Por qué la educación ambiental es tan indispensable para los niños

Ideas para animar a tus hijos o alumnos a involucrarse en el cuidado del medio ambiente

Conxi Arlandis

¿Qué es la educación ambiental? ¿Cuáles son las claves para integrarla en la vida de los niños desde casa y desde los colegios? Hablamos con la maestra de infantil Conxi Arlandis, que participa en el movimiento por el medio ambiente Teachers for Future, para que nos ayude a comprender y concienciarnos sobre la gran importancia que la educación ambiental debe tener en el aprendizaje de nuestros hijos.

¿Cuál es el objetivo de la educación ambiental?

La importancia de la educación ambiental para tus hijos

Cuando hablamos de educación ambiental nos referimos a un proceso integral que va más allá de únicamente ofrecer a los niños información y conocimientos nuevos. Esta trata de proporcionar un espacio para reflexionar sobre los hábitos que tenemos y la manera en la que estos afectan al entorno que nos rodea.

Debemos ser conscientes de que algunas de nuestras acciones diarias pueden tener un impacto muy negativo en el planeta, por lo que se trata de transformarlas en acciones más positivas que beneficien a nuestro entorno.

Además, se busca fomentar en los niños el sentido de la responsabilidad en el cuidado del medio que le rodea. De esta forma, gracias a que los pequeños comienzan a ser más sensibles a la problemática medioambiental actual, conseguimos llamar a la acción. Se busca que se involucren en la lucha contra el cambio climático.

5 claves importantes de la educación ambiental

El cuidado del medio ambiente por tus hijos

La educación se basa de forma general en 5 bases de las que hablamos a continuación:

1. La educación ambiental debe durar toda la vida
Es posible que los niños de 3 años no puedan definir el significado exacto de 'educación ambiental'. Sin embargo, sí que saben que no hay que dejar el grifo abierto mientras nos lavamos los dientes o que no podemos olvidarnos de apagar la luz cuando salgamos de casa.

La educación ambiental comienza en los primeros años y debe continuar durante la vida adulta. Esta es la única forma de que todos los adultos nos involucremos en el tan necesario cuidado del medio ambiente.

Para que esta resulte efectiva, debe adaptarse al momento evolutivo y de conocimientos del niño. De esta forma, cuando los niños son más pequeños les debemos enseñar el gran valor que tiene la vida de todos los seres vivos de la naturaleza. Según crecen, podemos hacerles más partícipes de las características de los paisajes, cómo cambian a lo largo del año, la energía que pueden darnos elementos naturales como el agua o el sol…

2. No se trata de una asignatura concreta, sino de una competencia de carácter transversal
¿Debería existir una asignatura del currículo escolar que enseñe a los niños a cuidar el planeta? Más bien se trata de extender los objetivos de la educación ambiental a todas las asignaturas, de forma transversal. Y es que desde cualquier materia podemos aprovechar para concienciar y crear sensibilidad entre los más pequeños.

Por ejemplo, desde Educación Física podemos organizar una jornada de senderismo por el campo, desde Lengua podemos pedirles que redacten sus observaciones sobre determinados elementos y desde Ciencias Naturales las diferentes especies vegetales que encuentren.

3. Debemos dar herramientas a los niños para involucrarse
La educación ambiental busca que los niños se empoderen y tomen consciencia de la necesidad de hacer un cambio de hábitos. Esto supone darles las herramientas para que ellos mismos tengan la capacidad para responder a las necesidades actuales e involucrarse en las distintas acciones.

4. Poner en contacto a los niños con la naturaleza
Si no damos la oportunidad a los niños de conocer lo natural, no podemos esperar que quieran involucrarse en ella. Por ello, es importante que organicemos salidas a distintos entornos naturales que acerquen a los niños a la naturaleza. De esta forma, aprenderán a valorar su importancia en nuestro bienestar y salud.

5. Animar a los niños a ser activos e involucrarse
Desde la educación ambiental debemos facilitar oportunidades a los niños para que se involucren en el cuidado medioambiental, pero también en la resolución de todos los problemas climáticos actuales.

Ideas para integrar la naturaleza en la vida de los niños

Acercar a la naturaleza a los niños

¿Y cómo podemos integrar la educación ambiental en la vida diaria de nuestros alumnos e hijos? Aquí van algunas ideas que se pueden implementar

- Organizar un huerto escolar
Gracias al huerto urbano conseguimos acercar la naturaleza a los niños que viven en las ciudades. Además de las destrezas manuales que podemos trabajar, los pequeños aprenden de primera mano cómo crecen las plantas, qué cambios hay con el paso de las estaciones…

- Transmitir buenos hábitos desde la infancia
Separar los residuos según el contenedor necesario para reciclarlos, cambiar los baños por duchas, dejar a un lado los plásticos de un solo uso… Si el niño normaliza estas costumbres desde pequeño las repetirá durante el resto de su vida.

- Dar ejemplo
Para conseguir crear conciencia en los niños, nosotros los adultos debemos ser los primeros concienciados. Solo así nuestro comportamiento y nuestra actitud de activismo puede inspirar a los niños a cambiar sus hábitos contaminantes.

En el caso del ámbito escolar, se debe buscar que toda la comunidad educativa se involucre: tanto la dirección del centro como los profesores y los padres.

- Realizar ecoauditorías de nuestro día a día
¿Sabes qué son las ecoauditorías? Se trata de pararnos un momento a reflexionar y analizar nuestros hábitos y nuestros comportamientos para descubrir si estos impactan de forma positiva o negativa en nuestro entorno. A partir de la información obtenida, podemos mejorar nuestro día a día.

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