debemos buscar culpables, así que castigaremos a los dos por no buscar un acuerdo para solucionarlo.

9- Fomenta el equipo entre ellos y el trabajo cooperativo, por ejemplo podéis jugar a algo en la que ellos formen un grupo y vosotros otro; o hacer un puzzle o una maqueta entre los dos.

Ten en cuenta que cuanto más mayores sean los niños menos conflictos tendrán y mejor sabrán solucionarlo. Solo debemos dejar las herramientas a su alcance y, poco a poco, ellos aprenderán a manejarlas sin que nosotros tengamos que tomar decisiones salomónicas.