Qué hacer para quedar embarazada de un niño o una niña

A muchas parejas les gustaría poder elegir el sexo de su bebé. Generalmente, cuando es el primer hijo, nos da igual, pero cuando ya tenemos un niño, queremos una niña, o viceversa. Actualmente, con la fecundación in vitro es posible discriminar el sexo del bebé, pero esta práctica no está permitida en la mayoría de los países. ¿Qué habrán hecho los Beckham para tener, por fin, una niña después de tres varones?

Sólo cuando la pareja es portadora del gen de una enfermedad hereditaria, que se transmite por sexos, es posible implantar un embrión del sexo que esté libre de enfermedad. En el caso de los Beckham parece que quien la sigue la consigue y no hay nada como desear algo para perseguirlo. Sin embargo, el azar juega con nuestros deseos a la hora de elegir el sexo de nuestro bebé y en la ruleta intervienen muchos factores, que en la mayoría de las ocasiones, se nos pasan desapercibidos cuando vamos a encargar el bebé.

Qué hacer para elegir el sexo del bebé

¿Quieres tener niño o niña?

Y es que para tener un niño o una niña es importante calcular los días en que vamos a tener relaciones sexuales, ya que debemos contarlos en función de la capacidad de supervivencia de los espermatozoides en el aparato reproductor femenino. Así, según el método de Shettles, que aunque no es una ciencia exacta garantiza unos resultados favorables de un 75 por ciento en la elección de sexo, para tener un bebé del sexo masculino conviene tener relaciones sexuales el mismo día de la ovulación o 24 horas antes. La razón estriba en que los espermatozoides Y, que dan caracter masculino al nuevo ser, son más rápidos en su viaje hacia el óvulo, pero menos resistentes y, por tanto, mueren antes que los espermatozoides X, que imprimen el sexo femenino en la nueva célula.

Por este motivo, si quieres tener una niña, el método de Shettles aconseja tener relaciones sexuales unos tres días antes de la ovulación para lograr que los espermatozoides X, femeninos, que hayan sobrevivido a los Y, masculinos, puedan completar su viaje hacia el óvulo y fecundarlo.

No obstante, a la hora de la elección del sexo del bebé también influyen otros factores como la temperatura de los testículos. Así es, parece que los espermatozoides Y son más sensibles al calor que los X, les afecta más y pueden no sobrevivir a las altas temperaturas. Por este motivo, si quieres tener una niña, tu pareja podría darse un baño caliente antes del coito, mientras que si lo que quieres es tener un niño, conviene que tu pareja no use ropa ajustada, ni pase demasiadas horas sentado para evitar un sobrecalentamiento del escroto.

Otro factor que influye en la elección del sexo del bebé es el pH del flujo vaginal de la mujer. Y es que el flujo vaginal sirve de vehículo para que los espermatozoides viajen a través de la vagina en busca el óvulo para fecundarlo. Si el pH es el adecuado, los espermatozoides gozarán de un viaje satisfactorio en su carrera hacia la meta, pero si el pH del flujo vaginal es más ácido de lo normal, los espermatozoides X tendrán más posibilidades de sobrevivir porque son más grandes, resistentes y viven más tiempo que los Y, que son más pequeños, débiles y delicados, aunque mucho más rápidos que los X.

Marisol Nuevo.