Método boca oreja para resolver los conflictos de los niños en el aula

Recursos para que los profesores sepan cómo ayudar a sus alumnos a gestionar sus emociones

Jose Gómez

Una de las mayores preocupaciones que tenemos los docentes y padres y madres de niños y niñas en edad infantil es enseñarles a gestionar sus emociones. Ya que, una mala gestión, les acompañará a lo largo de su desarrollo provocando consecuencias, que afectarán, no solo a su crecimiento personal, sino también en su formación académica. ¿Alguna vez has oído hablar del método boca-oreja? Se trata de una estrategia que ayuda a resolver los conflictos de los niños en el aula, un recurso genial para profesores y maestros.

La resolución de los conflictos en el aula

Resolver conflictos de los niños en el aula con el método boca oreja

Los niños no nacen sabiendo qué son y cómo gestionar sus emociones. Por eso, debemos enseñarles a manejarlas. En caso contrario, algunas de las principales consecuencias son:

- Frustración.

- Inseguridad.

- Pérdida de confianza personal y baja autoestima.

- Tienden a pensar que los demás no entienden lo que les ocurre y no pueden ayudarles a solucionar sus inquietudes. 'No me hacen caso', 'solo me riñen y me castigan', 'no quieren jugar conmigo'…

- Suelen tener mayores problemas de socialización. Y como consecuencia, más conflictos con sus compañeros.

Muchas veces, esta gestión de emociones, viene provocada por la incapacidad de solucionar los conflictos que tienen con sus iguales. Esto es un quebradero de cabeza, al que muchas familias y profesionales nos enfrentamos diariamente, ya que no sabemos cómo atajar esas situaciones de la forma más justa. De forma que los implicados lleguen a acuerdos sin recurrir a otros medios (insultos, agresiones...).

El principal problema que encontramos a la hora de resolver conflictos de aula entre iguales es, en gran medida, la falta de tiempo. Estamos continuamente pensando en los contenidos del currículo que debemos dar en un tiempo determinado, que muchas veces, aceleramos y dejamos de lado aspectos tan importantes como charlar con los alumnos sobre aquello que les preocupa, cómo se sienten, enseñarles a gestionar sus conflictos, ayudarles a canalizar sus emociones…

A la hora de gestionar los conflictos con otros compañeros y compañeras es esencial darles autonomía. Uno de los recursos más conocidos es el 'Rincón boca-oreja'. Muchos profesores y profesoras, lo usan en sus aulas y colegios. Pero, ¿en qué consiste?

El método boca oreja para los niños

Gestionar la resolución de conflictos en el aula

El rincón boca oreja es un espacio en el aula, en el patio, en el pasillo del centro…, en el que los alumnos y alumnas implicados en un conflicto, solucionan sus diferencias de forma autónoma. Hablando entre ellos y llegando a un entendimiento.

Debemos tener un lugar fijo al que los niños recurran cuando tienen algo que resolver entre ellos. Los alumnos implicados ejercerán dos papeles: el de boca y el de oreja. Estos irán rotando en cada una de las posiciones a medida que se exponen los argumentos. Es decir, el que empieza argumentando se sitúa en el lugar de la boca y explica qué ha ocurrido y cómo se siente. Mientras tanto, el otro implicado en el conflicto se sitúa en el lugar de la oreja, por lo que solo puede escuchar lo que la boca dice, sin intervenir.

En cuanto el primer alumno o alumna ha finalizado de refutar su opinión, es el momento de pasar a escuchar. Y será el otro, el que exponga sus ideas. Se repetirá el intercambio de posiciones hasta que se llegue a un acuerdo.

La finalidad es que los dos niños escuchen los diferentes puntos de vista de cada uno y sean capaces de llegar a un entendimiento.

El papel de los profesores y de los alumnos

Por un lado, los docentes nos situaremos cerca de los alumnos, intentando que sean capaces de respetar el turno de palabra, las opiniones enfrentadas y alcanzando un nexo de unión entre ambos.

Actuaremos como guías en este sentido, apoyándoles y acompañándoles en este proceso. Reforzándoles positivamente y escuchándolos de forma activa, pero intentando intervenir lo menos posible.

Por otro lado, para que el método del rincón boca-oreja funcione necesitamos el papel del alumno mediador. Este rol está pensando para alumnos más mayores. Una vez explicado en el aula el funcionamiento de este recurso, se propone que uno de los alumnos medie entre ambos implicados.

Las primeras veces, el profesor o profesora, puede observar cómo se desenvuelve el mediador en su función, recalcando que simplemente debe asegurarse del cumplimiento de las normas de dicha propuesta.

Método para que los profesores ayuden en los conflictos entre alumnos

Los beneficios de este método para los niños y niñas

Desde mi experiencia, este recurso no solo ayuda a solucionar los conflictos de forma autónoma, sino que refuerza en todos los sentidos a los alumnos. Algunos de los beneficios más evidentes, son los siguientes:

- Fomentamos la autonomía en los alumnos y alumnas.

- Otorgamos mayor confianza a los implicados y, como consecuencia, mayor responsabilidad.

- Aprenden a respetar el turno de palabra.

- Valoran y aprenden a aceptar las diferentes opiniones, a pesar de no tener que estar de acuerdo con ellas.

- Son capaces de llegar a un entendimiento y comprenden que la mejor forma de solucionar los problemas es el diálogo y no el enfrentamiento físico o verbal.

Sin duda, vale la pena probar este método con los niños dentro del aula.

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