Qué enseña la tristeza a los niños

Cómo gestionar los sentimientos de los niños

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Los sentimientos son grandes maestros de nosotros mismos porque nos enseñan cómo estamos, qué queremos realmente y qué necesitamos para sentirnos mejor en caso de que estemos mal o tristes.

La tristeza es un sentimiento muy fuerte que nos indica que algo no va bien en nuestro interior y que debemos buscar la manera de estar mejor. La tristeza es un sentimiento muy importante porque además también nos enseña valores que hay que saber interpretar.

Por qué es importante enseñar a los niños a entender los sentimientos

Niña abraza a osito

Los niños a menudo tienen dificultades no sólo para comprender los sentimientos propios, sino también para comprender los sentimientos de otras personas (es muy difícil comprender a los demás si primero no se comprende a uno mismo). Estas habilidades son muy importantes para el bienestar físico y emocional, pero también para la construcción de relaciones personales y para poder crear un vínculo afectivo con la familia. 

Todos tenemos derecho a sentirnos tristes de vez en cuando, pero también tenemos derecho a que la tristeza sea un buen maestro de nosotros mismos, y para ello los niños deben aprender qué es lo que este sentimiento les enseña.

Qué aprenden los niños de la tristeza

Todos los padres queremos que nuestros hijos sean felices, pero la tristeza es una emoción natural que no se puede ocultar para siempre. Cuando nos sentimos tristes podemos pensar que la vida es demasiado injusta con nosotros, pero la realidad es que sólo es una perspectiva. Muchas personas se piensan que la felicidad es una meta que se debe conseguir, pero la felicidad es un camino que no está exento de momentos tristes... si no hay tristeza no hay felicidad. Pero, ¿qué le enseña a los niños este sentimiento de tristeza?

1. Si existe la tristeza también existe la felicidad.

2. La decepción y el sufrimiento son temporales y pueden ayudarnos a aprender y a crecer.

3. Aprenderán a comprender las sensaciones de uno mismo y de los demás.

4. Aprenderán a tolerar la desilusión, la frustración, el fracaso o la injusticia.

5. A veces se pierde y a veces se gana.

6. Los demás también se ponen tristes.

7. La tristeza nos ayuda a buscar soluciones que nos ayuden a estar mejor.

La tristeza es un sentimiento que no debe reprimirse, en caso de que se reprima los niños tendrían consecuencias negativas, como por ejemplo: mal comportamiento, mala asertividad, mala comprensión de los sentimientos, baja tolerancia a la frustración, etc.