Los desesperantes berrinches de los niños porque no quieren vestirse

Qué hacer cuando tus hijos pequeños tienen rabietas porque no quieren ponerse la ropa o zapatos

Jimena Ocampo Lozano

Seguro que a muchas madres y padres les suena esta historia: ¡Es una pelea vestir a mi hijo o hija!, ¡se resiste y acabamos enfadados y con rabietas desde primera hora! Nada le va bien... Si le pongo unos pantalones, quiere otros, si le pongo el chándal del colegio quiere el bañador de natación. Sí, los berrinches de los niños provocados porque no quieren vestirse o calzarse son desesperantes. Pero, no estás solo en esta pelea de cada mañana.

Rabietas cuando los niños no quieren vestirse por las mañanas

Los berrinches cuando los niños no quieren vestirse

Los berrinches en el momento de vestirse, aunque es un momento desagradable y desafiante, es completamente normal.

Llega un momento en la vida del niño a partir de los 3 años (algunos antes; otros, más tarde, ya que cada pequeño tiene su propio ritmo), que empieza una etapa de 'autoafirmación' en la que tu hijo o hija empieza a oponerse a los padres para diferenciarse y para reafirmar una identidad en proceso de creación. Por lo tanto, el aumento de rabietas es muy normal en estos años y las peleas por la ropa son muy habituales.

Por otro lado, las mañanas suelen ser un momento muy estresante en cualquier hogar y más si hay niños pequeños... Los adultos tenemos prisa, y los pequeños aún no entienden lo que es el tiempo, llegar a la hora, ni entienden el reloj.

Recuerda: la prisa la tengo yo, no mi hijo. Los niños suelen necesitar más tiempo para todo, y por las mañanas tenemos de todo menos tiempo extra. Las prisas y la paciencia no son buenas compañeras. De hecho, a menudo son sinónimos de berrinches o rabietas.

Qué hacer con los berrinches de los niños al ponerse la ropa

Niños que no quieren vestirse y tienen rabietas

Tal vez no podamos evitar el NO, pero podamos cambiar las cosas para que el momento de vestirse no se convierta en el primer disgusto del día. Algunas pautas que te podrían ayudar son:

1. Paciencia y comprensión
Hablar con los niños, hacerles ver que por la mañana no podemos estar tan relajados como, por ejemplo, a la salida del colegio o los días del fin de semana. Explícales que esto se debe a que tenemos que llegar al colegio a una hora concreta y que no podemos llegar más tarde. Les podemos decir que es aburrido tener que ir tan rápido y con prisas, que para nosotros también lo es, pero que no podemos llegar tarde porque no nos dejan entrar en clase o en el trabajo.

2. Explica a los niños cuál es la ropa adecuada para cada momento
También podemos aprovechar y explicarles a los niños que al colegio o al trabajo tenemos que ir con una ropa determinada, y que aunque a veces no nos guste, hay que ponérsela, pero que el día que no hay ni colegio ni trabajo podemos ponernos lo que más nos guste. Al principio, es posible que los niños sigan teniendo berrinches, pero poco a poco lo irán comprendiendo.

3. Haz partícipes a los niños de la preparación de todo
Preparar con ellos la ropa y todo lo que necesitan para el día siguiente. Elegimos la ropa, preparamos la mochila, el material, etc. nos ayudará a reducir los berrinches, pues los pequeños ya sabrán con antelación qué se van a encontrar.

4. Déjales que te ayuden a elegir su ropa
Los niños pueden ayudar en el proceso de elección de la ropa. No significa que abran el armario y se pongan lo que quieran, pero podemos ofrecerles dos alternativas de ropa y que ellos elijan con qué quieren ir. De esta forma les hacemos partícipes del proceso de elección y les damos la oportunidad de decidir qué quieren ponerse.

Es bueno explicarles que si, por ejemplo, no quieren ponerse nada o tienen un berrinches, entonces mamá o papá serán los que elijan la ropa y habrán perdido la oportunidad ese día, pero que seguro que al día siguiente podrán elegir. De esta forma podremos demostrarles que confiamos en que pueden hacer las cosas de otra manera.

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Ponerse la ropa por la mañana es una pelea

5. Fijad un calendario u horario
Otra cosa que podemos hacer con los niños es establecer qué días los mayores eligen la ropa y qué días la eligen ellos. Por ejemplo, los fines de semana los niños eligen su ropa, o parte de ella, por ejemplo, pueden elegir la camiseta o los calcetines o los pantalones, sin importar si 'conjunta' con el resto de ropa.

Con los niños pequeños es bueno apoyarse en un horario de la semana, para que sepan qué día es el que pueden elegir, y qué día elegimos nosotros, y también acompañarlo de un calendario de estaciones del año. De esta forma podemos hacerles comprender que en invierno hace más frío y que hay que ponerse ropa de abrigo o que cuando llueve hay que ponerse chubasquero.

6. Cuadro de objetivos
Podemos establecer también un calendario o cuadro de recompensas, buscando aquí tanto la autonomía del niño como establecer unos límites y rutinas que nos ayuden en nuestro día a día y de esta manera podemos aplicar todo lo mencionado anteriormente. Es decir, establecemos con los niños qué esperamos de ellos y cómo pueden alcanzar el objetivo que les proponemos. Algunos objetivos pueden ser:

  • Con los niños más pequeños: Me pongo solo los pantalones o ayudo a papá y mamá a ponerme la ropa por la mañana. Si hago todo bien, el fin de semana elijo mis calcetines, o elijo mi camiseta, por ejemplo.
  • Preparo mi ropa y mi mochila para el día siguiente. Si hago esto bien el fin de semana elijo mi propia ropa.
  • Elijo entre dos opciones de ropa que me dan papá y mamá, si hago esto bien sin enfados, el sábado elijo qué ropa me pongo.

La recompensa puede ser elegir ropa o cualquier otra cosa que se nos ocurra (no material preferiblemente), para reforzar esas conductas deseadas.

Antes de perder los nervios, los padres debemos respirar

Qué hacer con los berrinches de los niños

Es fundamental evitar los enfados y los gritos por parte de los adultos, ya que no ayudan a resolver el problema y lo único que conseguimos es tensar más aún el ambiente con los niños, en lugar de facilitar la situación. Si vemos que empezamos a perder la paciencia, lo mejor que podemos hacer es respirar y pensar que con gritos y malas maneras los niños no van a dejar de tener ese berrinche.

Esto es una etapa, en la que lo importante es establecer límites claros, con paciencia, desde la comunicación y reforzando siempre las conductas deseables.

Si el conflicto, las rabietaslos berrinches porque los niños no quieren vestirse se extienden a otros ámbitos o aspectos en nuestro día a día y no sabemos cómo lidiar con ellos, lo mejor es acudir a un especialista en familia e infancia que nos brinde y facilite las herramientas necesarias para enfrentarnos a las diferentes situaciones que nos vayan surgiendo en nuestra crianza.

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