Cómo afecta el tipo de parto a la salud del bebé

Lo bueno y lo malo del parto natural y la cesárea

Armando Magaña Cobos
Armando Magaña Cobos Pediatra experto en Alergología

Tanto si estás a punto de dar a luz como si ya has tenido niños, esta información acerca de tu pequeño que te damos a contar te va resultar muy útil. ¿Sabías que los posibles problemas de salud que pueda tener tu hijo en el futuro pueden venir marcado por el nacimiento del pequeño? Es decir, que el tipo de parto afecta a la salud del bebé. ¡Te lo contamos! 

Así es tu parto, así es la salud de su bebé 

cómo afecta el tipo de parto a la salud del bbebé

La forma natural de traer un bebé al mundo es a través de un parto, en caso de que una mamá sea apta para este. Se podría elegir sin intervención de medicamentos o con ayuda de estos para disminuir el dolor. Sin embargo, no todas las mujeres embarazadas son candidatas a un parto. Hay algunas contraindicaciones y el experto en identificarlas es el gineco-obstetra.

En el caso de necesitar o decidir por una cesárea, la mamá tendrá la opción de elegir estar despierta durante la experiencia y solo tener una anestesia local o bien ser sometida a una anestesia general durante la cual estará inconsciente.

Según como sea el tipo de parto, este va a tener consecuencias, por supuesto, para la recuperación de la madre, pero también esta circunstancia puede influir en las primeras bacterias que tienen contacto con el organismo del recién nacido y, por tanto, en la salud que éste vaya a tener según vaya creciendo. 

Ventajas y desventajas de un parto natural 

Ventajas y desventajas de un parto natural  y cómo afecta a la salud del bebé
Es un proceso natural que puede ser una opción cuando el embarazo ha transcurrido sin complicaciones y no hay riesgos aparentes para la mamá o el niño. Se trata del método preferido por la mayoría de las mamás, ya que les permite estar activas y participar en la experiencia del paso del bebé a través del canal del parto.

Puede favorecer la menor intervención, lo que promueve menos manipulación, menos riesgo de infección en la madre, menos riesgo de hemorragia, menor daños a órganos internos y menos cortadas, además de promover que el bebé adquiera microbiota materna del canal del parto, que ayudará a equilibrar la microbiota en el sistema gastrointestinal. 

El bebé tiene menos probabilidades de desarrollar menos problemas respiratorios y es también menos el riesgo de desarrollar hipertensión pulmonar. Además, permite el acompañamiento de la pareja, que en algunas relaciones de pareja es un paso muy importante, porque les ayuda a fortalecer los lazos entre ambos.

Por otro lado, facilita el amamantar al bebé de forma inmediata al nacimiento, lo que fortalece la unión madre-hijo, por no hablar de que la mayoría de las mamás se sienten empoderadas tras experimentar un parto natural.

Uno de los principales contras de un parto natural es el dolor, el cual puede variar mucho de mamá en mamá, pero si no te opones a una intervención médica, te pueden poner un bloqueo (anestesia parcial) que te ayudará con el dolor.

Otro contra puede ser la fatiga mental, ya que durante el proceso de labor y parto puede llegar a ser abrumador el tener que controlar el dolor y pujar en el momento adecuado para lograr que nazca tu bebé, y es que aquí todos los pensamientos y emociones se incrementan por el flujo hormonal.

Las rasgaduras del tejido vaginal se pueden presentar si la fuerza al pujar es muy rápida, lo que impide que el tejido se distienda fácilmente y que se produzca un desgarro, el cual se tendrá que corregir con sutura y  es doloroso para la recuperación. 

Lo bueno y lo malo de un parto por cesárea 

Cómo el parto por cesárea afecta a la salud del bebé
Es el método para obtener a tu bebé por medio de una cirugía mayor, vía abdominal hecha por un experto, en la cual con mucho cuidado abren la pared abdominal hasta llegar al útero, el cual se abre también de forma quirúrgica para extraer al pequeño.   

Si sabes de antemano que para ti y tu bebé no es aconsejable optar por un parto vaginal, tienes la ventaja de poder controlar un poco la fecha en que quieres que nazca.

Existen algunas enfermedades que no hacen aconsejable que tu bebe nazca por vía vaginal, como ser portador de VIH o tener SIDA y/o herpes genital activo. Al optar por la cesárea, se evitan riesgos de contagio para tu hijo.

Debido a que es una cirugía abdominal mayor, el dolor durante la recuperación por las heridas en piel, músculo y útero pueden ser de gran intensidad, además hay más posibilidades de sangrado y daño a órganos internos e infecciones, por lo que las estancias hospitalarias pueden ser de 4 días o más.

También hay que mencionar que la cicatriz de la cirugía estará para el resto de la vida de la madre, aunque es sin duda el mejor recuerdo que pueda tener para toda la vida. Por otro lado, con la cesárea resulta un poco más complicado dar el pecho justo después del nacimiento.

Si tu bebé nació por cesárea, necesitará mayor vigilancia en su respiración en el periodo de adaptación, ya que es posible que aún tengan un poco de líquido amniótico en los pulmones y eso se puede traducir en una dificultad para respirar en el primer día de nacido.

En algunos países se han probado métodos para ayudar al recién nacido a adquirir la microbiota del canal del parto de la mamá, lo que intenta ayudar a reducir alergias y problemas gastrointestinales en el bebé, pero aún no hay resultados contundentes sobre si funciona.

En una cesárea puede ser que el hospital o tu doctor no recomienden que tu pareja te acompañe en el quirófano, lo que no les permitirá compartir el momento.

Después de que nazca tu bebé es probable que presentes dolores de espalda. Algunas estadísticas mencionan que este puede ser más intenso y más frecuente en el caso de las cesáreas, sin embargo, con ejercicio, masaje y algunas posturas puede mejorar o hasta ser superado.

La pregunta no debe de ser qué método es más fácil, sino qué método es el ideal para cada mamá en cada parto. Independientemente del sistema por el cual nazca tu pequeño, es muy importante que te rodees de expertos en la materia, doctores, familiares y amigo, para que sea una grata experiencia que recuerdes para toda la vida y así pronto dejar atrás las complicaciones que se presenten.