Los 8 alimentos peligrosos si estás embarazada y comes fuera de casa

Durante el embarazo, la gestante debe cuidar y vigilar su alimentación

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

El embarazo es esa etapa maravillosa que toda mujer vive con entusiasmo y expectación, pero también un momento en la vida en el que se deben cuidar aspectos como la alimentación. En casa, la gestante puede controlar lo que come y, lo más importante, cómo lo ingiere, es decir, la forma de prepararlo. Esto no ocurre cuando se acude a un restaurante. ¡Descubre los alimentos más peligrosos si estás embarazada y comes fuera de casa

Comer fuera de casa en el embarazo. ¡Cuidado con estos alimentos!

comer fuera de casa en el embarazo

Una de las recomendaciones más habituales que la mujer embarazada suele recibir al comienzo del embarazo hace referencia a los alimentos que se deben evitar durante esas 40 semanas. Cuando la embarazada sale a comer fuera, debe mantener las mismas precauciones e, incluso, más, ya que no siempre se conoce la manera en la que se elaboran los alimentos. ¿Cuáles son esos alimentos en los que debe prestar especial atención y el motivo? 

1. Quesos frescos
Los quesos elaborados con leche fresca sin pasteurizar pueden contener listeria monocytogenes, y cuando comemos fuera no sabemos cuál ha sido el proceso de elaboración de los quesos que pueden ofrecernos, así que, como prevención, es mejor evitar cualquier tipo de queso fresco.

Los quesos curados o aquellos quesos, como la mozzarella, que se utilicen en pizzas que van a pasar un tiempo en el horno a alta temperatura, no presentan peligro y pueden comerse con tranquilidad. Listeria monocytogenes es un patógeno alimentario cuyos efectos durante el embarazo pueden ser muy serios. Dependiendo del trimestre en el que se contraiga, puede producir abortos, partos prematuros e, incluso, la muerte del feto.

2. Embutidos crudos
Chorizo, jamón, salchichón, sobre todo cuando el proceso de curación es escaso, son susceptibles de contener toxoplasma gondii. La toxoplasmosis es una enfermedad que carece de gravedad en condiciones normales, pero que, en el embarazo, es capaz de causar malformaciones severas en el feto. Si bien el riesgo de contaminación por el consumo de embutidos es mínimo, es conveniente extremar las precauciones cuando se come fuera de casa. También deben evitarse las carnes crudas, como el carpacio.

3. Salmon ahumado
Se han descrito brotes de listeria monocytogenes en este alimento, por lo que parece conveniente evitar su consumo en restaurantes. Generalmente, se asume que la congelación por debajo de -18 ºC contribuye a la eliminación de este patógeno, pero en el restaurante no podemos estar seguras de que se hayan tomado este tipo de precauciones. Adicionalmente, algunos autores afirman que han encontrado colonias del microorganismo aún viables a esta temperatura, por lo que, para proteger al bebé, es mejor no arriesgarse.

4. Ensaladas
Han aparecido brotes también de listeria monocytogenes en el consumo de ensaladas, por lo que es extremadamente importante el lavado a conciencia de cualquier fruta y/o verdura que se vaya a consumir en crudo. Lamentablemente, en un restaurante es un riesgo que no debemos correr, por lo que conviene evitar las ensaladas y las verduras en crudo.

5. Comidas picantes
Ya sean curris o chilis, las comidas picantes pueden estimular el funcionamiento del tránsito intestinal, desencadenando pequeñas contracciones que pueden asustar a la embarazada, siendo mejor evitar la comida india o mejicana durante el embarazo. Este efecto no se observa cuando estas comidas forman parte de la dieta habitual de la futura mamá, por ejemplo en países como México, siendo totalmente seguras.

6. Pescados y mariscos
Cuando se utilizan en crudo, como en el sushi, pueden ser fuente de anisakis, un parásito que, si bien no afecta al feto, puede causar una reacción en el tracto gastrointestinal de la madre e incluso una reacción anafiláctica grave si la madre es alérgica.

Los moluscos bivalvos, como el mejillón y aquellos pescados que han sido desecados/conservados en salazón tipo el bacalao, no presentan riesgo de anisakis. Además, la congelación por debajo de -20 ºC durante 24h asegura que el gusano no cause daño a la embarazada, pero para estar seguros, es preferible no consumir estos alimentos fuera de casa.

7. Huevos
La recomendación básica es no consumir huevos crudos, pero tampoco deben consumirse salsas que los incluyan en su elaboración, como la mayonesa. La salmonella es una bacteria, causante de la salmonelosis, cuyos síntomas y consecuencias se agravan durante el embarazo, pudiendo causar daño en el feto.

8. Pescados grandes
La cantidad de mercurio que se acumula en el músculo del pez (precisamente la carne que consumimos) se relaciona directamente con el tamaño del pez, por lo que el elevado contenido en mercurio en estos pescados grandes los hace poco adecuados durante el embarazo. Este metal es perjudicial para el cerebro y el sistema nervioso en desarrollo del feto, y debemos tomar precauciones cuando escogemos pescado en un restaurante y elegir siempre piezas de pequeño tamaño.

Aunque pueda parecer estricto, el embarazo son solo 9 meses en los que empezamos a prepararnos para la maternidad, y qué mejor manera hacerlo que protegiendo la salud de nuestro bebé.