5 consejos para elegir los pendientes del bebé

Qué debemos tener en cuenta al comprar pendientes para nuestra hija

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Hoy en día cada vez son más los padres que deciden no poner pendientes a su hija. De hecho, en muchos hospitales ya no ofrecen ese servicio. Sin embargo, aún hay muchos padres que sí prefieren poner pendientes a su recién nacida. 

Tal vez te surjan algunas dudas a la hora de comprar los pendientes, o quizás ni siquiera tengas en cuenta algunos temas importantes antes de comprar los pendientes para ella. ¿Qué material es el mejor? ¿Qué tipo de cierre? ¿Puedes tener alguna forma? Desvelamos todas tus dudas.

Cómo elegir los pendientes del bebé

Bebé con pendientes

1. El material de los pendientes: Lo primero que debes tener en cuenta es el material de los pendientes. La piel del recién nacido es muy delicada y no está exenta de posibles alergias. Los pendientes que contienen níquel pueden general alergia y urticaria. Sin duda, el mejor material para los pendientes del bebé es el oro (mínimo 14 kilates) y la plata. Son metales nobles, y los que menos alergias generan. Busca siempre pendientes hipoalergénicos.

2. La forma del pendiente: Ten en cuenta que el recién nacido se pasa la mayor parte del día durmiendo, y que en muchas ocasiones dormirá de lado. Intenta que el pendiente no tenga formas con aristas, como las estrellas, ni que tengan accesorios que cuelguen. El mejor pendiente es el plano. Un pendiente sencillo, redondo, plano, fino. Ya tendrás tiempo de cambiarlo más tarde.

3. El tamaño del pendiente: intenta que el pendiente vaya en sintonía y proporción con la carita del bebé. No compres pendientes muy grandes, porque pueden molestarle. Si son aros, que no sean muy grandes, porque el bebé podría tirar de ellos y hacerse daño. 

4. El cierre del pendiente: El mejor cierre para el pendiente del bebé es la tuerca a rosca, porque es la más segura para que el bebé no pueda arrancarla. Además, así te aseguras de que el pendiente no sobresalga por detrás y pueda lastimar al bebé. Existen otros cierres como el plástico o la tuerca a presión con plástico. En todos estos casos, la tuerca es más susceptible de perderse. Evita que el pendiente sobresalga por detrás, ya que el pendiente puede ser delgado pero muy afilado y hacer daño al bebé. 

5. El peso del pendiente: Si el pendiente pesa demasiado, la oreja del bebé se resentirá y el agujero se irá rajando. Ten en cuenta que el material no sea pesado.

Y sobre todo,piensa que tu hija es un bebé. Busca pendientes acordes a su edad. Cuanto más sencillos, mejor. Y no olvides de moverlos o cambiarlos cada cierto tiempo, ya que el pendiente va acumulando suciedad en la parte posterior.

Si no estás convencido o convencida, deja que sea ella de mayor quien decida si hacerse o no agujeros en los lóbulos de las orejas.