Los principales síntomas de un parto prematuro

Consejos para llevar un embarazo saludable y a término

Victoria Verdú
Victoria Verdú Ginecóloga

Aunque las ganas de tener a tu bebé piel con piel son grandes, ninguna mujer embarazada quiere que ese momento se adelante, porque son conscientes de los problemas de salud para ella y para el pequeño. A continuación, te contamos cuáles con los principales síntomas de un parto prematuro.

Un embarazo saludable para evitar un parto prematuro

embarazo saludable

Un parto prematuro es algo que surge espontáneamente y, aunque no se puede prevenir, sí existen diferentes pautas para llevar un embarazo saludable. Primeramente, es fundamental recibir una atención médica prenatal de manera regular para alertar de cualquier anomalía tanto en la salud de la madre como en la del bebé, además, es la ocasión ideal para plantear preguntas sobre cualquier duda que se tenga.

Según distintas investigaciones, las personas que siguen una dieta saludable y que consumen grasas polinsaturadas tienen una menor probabilidad de tener un parto prematuro, ya que mantienen su cuerpo sano. Estas grasas saludables se encuentran en alimentos como las nueces, semillas o aceite de semillas y pescados como el salmón, el arenque, el atún blanco e incluso la trucha, entre otros.

La dieta saludable se enmarca en un estilo de vida sano, por lo que consecuentemente se debe evitar consumir sustancias nocivas como el tabaco o el alcohol, para mantener así una vida lo más saludable posible durante todo el periodo de embarazo. Finalmente, esperar un tiempo entre embarazos es crucial, ya que tener dos embarazos en menos de seis meses aumenta la probabilidad de tener un embarazo prematuro.

Mientras más prematuro es el parto, más complicaciones puede conllevar para la mamá y el recién nacido. La complicación más común es que los pulmones son inmaduros, ya que es lo último que se forma antes del nacimiento, normalmente en la semana 36. No obstante, si existen sospechas de que el bebé podría nacer antes de tiempo, se puede realizar la valoración del nivel de desarrollo pulmonar del feto y valorar la posibilidad de administrar tratamiento para acelerar el desarrollo pulmonar y que el niño nazca en las mejores condiciones posibles.

En general, el equipo médico valorará cada caso especial de amenaza de parto prematuro y considerará la mejor manera de resolver dicho nacimiento, en función de las condiciones de salud de la madre y del feto, pudiendo concluir mediante cesárea o parto vaginal. En caso de que eso suceda, se recomienda dar a luz en una clínica que cuente con una unidad de cuidados intensivos neonatales especializada para recibir el trato necesario acorde al parto.

¿Cuáles son los principales síntomas de un parto prematuro?

síntomas de parto prematuro

Un embarazo dura normalmente entre 37 y 42 semanas, sin embargo, un parto prematuro se define médicamente cuando ocurre antes de la semana 37 de gestación, y viene acompañado de una serie de síntomas que, aunque no siempre conllevan al nacimiento prematuro, es necesario acudir al médico en el caso de que se sufran algunas de las siguientes molestias:

1. Contracciones uterinas regulares, con altos niveles de dolor y en otros casos sin dolor alguno.

2. Sensación de presión pelviana, que se refiere a aquella sensación de pesadez o que el bebé empuja hacia abajo.

3. Hemorragia o sangrado vaginal.

4. Dolor en la zona lumbar.

5. Cólicos abdominales, como si se tuviera la menstruación o ganas de vomitar.

6. Romper aguas.

7. Aumento de las secreciones vaginales y/o flujo vaginal sanguinolento.

8. Dolor de vientre, posiblemente con diarrea.

9. Dolor de caderas.

El nacimiento prematuro no es algo habitual y se presenta tan sólo entre el 6% y el 12% de los nacimientos.  Algunas enfermedades de la madre como por ejemplo infecciones urinarias y/o vaginales, enfermedades cardiacas, diabetes o anemias severas pueden predisponen a que el parto se produzca antes de tiempo. Por otro lado, también existen otros factores por los que se tiene más posibilidad de que la fecha del parto se adelante como son haber tenido abortos previos, sufrir alteraciones en el útero, desprendimiento de placenta o tener un embarazo múltiple.

Además, otros factores externos como el estrés o si edad de la madre es inferior a 18 años o mayor de 35, hace que se tengan más posibilidades de tener un parto prematuro. No obstante, aunque la madre tenga uno o más factores de riesgo, no significa necesariamente que el parto se vaya a adelantar.