Causas de tristeza en los niños que los padres debemos entender

Te contamos 4 claves para ayudar a tu hijo a entender y combatir la tristeza

Jimena Ocampo Lozano

La tristeza es una emoción básica, como el miedo o la rabia. Todos nos podemos sentir tristes en algún momento de nuestra vida y del mismo modo, los más pequeños también pueden sentirse así. Las causas de la tristeza en los niños pueden ser muchas y muy variadas, al igual que en los adultos, la diferencia es que en muchas ocasiones los más pequeños no saben identificar y manejar sus emociones. ¿Cómo les podemos ayudar?

Conoce las causas de la tristeza en los niños

Estas son las causas de la tristeza en los niños a las que debemos prestar atención los padres

Los padres no queremos ver tristes a nuestros hijos y tratamos de evitarles ese sentimiento, pero no solo no es posible librarles de esta emoción, sino que no es recomendable. No podemos protegerles de todo ni hacer que solo tengan vivencias agradables y felices. La tristeza es una emoción básica y lo importante no es evitarla, sino darle a los pequeños las herramientas para que sepan cómo hacerle frente.

Debemos tener en cuenta que lo que nos entristece a los adultos no siempre es lo mismo que entristece a los niños. Ellos pueden sentirse tristes porque su amigo se cambia de colegio, porque no le han dejado jugar en el patio, porque un ejercicio no le ha salido bien, porque ha sacado una mala nota, porque uno de los padres se va de viaje o por un largo etcétera de situaciones. Lo importante no es tanto la causa, sino la ayuda que les brindemos.

Para ello, lo más importante es aprender a reconocer que nuestro hijo está triste. Los niños pueden manifestar la tristeza de muchas maneras:

1. Lloran por casi todo y están decaídos.

2. No tienen ganas de casi nada.

3. Están alterados y se enfadan a la mínima.

4. Duermen mal.

5. Se muestran menos habladores.

4 consejos para ayudar a tu hijo si está triste

Una vez que hayamos identificado que nuestro hijo puede estar triste, es momento de ayudarle a manejar este sentimiento.

1 - Intenta normalizar este sentimiento
A la hora de hablar de la tristeza con nuestros hijos es importante normalizarla, hacerles ver que todos en algún momento estamos tristes. Les puedes explicar que no es agradable sentirla, pero que no es mala y que, por tanto, no hay que evitarla. Hay que ayudarles a identificar este sentimiento, al igual que el resto de emociones, y a que sepan expresarlo, por lo que hablar con ellos es fundamental. Que sepan que pueden contarnos lo que les pasa, lo que les preocupa y en este caso, lo que les entristece.

2 - Hazle partícipe de tus emociones
Los padres podemos ser un buen ejemplo a la hora de enseñar a los niños a lidiar con las emociones por lo que es bueno que les hagamos también partícipes de las nuestras y que no ocultemos cuando nos sintamos enfadados, tristes, preocupados o felices.

3 - No le quites importancia a sus sentimientos
Para ayudar a los niños a expresar y gestionar sus emociones será muy importante que no le restemos importancia a cómo se sienten, ni les regañemos, ni castiguemos. Debemos respetar cómo se sienten sin juzgar que sus razones sean más o menos importantes. Evitemos frases del tipo, "venga si eso no es nada" o "no llores que no ha sido tanto", etc.

4 - Ayúdale a entender qué es la tristeza
Por el contrario debemos estar a su lado, facilitar que se exprese, ayudarle a identificar cómo se siente y qué ha pasado para que se sienta así. A su vez tenemos que ayudarle a buscar una solución a aquello que nos pone tristes o hacerle ver lo bueno de la situación.

No podemos evitar que los niños sientan, por lo que hay que enseñarles desde que son pequeños a conocer sus emociones. Debemos estar a su lado para darles pistas sobre cómo pueden gestionar sus sentimientos, en lugar de evitarles cualquier situación que les haga sufrir. Las emociones están ahí y hay que saber afrontarlas y vivirlas con inteligencia.