5 consejos para incentivar el esfuerzo en los niños

Consejos para inculcar el valor del esfuerzo en nuestro hijo

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

No importa la edad que tengan los niños, ellos necesitan elogio y aliento para sentirse bien consigo mismos y para que su autoestima y confianza aumente notablemente.

Para que los niños sientan cómo su esfuerzo está siendo recompensado necesitarán sentir un incentivo y así la motivación también aparecerá fácilmente. Este incentivo no tiene que ser algo material ni mucho menos, ya que los elogios y la buena voluntad son más que suficientes para fomentar el buen comportamiento.

Cómo incentivar el esfuerzo en los niños

Niña bucea

Los niños deben aprender a esforzarse en cualquier tarea, deben entender todo lo bueno que ofrece el esfuerzo, saborear los retos y entender el valor de la persistencia. Desafortunadamente muchos padres ven en sus hijos chicos y chicas que evitan el esfuerzo y que se quejan por cualquier cosa que hacen. Para evitar que los niños se quejen por lo que hacen, es necesario incentivar el esfuerzo, ¿cómo? Con los siguientes consejos:

1. Elogia el comportamiento. Cuando se elogia el comportamiento y se le dice a un niño lo que gusta de él podrá saber qué se espera exactamente de su actitud y además se sentirá bien consigo mismo. Será necesario elogiar de forma descriptiva, es decir, decirle lo que te gusta exactamente, por ejemplo: 'Me ha gustado mucho cómo has recogido tus juguetes al acabar de jugar'. De esta forma aumentará su autoestima y sabrá cuál es el buen comportamiento.

2. Dale el tiempo que necesita. Para que los niños resuelvan los problemas necesitan tiempo, no quieras que haga las cosas más rápido de lo que pueden sólo porque tú tienes prisa. 

3. Ayúdale al principio. Nadie nace aprendido y los niños necesitan una guía en el aprendizaje para no sentirse frustrado ante las cosas. Cuando esté realizando alguna tarea es necesario que le ayudes al principio para saber qué debe realizar y que poco a poco vayas retirando tu ayuda y que así se dé cuenta de que es capaz de realizar las cosas por sí mismo.

4. No des órdenes, da sugerencias. Las sugerencias ayudarán a los niños a esforzarse, en cambio si sólo das órdenes sólo se resistirán a realizar la tarea. Es mejor también que en ocasiones des alternativas para que sean capaces de escoger la mejor opción para esforzarse. Por ejemplo, se le puede decir a un hijo algo como: '¿Necesitas ayuda para hacer los deberes o puedes hacerlos tú mismo?', y eso tendrá una mejor respuesta que si le dices 'Ponte a hacer los deberes ya o no juegas'.

5. Mantén unas expectativas razonables. Los niños de forma innata quieren complacer a sus padres, pero debes ser paciente y tener expectativas razonables que reflejen la capacidad real de los niños y quizá un poco más, pero no demasiado. Para que los pequeños se sientan motivados y se esfuercen deberán poder lograr lo que se les propone.