Una de las preocupaciones que tiene la mujer cuando descubre que está embarazada, son los cambios que experimentará su cuerpo hasta después que nazca el bebé. Sabe que sentirá náuseas, que es probable que tenga estrÃas,
hinchazón, y que aumente de peso. Al fin y al cabo, otra personita estará creciendo en su vientre.
El embarazo es una transformación. Por eso, en mayor o menor medida, el cuerpo también se altera. Sin embargo, aunque todo eso parezca inevitable, existen fórmulas para hacer frente a todo. Empezamos por el peso. El peso de una gestante puede aumentar unos 400 grs. por semana, lo que hará con que al final del embarazo su peso se incremente con unos 12 quilos, aproximadamente. Cuánto a eso, poco se puede hacer. La madre necesita alimentarse bien y adecuadamente, también para asegurar una buena salud a su bebé. Lo único que se puede hacer es mantener una
dieta equilibrada y orientada por su medico.
Las náuseas, seguidas muchas veces de vómitos y de algún dolor de cabeza,
sÃntomas propios de los tres primeros meses, son muy comunes. Para aliviarlos, los médicos recomiendan comer pocas cantidades, y con más frecuencia durante el dÃa.
Eliminar el consumo de cafeÃna, bebidas gaseosas, alcohol, y dulces; y comer más frutas, verduras, y harinas integrales, y beber gran cantidad de lÃquidos. Eso ayudará a disminuir la acidez. Sólo en casos más severos, se aconseja alguna medicación.
Los cambios hormonales también podrán provocar varices, hinchazón y calambres en las piernas de la mujer embarazada. Para eso, lo mejor es evitar el uso de los tacones, no llevar peso en exceso, disminuir la sal, hacer ejercicios fÃsicos, como la
hidrogmnasia, el
yoga, o caminar lo que se pueda. Dicen que el
Shiatsu también viene bien. La piel también sufre alguna alteración. Su color aumenta, puede presentar algunas grietas, como también algunas manchas, por lo que es aconsejable que se use cremas con protector solar para evitarlas. Conviene también hidratar bien la piel para evitar la ocurrencia de estrÃas.
A medida que avanza el embarazo, y con el aumento de la barriga, la mujer debe cuidar mejor de la espalda. Mantener el equilibrio, evitando que el tronco se vaya hacia atrás, es una de las medidas más acertadas. Por lo demás, todo es disfrutar. Piensa que es una etapa transitoria, un cambio que traerá cambios mucho más importantes para tu vida.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com