Preocuparte por el futuro de tus hijos te impide disfrutar de su presente

Por qué debes dejar de preocuparte de las edades futuras de los niños y disfrutar de la crianza

Cuando se es padre, no hay nada, ni a nadie que quieras cuidar y educar con más amor y acierto que a tus hijos; tanto, que algunas veces se cae en el error de preocuparse en exceso sobre las etapas futuras de nuestros hijos, por si representan un desafía a nuestra crianza. Sin embargo, nunca podemos olvidar que si nos preocupamos demasiado por el futuro de los hijos, no podremos disfrutar de su presente.

¿Y tú?, ¿eres de los que se preocupan por las futuras edades de tus hijos? En Guiainfantil.com te contamos por qué no es aconsejable hacerlo, y qué puedes hacer para disfrutar más de la crianza de tus hijos.

Deja de preocuparte por las etapas futuras de tus hijos

No te preocupes demasiado por el futuro de tus hijos

Seguramente has escuchado comentarios como: 'cuando son bebés es más difícil', 'uy, espérate a que camine, será un terremoto', 'madre mía cuando comience el colegio, es la peor edad'... Y así, multitud de comentarios que, sin darnos cuenta, hacen que nos anticipemos negativamente a las etapas futuras por las que pasarán nuestros pequeños.

Estos comentarios sutiles y sin mala intención nos preparan poco a poco para lo peor, la supuesta edad más difícil de los niños, y es aquí donde tú decides qué futuro crear. Tu cerebro, tarde o temprano, acabará reproduciendo toda esa información a la que le hayas permitido acceder.

No podemos decidir sobre las opiniones ni comentarios de los demás Lo que si podemos decidir es a qué prestamos atención en nuestro día a día. La mejor forma de acertar en la educación de nuestros hijos y evitar etapas difíciles, es vivir la edad actual de nuestros hijos con presencia y amor. Saca las preocupaciones futuras de tu vida, porque es en el presente donde creamos el futuro. Vive cada momento con tus hijos como si fuera el último, disfruta de sus sonrisas y travesuras, porque estos momentos no regresarán y solo harán parte del pasado.

No podemos evitar los aprendizajes que nos presenta la vida. Es algo natural y necesario, pues es así como los seres humanos aprendemos y, aunque quisiéramos que fuera diferente, aprender a base de prueba y error también nos ayuda a valorar lo que tenemos y a interiorizar los aprendizajes que vamos adquiriendo en el camino. Como decía Epicteto: solo existe una forma de felicidad, que es dejar de preocuparnos por aquellas cosas que estén más allá del poder de nuestro deseo.

Las preocupaciones no te dejan disfrutar de la crianza presente

El futuro te impide disfrutar del presente

No te preocupes por la edad venidera de tus hijos y disfruta de la edad actual. Seguro que piensas en lo fácil que suena y lo difícil que es ponerlo en práctica. Y es que en verdad no es fácil, pero puedes lograrlo si encuentras las herramientas necesarias y adaptadas para ti. Será así, como podrás superar cualquier etapa con tus hijos con la mejor disposición emocional.

Pero, ¿cómo puedes estar disponible emocionalmente? Esto trata sobre estar presente en cuerpo y alma en el momento en el que se presenta la dificultad con tus hijos. Puedes estar presente físicamente, pero si tu pensamiento y emociones están puestas en lo infeliz que eres con tu pareja, tus finanzas, el trabajo, u otras cuestiones, será más complicado encontrar una solución amorosa para la edad 'difícil' que atraviesa tu hijo.

Por eso, la respuesta a cómo hacerlo es: conviértete en una persona feliz y así podrás disfrutar de la crianza y educación de tus hijos.

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Padres felices de niños felices

Te dejo algunos consejos que te ayudarán a alcanzar esta felicidad que te permitirá ser más consciente y disfrutar en el presente de la crianza de tus hijos, más allá de que esté o no esté en su edad más difícil.

1. Acepta tu realidad
Abraza la realidad actual y abrázate cuando sientas que no eres o no tienes aquello que deseas. No hablo de conformarse, hablo sobre tener compasión contigo, entendiendo que no sabes hacerlo mejor. Es más fácil dirigir tu vida hacia un futuro mejor cuando te liberas de la culpa de no ser, o tener, aquello que la mente te dice que es lo mejor.

2. Aprende a priorizar
Ataja las dificultades una a una. Querer solventar todo lo que te preocupa a la vez solo puede hacer que las dificultades se hagan más grandes, ya que puedes tomar decisiones que te den resultados a medias, arrastrando así las dificultades más tiempo del necesario.

3. Has alguna actividad que te ayude a mover y a limpiar tus emociones
Las emociones, tanto positivas como negativas, suelen aposentarse en tu cuerpo. Cuando las emociones negativas se estancan en el cuerpo, es difícil que te lleguen soluciones creativas que te ayuden a atajar las dificultades.

4. Piensa siempre positivo
Por más difícil que sea lo que estés atravesando, piensa que pasará y quedará en un aprendizaje más como tantos que has pasado a lo largo de la vida. Ya sabes que después de la tormenta sale el sol, y si no, piensa en la última dificultad que atravesaste, ¿quizás un embarazo complicado, un posparto depresivo, un bebé que no paraba de llorar...?

¡Qué la visión de la etapa futura de tus hijos solo te sirva para vivir en presencia la edad actual de tus pequeños!

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