8 claves para profesores que quieren enseñar a los niños a pensar

Consejos a tener en cuenta para desarrollar el pensamiento crítico de los alumnos

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

Lanzo una pregunta: ¿conseguimos los profesores enseñar a los niños a pensar cuando están en las aulas?

La sociedad va cambiando, por lo que nuestros alumnos y alumnas también evolucionan y está en manos del docente enseñar a pensar en este siglo XXI. Cada vez son más los centros educativos que abandonan los métodos tradicionales de enseñanza, y es que los alumnos que había en los años 80 poco tienen que ver con la nueva llamada “generación Z” o nativos digitales. Estos nuevos alumnos que encontramos en las aulas hoy en día son de mente abierta, son niños y jóvenes multitarea, innovadores, pero al mismo tiempo viven en la cultura de la inmediatez, del "aquí y ahora". Y nos guste o no, estemos de acuerdo o no, estos son los alumnos y alumnas que tenemos en nuestras aulas.

La importancia de enseñar a los niños a pensar

Claves para enseñar a los niños a pensar

Es tarea del docente renovarse y actualizarse, conocer cómo piensan, qué les gusta y hacia dónde van sus mentes. Pensemos, docentes, que muchos de nuestros alumnos y alumnas se dedicarán a profesiones que puede que aún no existan. Desde luego que en mi época de estudiante, no existía la profesión de youtubers ni de operador de drones ni de community manager.

Favorecer el pensamiento y más concretamente el pensamiento crítico, se hace tarea primordial en nuestras escuelas. Cada vez son más los autores en pedagogía y neuropsicología que promueven la cultura del pensamiento desde edades tempranas. Aquí os dejo 8 factores que posibilitan trabajar el pensamiento en el aula:

1. Tiempo
Darles la oportunidad de que tengan tiempo para pensar, que la clase no solo consista en transmitir conocimientos. Así los podrán procesar. Paradas para una reflexión, paradas para elaborar sus dudas y manifestarlas en el momento.

2. Oportunidades
Que los alumnos se impliquen en las actividades del aula y en las diferentes tareas propuestas, donde puedan poner en práctica lo aprendido. Así podrán trabajar los diferentes procesos de pensamientos que necesitan poner en práctica para las diferentes tareas.

3. Rutinas
Es una manera de organizar, estructurar los diferentes procesos de aprendizaje en el aula. Así fomentamos la autonomía del alumnado y esto también le proporcionará seguridad en su aula.

4. Lenguaje
Permitirles que hablen y compartan. Al utilizar el lenguaje sobre lo que se está aprendiendo, daremos lugar a la metacognición, es decir, pensar sobre lo que estamos pensando, pensar sobre lo que estamos creando.

5. Creación de modelos
Se dará en el intercambio de ideas entre los alumnos y alumnas. De esta manera, verán otros modelos de pensamiento, de organización de ideas etc. y con esta puesta en común, se enriquecerán unos a otros.

6. Interrelaciones
Es necesario generar un ambiente flexible y cómodo, para que los niños se relacionen e interrelacionen. Podrán decir lo que piensan sin ser juzgados. Debe primar el respeto cuando se compartan pensamientos.

7. Entorno físico
Se recomienda variarlo, situando el aprendizaje en distintos entornos, así estimulamos el pensamiento y les motivamos a ello. ¿Por qué no al aire libre, en el laboratorio o en un museo?

8. Expectativas
Es importante que los alumnos conozcan siempre los objetivos de aprendizaje, de tal manera que el profesor regulará esas expectativas y les ayudará a centrarse en la tarea requerida.

Por lo tanto, para que el alumno aprenda a pensar habrá que basarse en la enseñanza de las rutinas de pensamiento, que permitirán el aprendizaje significativo, la comprensión profunda de los contenidos y el desarrollo de competencias.